Movimiento Mesoamericano
—MARIA HAYDEE BRENES FLORES—
Aspecto de la manifestación, con mantas de denuncia, tal como puede verse en la gráfica de Manuel Zapata.
No permitiremos una nueva colonización que nos esclavice nuevamente, fue el grito unificado que emitieron representantes de 22 organizaciones nicaragüenses de la sociedad civil frente a las instalaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en protesta a los ajustes estructurales que afectan a la población mesoamericana.
En cada país de la región desde Perú hasta México se realizaron protestas, plantones y tranques de carreteras de este tipo frente a diversos organismos internacionales.
En el caso de Nicaragua le fue asignado por el Movimiento Mesoamericano por la Integración Popular el BID, por su injerencia con el gobierno al «proponer» las privatizaciones de los servicios públicos básicos como el agua, el teléfono y la electricidad.
NADA QUE CELEBRAR
Los manifestantes dijeron que la colonización no es nada que debamos celebrar porque hoy, igual que hace 510 años, los más sacrificados son los indígenas que hasta el Estado en la actualidad «ve de medio lado».
«No es algo desconocido que el Estado de Nicaragua realizó un mapeo al que han tenido acceso organismos internacionales en los que se destacan como sitios óptimos para la privatización la zona de Occidente, donde se encuentra el mayor manto acuífero del país, seguido por Ticuantepe, Jinotega y la Costa Atlántica», afirmó William Rodríguez, de la Convergencia de Pueblos de las Américas, una red continental que se sumó al esfuerzo sincronizado que se realiza en todos los países de centro y Mesoamérica.
Los representantes de organizaciones indígenas de nuestro país hicieron un llamado al gobierno para que de una vez por todas deje su discurso doble moral, en el cual dice que combatirá la corrupción para favorecer a los pobres, mientras trata de privatizar los mantos acuíferos que se encuentran en las reservas que durante siglos con sangre los indígenas han protegido de la depredación y la contaminación.
«Exigimos al gobierno que de una vez por todas se cumpla con la entrega de los títulos reales de los indígenas de Telpaneca y Muy Muy, que continuamos esperando y sin los cuales no nos permiten reclamar nuestras tierras para evitar que sean explotadas en nuestro detrimento», afirmó Juan González, representante de los indígenas de Madriz después de leer la proclama de protesta.
NI QUE QUITAR NI QUE PONER
Ruth Selma Herrera, de la Red de Defensa al Consumidor, afirmó que el quitarnos los servicios esenciales para ponerlos en manos de grupos económicos extranjeros que vienen por nuestro patrimonio y nuestros empobrecidos ingresos, es, sin qué quitar ni qué poner, una réplica de la peor época de avasallamiento colonial caracterizado por el saqueo, la esclavitud y el asesinato masivo de nuestros pueblos.
«El ejemplo más trágico de estas políticas públicas lo sufrimos a diario con los servicios de energía eléctrica, que son las más caras de Centroamérica. Para colmo le pagamos el uno por ciento por facturación a INE, el ente rector, y ni siquiera se molestan en defender nuestros derechos porque continuamos recibiendo un mal servicio», expresó la licenciada Herrera.
NO MAS INOPERANCIA
Los protestantes también exigieron a la Asamblea Nacional que no permita la inoperancia de los entes rectores como INAA e INE, así como también la apertura de las oficinas de Defensa del Consumidor en todas las cabeceras departamentales del país, para que todos los nicaragüenses tengan la oportunidad de reclamar y mejorar las condiciones en las que se encuentran.
A diferencia de nuestros indígenas que se defendieron con flechas y lanzas de los conquistadores, dijo Róger Barrantes, de la Central Sandinista de Trabajadores «José Benito Escobar», lo único que nos queda es unirnos desde los barrios para presentar reclamos masivos.
APAGONES EN PROTESTA
La red de defensa al consumidor invitó a la población a hacer protestas en sus casa apagando la luz los miércoles de 7 a 8 de la noche para que la oscuridad denuncie el abuso.
«Si Unión Fenosa no cumple con nuestros derechos, que se vayan de Nicaragua; no podemos renunciar a comer para pagar los caprichos de este monopolio», afirmaron.
