El ministro de Transportes ha manifestado que le resulta “difícil creer” que el origen del siniestro haya sido el tren, que “estaba sometido a los controles de mantenimiento”; y que, en caso de depender de la infraestructura, “recién renovada”, debe tratarse de “algo realmente grave”

Óscar Puente, ministro de Transportes, ha señalado hoy en conversación con la Cope que sería “muy improbable” que el accidente en Adamuz haya sido causado por el Iryo, sosteniendo que se trata de un tren “muy moderno”. Respecto a la posibilidad de que la falla resida en la infraestructura, Puente indicó que, de ser así, debió ser “algo realmente grave”, que “no mostró evidencias claras antes del suceso”.
Ya había declarado, el lunes desde la estación de Atocha, que “el tren Iryo es un tren nuevo y la vía es una vía renovada”. “El incidente resulta sumamente extraño. Ocurrió en una recta”, añadió, asegurando que los “expertos consultados quedaron profundamente sorprendidos”.
“Sería extraño” que el tren haya causado el accidente, y “posible” que la vía lo haya provocado, pero es “un acto de especulación”
Sobre la investigación de las causas, Puente mencionó que asignar porcentajes a las posibles razones sería “especular”, aunque comentó también que, si el culpable fuera “el tren, ciertamente es muy extraño, por tratarse de un tren muy nuevo con tecnología y estándares de fabricación que ofrecen una precisión y calidad excepcionales. Me cuesta creer que el tren sea la causa, cuando además cumplía con controles de mantenimiento estrictos. Que la causa sea la infraestructura, la vía, es factible. Sin embargo, nos enfrentamos a un hecho muy raro, pues esa vía fue renovada recientemente, pasó rigurosas inspecciones dinámicas, geométricas, visuales y fue revisada nuevamente en enero. En ese sentido, si el problema fuese la infraestructura debe ser algo realmente grave que no se manifestó hasta el momento del accidente”.
El ministro recalcó que la infraestructura superó todas las inspecciones sin que se hallaran fallos en el punto afectado, descartando así carencias en controles y mantenimiento como posible causa del accidente. Puente explicó: “Si se trata de un defecto en la infraestructura, basándonos en las marcas presentes en el material rodante, debería tratarse de un hecho que apareció de forma súbita y en los minutos previos al descarrilamiento. Por ende, es un problema que no se manifestó en ningún momento ni pudo ser detectado durante las inspecciones realizadas”.
En referencia a las inspecciones, el ministro comentó que las muescas encontradas en el tren Iryo implicado y en otros dos trenes que pasaron poco antes no se registran en otros trenes que circularon previamente. “Esto significa que esas muescas aparecieron en los trenes que pasaron aproximadamente 45 minutos, una hora antes del accidente. Debe tratarse de un fenómeno ocurrido en cuestión de minutos y que rápidamente alcanzó la gravedad suficiente para provocar un descarrilamiento, si es que la causa es la vía”.
Acerca de la confianza en las compañías responsables de la construcción y mantenimiento de la red ferroviaria, Puente resaltó que son entidades “de máxima solvencia” y un “referente mundial”. Añadió: “Actualmente, cualquier país que busca desarrollar líneas ferroviarias de alta velocidad recurre a empresas españolas. Por lo tanto, las empresas cuentan con todas las garantías”.
Las responsabilidades se asumirán “en la medida que sea necesario”
El ministro indicó también que las responsabilidades derivadas del accidente en Adamuz, con 43 víctimas fatales, deben recaer en quienes hayan participado en el suceso “ya sea por acción u omisión”: “Ese es mi criterio, por lo que las responsabilidades, sean cuales sean y de quien sean, partirán de esa base”, explicó al ser consultado sobre una posible renuncia.
Las responsabilidades se asumirán “en la medida que sea necesario”, afirmó, agregando que tiene “la conciencia tranquila” consigo mismo: “Hago todo lo que está en mis manos, doy el máximo para que todo funcione correctamente. Si existió algún fallo, lo analizaremos detenidamente; las responsabilidades, las que sean necesarias. Pero mi enfoque no está en eso, sino en proporcionar la verdad a las familias y también en descubrirla para aprender”, reconoció.
Recordó el ministro: “Desde el primer momento dijimos que intentaremos esclarecer la verdad y comunicársela a las familias, sea cual sea. Se comenta que, si la causa es la infraestructura, la responsabilidad recae en el Gobierno, y si es el tren, el Gobierno quedaría exento. Pero si el problema es el tren, es un gran problema porque tenemos otros 20 trenes en la red. También es nuestra responsabilidad, dado que ese tren está homologado en nuestro país y certificado por nuestras autoridades ferroviarias. No tengo preferencia alguna y, lo repito con claridad, tengo la conciencia tranquila conmigo mismo”.
Puente añadió que, una vez se esclarezcan los hechos, “probablemente” se abrirá un nuevo periodo para evaluar el estado de las infraestructuras ferroviarias españolas y que, “seguramente”, las conclusiones “deberán ser consideradas para los protocolos y las acciones futuras a implementar”.

