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- Autor, Redacción*
- Título del autor, BBC News Mundo
- 11 noviembre 2024Actualizado 53 minutos
- Tiempo de lectura: 8 min
Conocido como «el zar de la frontera», Tom Homan fue enviado a Mineápolis tras dos muertes de ciudadanos estadounidenses por disparos de agentes federales en menos de un mes en esa ciudad.
El caso más reciente es el de Álex Pretti, un enfermero de 37 años que falleció el 24 de enero debido a disparos efectuados por agentes migratorios. Recibió diez impactos en cuestión de segundos.
La Casa Blanca anunció que Homan, quien arribó a Mineápolis el martes, será el «principal contacto en el terreno».
Esto sucedió mientras se esperaba la salida de Gregory Bovino, jefe de la patrulla fronteriza estadounidense y rostro visible de la campaña masiva de deportaciones durante la administración Trump, junto con algunos de sus agentes.
El cambio de Bovino por Homan ha sido interpretado como un reconocimiento oficial de la Casa Blanca de la necesidad de un giro inmediato frente a la creciente preocupación pública causada por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
¿Quién es Homan y qué se espera de su llegada a una de las áreas más convulsas debido a la política migratoria estadounidense?

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«Un hombre firme, pero justo»
Homan, de 64 años, es reconocido como un aliado crucial de Trump, con décadas de experiencia en políticas migratorias durante gobiernos republicanos y demócratas.
Destaca por su enfoque de «tolerancia cero» frente a la migración ilegal y es un decidido defensor de una política estricta para combatirla.
Trump lo describió esta semana como «un hombre firme, pero justo».
Durante el primer mandato de Trump, dirigió el hoy controvertido Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
En esa posición, promovió acciones de deportación y avaló la separación de familias migrantes con el fin de desalentar los cruces ilegales.
En su estancia en Minesota, donde ya se reunió con el alcalde Jacob Frey y el gobernador demócrata Tim Walz, Homan reportará directamente a Trump, según anunció el propio presidente.
Esto contrasta con Bovino, quien depende de la polémica secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Fue Noem quien dio las primeras declaraciones tras la muerte de Pretty, presentando una versión que parecía contradecir los hechos reflejados en videos grabados por testigos.
Noem afirmó que los agentes efectuaron disparos en defensa propia, aunque en las grabaciones se aprecia que el joven ya estaba reducido, desarmado y en el suelo cuando recibió el primer disparo.
Por este motivo, la llegada de Homan se interpreta como un gesto de Trump para calmar la situación y evitar una crisis social más grave.

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De agente policial a líder migratorio
Hijo número siete de una pareja católica, con padre y abuelo policías, Homan inició su carrera profesional en Nueva York.
Allí se desempeñó como oficial de policía antes de ingresar, en 1984, al Servicio de Inmigración y Naturalización (INS), predecesor del actual ICE.
Con el tiempo, ocupó diversos cargos en la patrulla fronteriza y ascendió dentro de la estructura jerárquica.

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Durante el segundo mandato de Barack Obama, en 2013, fue director asociado ejecutivo de la división de deportaciones del ICE, posición desde la que supervisó un aumento significativo en las expulsiones formales.
Obama le otorgó el Presidential Rank Award, el reconocimiento más alto para funcionarios civiles en Estados Unidos, por su contribución a la seguridad fronteriza.
Su firmeza y eficacia en las políticas le ganaron respeto entre quienes lo veían como un defensor estricto de la ley, y críticas por parte de aquellos que consideraban su enfoque severo con los inmigrantes.
En 2017, durante el primer mandato de Trump, fue nombrado director interino del ICE, consolidándose como una figura central en la política migratoria estadounidense.
Promotor de las separaciones familiares
Homan fue un firme defensor de la controvertida política de 2018 que causó la separación de miles de niños migrantes de sus padres en la frontera entre Estados Unidos y México.
Junto a otros altos funcionarios, firmó el memorando que autorizó dicha política bajo la supervisión de la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, quien aprobó las separaciones.
La estrategia, aplicada durante el primer gobierno de Trump, pretendía disuadir a las familias de ingresar irregularmente al país usando la separación familiar como método de control migratorio.

