La granizada que se produjo este domingo, en los momentos finales del Barça – Oviedo, dejó al descubierto los problemas estructurales del nuevo estadio.
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La victoria del Barcelona frente al Oviedo (3-0) el pasado domingo estuvo marcada por un factor inesperado: una fuerte tormenta con granizo que puso de relieve las carencias estructurales del Spotify Camp Nou.
En los últimos minutos del partido, una intensa lluvia convertida en granizo transformó el estadio en un escenario poco habitual, con la zona de prensa completamente anegada, filtraciones en áreas que debían estar techadas y un Joan Laporta empapado en el palco presidencial.
Se trataba de la primera tormenta fuerte desde la reapertura del coliseo blaugrana en noviembre, tras 43 días sin disputar partidos en casa.
Los 44.763 espectadores presentes en el encuentro vieron cómo el granizo, algo sin precedentes en este estadio, caía sobre el campo mientras los jugadores finalizaban los minutos añadidos.
«Es el primer partido que juego bajo granizo. Parecía que los minutos añadidos se alargaban demasiado», reconoció Pau Cubarsí tras el partido. Marc Casadó fue todavía más expresivo: «Dolía la cabeza y más. Algunas pedradas incluso golpeaban los ojos».
El Camp Nou se postula para albergar los Mundiales de natación de 2030. pic.twitter.com/CYZN8Otp7s
— Fanáticos Real Madrid (@Fanaticos_RMCF) January 25, 2026
El momento más comprometido tuvo lugar en la zona de prensa. Las primeras filas, sin protección provisional, quedaron totalmente inundadas. Los periodistas tuvieron que improvisar para proteger sus equipos y ordenadores, y muchos terminaron empapados mientras trabajaban.
Las imágenes de los palcos de prensa anegados se difundieron rápidamente en redes sociales, provocando críticas hacia un estadio recién renovado que debería ofrecer condiciones mínimas para la labor profesional.
This is a condition of the New Camp Nou, btw 😭😭😭 pic.twitter.com/zbbk8AdYyd
— Dr Yash (@YashRMFC) January 25, 2026
Sin embargo, las deficiencias no acabaron allí. Aunque el recinto está en proceso de modernización, aparecieron goteras en varias áreas que supuestamente contaban con cubiertas provisionales.
Incluso el palco de autoridades sufrió la lluvia, forzando a directivos a usar paraguas y capuchas dentro de un espacio que debería reflejar la excelencia institucional del club.
Spotify Camp Nou Stadium Resort and Spa pic.twitter.com/GXudX8JCRZ
— CD Ciudad De Zamora (@CdCiudadDZamora) January 25, 2026
Joan Laporta protagonizó una escena entre heroica y desalentadora. Mientras el presidente del Oviedo, Martín Peláez, se protegía con un paraguas, el máximo dirigente azulgrana permaneció en primera fila junto al vicepresidente Rafa Yuste sin ningún tipo de resguardo, soportando el aguacero hasta el silbato final.
Esta situación ocasionó una evacuación masiva. Un gran número de aficionados abandonó sus localidades antes de la conclusión del partido, refugiándose rápidamente en los pasillos interiores.
Desde el banquillo, Hansi Flick solicitaba insistentemente al cuarto árbitro que terminara el encuentro lo antes posible para evitar caídas y posibles lesiones sobre un césped que, paradójicamente, resistió bien las condiciones adversas.
El problema estructural tiene un plazo: el Spotify Camp Nou no dispondrá de una cubierta definitiva hasta el verano de 2027.
Mientras tanto, el estadio permanecerá expuesto a las inclemencias del tiempo, con amplias zonas sin protección y soluciones temporales que este domingo demostraron ser insuficientes.
La ironía no pasó desapercibida. Durante meses, el barcelonismo había bromeado sobre los fallos en la cubierta retráctil del Santiago Bernabéu.
Ahora, el Camp Nou afronta su propia realidad: un estadio sin techo por dos años más, expuesto a temporales como el vivido este domingo, cuando una victoria cómoda se convirtió en una prueba de supervivencia bajo el granizo catalán.
Al menos, Lamine Yamal anotó un gol acrobático para que la jornada no se recordara únicamente por las filtraciones.

