Las intervenciones se enfocan en reparar los daños ocasionados por la borrasca Harry y fortalecer taludes y vías para asegurar la continuidad del servicio

Adif ha implementado este domingo un plan de acciones urgentes en la red de Rodalies de Cataluña para evaluar y reparar los daños ocasionados por la borrasca Harry, que afectó la zona del 19 al 24 de enero. La finalidad es restablecer el servicio ferroviario a la mayor brevedad posible y minimizar el riesgo de nuevas averías, según informó la entidad pública mediante un comunicado.
La tormenta generó desprendimientos de distinta magnitud en la infraestructura ferroviaria, incluido el accidente en Gelida (Barcelona) el 20 de enero, donde perdió la vida un maquinista en formación y resultaron heridas 37 personas. Posteriormente, se reportaron otros desprendimientos que impactaron varias líneas de Rodalies.
Asimismo, la empresa pública puntualizó que se registraron “diversos casos de desprendimientos en desmontes y en la parte lateral de un muro de la AP-7, que provocaron el trágico accidente de Gelida del 20 de enero”. Más adelante, también se han detectado otros desprendimientos de diversa entidad.
Inspecciones y obras urgentes para garantizar la seguridad en Rodalies
El plan de Adif se estructura en dos pilares fundamentales. Por un lado, la incremento de inspecciones en los tramos más vulnerables de la red; por otro, la ejecución inmediata de obras de reparación en los puntos afectados. Hasta ahora, se han efectuado más de cien revisiones en taludes, trincheras, túneles, puentes, plataformas y vías.
Las inspecciones se han enfocado especialmente en áreas próximas a la costa, como las líneas Barcelona-Vilanova-Sant Vicenç de Calders y Barcelona-Mataró-Maçanet, además de tramos con alta concentración de taludes, incluyendo Barcelona-Girona-Figueres y La Garriga-Vic-Puigcerdà.
Al menos una persona falleció y 37 resultaron heridas en un accidente ferroviario en Gelida (Barcelona). El tren de la línea R4 de Rodalies circulaba con pasajeros cuando impactó contra un muro caído sobre las vías, según informó Protección Civil. Se sospecha que las condiciones meteorológicas adversas en Cataluña podrían haber provocado este desprendimiento, que causó la colisión y el descarrilamiento del convoy. El incidente dejó un muerto y 37 heridos, cinco de ellos en estado grave, y se dio solo tres días después del accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, que causó 42 fallecidos. Por el momento, se ha suspendido completamente el transporte ferroviario en Cataluña para inspeccionar la infraestructura y detectar posibles desprendimientos o daños originados por el temporal.
Hasta ahora, se han realizado 23 intervenciones de emergencia en siete líneas de la red. Estas actuaciones se centran principalmente en la protección de taludes y trincheras, así como en la reparación de vías, con el propósito de garantizar un servicio seguro y confiable. Adif ha confirmado que está movilizando «todos los recursos humanos y materiales disponibles» y que mantiene personal de vigilancia para reportar de inmediato cualquier anomalía que pueda afectar la operación de los trenes.
Todas las intervenciones han sido “acordadas y coordinadas con la administración titular del servicio, la empresa operadora y otros actores, como el colectivo de maquinistas, implicados en la explotación ferroviaria”, resaltó la compañía.
Más de veinte intervenciones se han concentrado en diferentes puntos de la red de Rodalies en Cataluña. Así, cinco se efectuaron en Barcelona, otras cinco en Girona, nueve en Tarragona y cuatro más en Lleida.