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Considerado por periodistas y expertos como el artífice intelectual de esta estrategia, Homan la promovió durante años antes de su oficialización.
El exagente mantenía que la amenaza de separación disuadiría a muchos padres de cruzar la frontera.
Entre 2018 y 2021, más de 4.600 menores fueron separados de sus progenitores tras ingresar irregularmente al país, según reportes de Human Rights Watch.
Relación con el Proyecto 2025
Pese a haber dejado el ICE en 2018, Homan continuó activo en el debate migratorio como figura pública en medios conservadores.
Se convirtió en colaborador de Fox News, defendiendo políticas migratorias estrictas.
Además, participó en la Heritage Foundation, un influyente think tank conservador, contribuyendo con propuestas migratorias para un posible segundo mandato de Trump.

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En particular, Homan participó en el Proyecto 2025, una propuesta polémica de reforma gubernamental que promueve, entre otros aspectos, medidas más estrictas hacia inmigrantes indocumentados, aunque Trump se ha distanciado públicamente de este proyecto.
Operativos de deportación masiva
Antes de asumir el rol de «zar de la frontera», Homan afirmó a CBS que su objetivo sería llevar a cabo la mayor campaña de deportaciones en la historia estadounidense durante el mandato de Trump.
Según él, esta operación se iniciaría expulsando criminales y amenazas a la seguridad nacional, para luego centrarse en migrantes indocumentados con órdenes pendientes de deportación.
No obstante, también aseguró que la política migratoria se aplicaría con control. «No se trata de un barrido masivo por barrios. No vamos a construir campos de concentración. He escuchado eso y es absurdo», señaló.
Durante su gestión, se mostró un firme defensor de los amplios objetivos de deportación del presidente, prometiendo apuntar contra «los peores de los peores» y desafiando la idea de que «quienes hacen cumplir la ley son los malos y quienes la violan son las víctimas».
Sin embargo, las acciones del ICE y la patrulla fronteriza, a poco más de un año del gobierno, se caracterizan por redadas masivas e indiscriminadas.
En la práctica, el cumplimiento de leyes migratorias y el intento de enfocarse en amenazas a la seguridad también ha alcanzado a migrantes indocumentados sin antecedentes penales.
Homan reconoce esta situación y la atribuye a las «ciudades santuario», a las que acusa de no colaborar con las iniciativas federales.
Las autoridades sostienen que permanecer en Estados Unidos sin documentos constituye un delito per se.
«No vamos a ordenar a ICE que no detenga a alguien a menos que haya cometido un delito grave», afirmó en julio durante una conferencia en la Casa Blanca, donde realiza apariciones frecuentes.
«¿Qué mensaje envía eso al mundo? ¡Que pueden entrar al país!», añadió Homan.
En septiembre, la Casa Blanca defendió a Homan luego de que surgieran acusaciones en un caso de soborno desestimado posteriormente por el Departamento de Justicia tras el regreso de Trump al poder.
Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, calificó la acusación (en la que supuestamente Homan aceptó 50.000 dólares de agentes encubiertos) como un intento de «atrapar» a un aliado importante de Trump.

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¿El cambio de liderazgo implicará una transformación?
Varios analistas políticos interpretan la sustitución de Bovino por Homan en Minneapolis como un reconocimiento desde la Casa Blanca de la necesidad de un cambio urgente ante la creciente inquietud pública.
No obstante, en la práctica, es improbable que dicha sustitución modifique sustancialmente el enfoque migratorio de la administración.
«Homan tiene más años en el ICE que Bovino y se concentra en el control interno», comentó a la BBC Lora Ries, exfuncionaria de inmigración del DHS, refiriéndose a su trabajo en varias ciudades de EE.UU. alejadas de la frontera. «No me sorprende».
Ries, actualmente directora del centro de seguridad fronteriza e inmigración en la conservadora Heritage Foundation en Washington, añadió que aunque Homan ha señalado que intenta priorizar «los casos más graves», todos los migrantes indocumentados con órdenes de deportación seguirán «en la mira».
Para los activistas proinmigración, la trayectoria de Homan —que incluye su defensa firme de la política de separación familiar de Trump, que llevó a separar niños de sus padres ilegales— implica que apenas hay diferencias prácticas entre él y Bovino.
«No creo que signifique mucho. Homan es un defensor de las deportaciones y artífice de las separaciones familiares», indicó Michael Lukens, director ejecutivo del Amica Center, que ofrece apoyo y servicios legales a inmigrantes.
«La diferencia es que él es más diplomático que Bovino. Habla mejor con la prensa y con los interesados”, agregó. «Es más adecuado para lo que necesitan: alguien que presente sus acciones bajo una luz diferente».
«Se trata de si la Casa Blanca prioriza lo político sobre lo humano», concluyó Lukens. «Pero no existe escenario donde Homan sea un moderado».
*Con información del reportero de la Casa Blanca para la BBC, Bernd Debusmann Jr.

