El accidente en Gelida y la suspensión de servicios este sábado generan críticas de la patronal por la insuficiencia de financiación y las peticiones para transferir el control de Rodalies al Govern
El primer tren impactó contra una roca en Girona, mientras que el segundo colisionó con un muro en la provincia de Barcelona
Una nueva jornada de problemas en la red de Rodalies afecta nuevamente hoy a miles de viajeros con cancelaciones y retrasos. Esto se suma a los dos días recientes en que el servicio quedó completamente suspendido, en medio del caos ferroviario que ha marcado una semana complicada para el transporte en España. Renfe ha advertido a los usuarios que el día 24 podría haber alteraciones en la circulación de todas las líneas debido a revisiones de infraestructura e inspecciones de seguridad en tramos críticos. Estas labores han sido consideradas necesarias por la operadora, el Govern y Adif tras el accidente mortal ocurrido el martes en Gelida (Barcelona), lo que evidencia los problemas persistentes en la infraestructura ferroviaria catalana y la urgencia de inversiones que los solucionen.
La red de Rodalies, que cuenta con casi veinte líneas y cientos de kilómetros de vía, transporta diariamente a miles de pasajeros en Cataluña. El principal marco financiero para modernizar y aumentar la fiabilidad de esta red de trenes es el Plan de Rodalies 2020‑2030. Con una inversión total planificada que supera los 6.300 millones de euros, el plan está compuesto por seis programas que abarcan la renovación de vías y señalización, modernización de estaciones, mejora de accesibilidad, compra de nueva flota, mantenimiento integral y ampliación de capacidad.
Entre 2020 y 2025 se han ejecutado o adjudicado proyectos por más de 2.500 millones de euros, incluyendo trabajos como el desdoblamiento de tramos críticos, construcción de estaciones accesibles, renovación de talleres y adquisición de trenes eléctricos, con el respaldo de fondos europeos y créditos del Banco Europeo de Inversiones. El propósito es incrementar la fiabilidad del servicio, disminuir los retrasos y optimizar la experiencia del usuario, apoyando al mismo tiempo el transporte público frente al uso del vehículo privado. A pesar de estas mejoras, la percepción que tienen los pasajeros sigue generando debates sobre la efectividad y rapidez de las inversiones realizadas.
La patronal señala deficiencias en la ejecución presupuestaria
A pesar de estas cifras, el debate político acerca de la efectividad del plan continúa abierto. La patronal de pequeñas y medianas empresas catalanas Pimec ha responsabilizado al accidente en Gelida, provocado por el derrumbe de un muro sobre las vías durante un fuerte temporal, a la insuficiente inversión en infraestructuras. Antoni Cañete, presidente de la organización, destacó que este suceso “no es un hecho aislado” y que incidentes similares seguirán ocurriendo si los fondos no aumentan, “aunque se presenten presupuestos, se hable de inversiones en infraestructuras y diferentes responsables gubernamentales hablen de lluvia de millones”. En una línea similar, Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, ha enfatizado la necesidad de reorientar la inversión en infraestructura para prevenir futuros accidentes.

El Gobierno, por su lado, ha reafirmado su compromiso con el plan de Rodalies y sostiene que la dimensión y complejidad de la red exigen inversiones constantes. El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha calificado el programa actual como un “proceso único de inversión tras una década de recortes”, cuyo efecto comenzará a apreciarse a medio y largo plazo.
ERC acusa al Gobierno de “descuido”
Otro punto controvertido es la transferencia de competencias de Rodalies a la Generalitat. Oriol Junqueras, presidente de ERC, culpó al Ejecutivo central por el accidente ocurrido el martes y afirmó que el Gobierno no realiza las inversiones necesarias para garantizar la seguridad y el funcionamiento correcto. Ante esta “falta de atención”, los partidos catalanes, especialmente Esquerra Republicana y Junts, reclaman la transferencia total de competencias, argumentando que una gestión más cercana propiciaría decisiones más rápidas, obras mejor priorizadas y una mejor adaptación a las necesidades de los usuarios.
Govern y ERC coinciden en que la empresa mixta para administrar Rodalies estará operativa en 2025.
Para Junqueras, el traspaso de competencias representa “una necesidad nacional y la única alternativa disponible”, mientras que el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha descrito Rodalies como “intransferible” porque “se estaría fragmentando algo que conecta a todos y que presta servicio a todos”.
Como solución provisional, Gobierno y Generalitat acordaron crear una nueva operadora mixta denominada Rodalies de Catalunya que gestionará el servicio ferroviario de cercanías en Cataluña a partir de 2027. Esta entidad tendrá un 49,9% de participación de la Generalitat y un 50,1% de Renfe (y por extensión del Estado), con la intención de que el Govern aumente su influencia en la dirección y la toma de decisiones.

