El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, comunicó este miércoles que Sumar presentará nuevamente en el Congreso la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) destinada a eliminar la protección legal de la tauromaquia y a dejar de considerarla patrimonio cultural, tras la abstención del PSOE que provocó que el Pleno de la Cámara denegase su tramitación.
Dicha abstención causó el malestar entre todos los socios del Gobierno, incluidos Junts y PNV, dado que pocas horas antes de la votación el PSOE había asegurado a los promotores de la ILP que apoyaría la medida.
«Ayer la ILP no se rechazó por falta de respaldo social, sino por una votación incomprensible del PSOE», manifestó Urtasun en los pasillos del Congreso. Los demás socios sostuvieron esta postura, mientras que Podemos fue contundente al calificar la decisión socialista como «repugnante».
La iniciativa recibió 57 votos a favor, procedentes de Sumar, Podemos, Junts, ERC, EH Bildu, PNV, BNG y Compromís; 169 votos en contra de PP, Vox y UPN; y 118 abstenciones del PSOE junto con el diputado del Grupo Mixto, José Luis Ábalos.
A pesar de esto, el ministro de Cultura colabora con los promotores de esta iniciativa ciudadana, No es mi cultura, quienes entregaron 715.606 firmas reclamando la derogación de la Ley de 2013 que designa la tauromaquia como patrimonio cultural protegido a nivel nacional.
La explicación del PSOE
Desde el PSOE, su portavoz en el Congreso, Patxi López, defendió la abstención alegando que «se usaría como un conflicto político extremo, para buscar confrontaciones y enfrentamientos». En este sentido, negó haber modificado la postura inicial de voto.
«¿Cambios? Lo que hubo fue debate interno en el grupo. En el PSOE conviven múltiples sensibilidades, y eso ocurre porque es el partido que mejor refleja la variedad de España«, explicó López, para añadir que entre los socialistas existen tanto taurinos como personas indiferentes.
Asimismo, indicó que observaron que «no había un consenso suficiente, no solo dentro del grupo, sino también en la sociedad» como para avanzar en este debate y solicitó «encontrar momentos más propicios para llegar a acuerdos que permitan su aprobación».
En el Gobierno las críticas contra el PSOE no tardaron en surgir. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, reprochó al partido de Sánchez por impedir con su abstención «poner fin al sufrimiento animal».
«No estuvieron a la altura de un país moderno y animalista», expresó Díaz en sus redes sociales.
En términos aún más severos se manifestó la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, quien este miércoles calificó en La Hora de La 1 de TVE como «repugnante» la postura del PSOE en el debate sobre la tauromaquia.
Desde ERC, su portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, expresó con ironía que no le sorprendía la abstención del PSOE.
«PSOE en esencia. No estoy de acuerdo, pero si no se presiona lo suficiente, el PSOE actúa como siempre», afirmó este miércoles en los pasillos del Congreso.

