Pese a este enorme potencial, actualmente solo el 10% de las azoteas de edificios europeos cuentan con sistemas fotovoltaicos

La transición energética que impulsa la Unión Europea encuentra en las azoteas un aliado con gran potencial. Un reciente estudio europeo revela que las cubiertas de los edificios en el continente podrían transformarse en una fuente clave de energía limpia durante los próximos años, llegando a cubrir hasta el 40% de la demanda energética de la UE.
El análisis, basado en un exhaustivo estudio técnico del parque inmobiliario europeo y en los avances recientes de la tecnología fotovoltaica, plantea un escenario donde la energía solar en tejados no solo complementa la red eléctrica, sino que se convierte en un elemento central del modelo energético sin emisiones.
De acuerdo con la UE, las azoteas de los 271 millones de edificios en la Unión podrían albergar cerca de 2,3 teravatios pico (TWp) de capacidad solar fotovoltaica, generando alrededor de 2.750 teravatios-hora (TWh) anuales con la tecnología disponible. Esta producción sería suficiente para cubrir próximo al 40% de la electricidad requerida en escenarios energéticos libres de emisiones.
Gracias a los avances en el sector energético, la eficiencia de los paneles solares ha mejorado del 18% en 2018 al 22% proyectado para 2025, lo que aumenta notablemente la capacidad de generación en las superficies existentes. El estudio también considera la mayor densidad energética factible en azoteas planas, frecuentes en edificios comerciales grandes y no residenciales.
Natalia Shartova, investigadora del Instituto de Salud Global de Barcelona, comenta sobre los efectos del calor.
A pesar de este gran potencial, el informe destaca que sigue siendo una oportunidad mayormente desaprovechada. Actualmente, solo cerca del 10% de las azoteas de edificios europeos están provistas con sistemas fotovoltaicos. Sin embargo, estas instalaciones representan aproximadamente el 61% de los 339 GWp de capacidad fotovoltaica total instalada en la UE en 2024, lo que subraya la relevancia del autoconsumo y la generación distribuida dentro del sistema eléctrico europeo.
Cubrir el 40% de la demanda eléctrica en 2050
En cuanto a potencial técnico, el estudio estima una capacidad total de energía fotovoltaica en tejados de aproximadamente 2,3 TWp, distribuidos en unos 1.800 Gigavatios pico (GWp) en edificios residenciales y casi 500 GWp en edificios no residenciales. De aprovecharse completamente este potencial, la producción anual podría alcanzar cerca del 40% de la demanda eléctrica prevista para un sistema energético 100% renovable en la UE en 2050.
Además, la UE señala que con esta estrategia se podrían cumplir los objetivos energéticos europeos a corto plazo. Para 2030, más de la mitad del objetivo fotovoltaico fijado en 700 GW podría alcanzarse exclusivamente con los tejados no residenciales. Los grandes edificios, con cubiertas por encima de 2.000 metros cuadrados, albergarían alrededor de 355 GW de capacidad solar.
Igualmente, en varios Estados miembros como Chipre, Finlandia y Dinamarca, las cubiertas no residenciales podrían satisfacer el 95% o más de los objetivos nacionales de energía fotovoltaica contemplados en los Planes Nacionales de Energía y Clima (PNEC) 2021-2030, actualizados en 2024.
Generadores de energía, pero también consumidores

El informe también destaca el papel del sector inmobiliario en la crisis climática. Los edificios son responsables de cerca del 42% del consumo energético en la Unión Europea y del 36% de las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía. Sin embargo, la electrificación en hogares europeos sigue siendo baja, con apenas un 26% según Eurostat.
En este contexto, la instalación de sistemas fotovoltaicos en tejados durante las renovaciones del parque inmobiliario es una vía directa para disminuir emisiones, reducir costes energéticos y fomentar la electrificación a través de bombas de calor y la carga de vehículos eléctricos.
La investigación subraya que la mayoría del parque inmobiliario actual permanecerá operativo hasta 2050, convirtiendo a los edificios existentes en un elemento clave para la transición energética. La incorporación de sistemas solares en cubiertas, tanto en nuevas construcciones como en edificaciones ya existentes, se refuerza gracias al mandato solar de la Directiva sobre el Rendimiento Energético de los Edificios. Este marco normativo, junto al potencial técnico, posiciona a las azoteas como una de las infraestructuras energéticas más importantes del futuro sistema eléctrico europeo.

