El juzgado de Noia ha cerrado la investigación sobre el vertido de pellets ocurrido en Galicia en diciembre de 2023 al no hallar pruebas de delito.
Según los informes de la Guardia Civil y el Seprona, la caída de los contenedores del buque Tocomao se produjo debido a un golpe de ola, y no se detectaron irregularidades.
Los análisis realizados indican que los pellets no son tóxicos ni han provocado daños relevantes al ecosistema ni a la biodiversidad de las áreas afectadas.
La juez destaca que no hubo incumplimiento de la normativa medioambiental ni riesgo para la salud o el equilibrio natural; la resolución aún puede ser apelada.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Noia (A Coruña) ha decidido archivar la causa judicial que investigaba el vertido de pellets ocurrido en Galicia en diciembre de 2023.
Al inicio de 2024, la ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, equiparó este incidente con la catástrofe del Prestige, el naufragio que inundó con chapapote las costas gallegas y causó un grave desastre ambiental.
Así se expresó Díaz hace casi dos años, en plena campaña de las elecciones gallegas. La ministra acompañó a su candidata, Marta Lois, en una playa para supervisar la recogida voluntaria de estos pellets. Aprovechó para criticar al PP gallego, que gobierna la Xunta desde 2009.
Sin embargo, este martes, la juez responsable del caso ha decidido el archivo definitivo de la causa, al no existir indicios de delito. La caída de seis contenedores desde el buque Tocomao fue provocada «por un impacto de las olas contra el barco».
La juez también destaca que la empresa encargada de la carga cumplió con los protocolos de seguridad, a diferencia del caso Prestige, en el que la aseguradora y propietaria del buque fueron condenadas por un delito ambiental tras el derrame de 63.000 toneladas de fuel.
En contraste, en la investigación sobre el vertido de pellets en 2023, la magistrada concluye que «no se puede deducir la existencia de ninguna conducta penal».
Además, tras concluir la pesquisa, la magistrada indica que «el análisis de los pellets recogidos en la costa no muestra toxicidad».
«No se anticipa un impacto relevante a medio o largo plazo debido al vertido de pellets, especialmente en comparación con otros microplásticos presentes en el entorno marino», añade la juez.
La Guardia Civil realizó un informe sobre este evento. Señaló que, «considerando las condiciones meteorológicas» de aquellos días y «los indicios referentes a la navegabilidad del buque, la caída de los seis contenedores fue resultado de un golpe por las olas en el lado de babor».
De igual forma, el Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil descartó «cualquier irregularidad».
No hay toxicidad
Por otro lado, el Centro de Coordinación de Vigilancia Marítima de Costas y Fronteras emitió otro informe basado en datos proporcionados por el armador, la empresa fletadora, el Instituto Tecnológico para Control do Medio Mariño de Galicia, la Unidad Técnica de la Fiscalía de Medio Ambiente y la Unidad Técnica del Seprona.
Este informe tampoco señala riesgos. Se confirma que los pellets vertidos no son considerados «sustancia peligrosa».
Finalmente, en la resolución que archiva la causa, la juez concluye que «los mínimos restos de pellets hallados en las zonas protegidas no han causado daños en el ecosistema dunar de las lagunas de Corrubedo y de Carregal y Vixan».
«Tampoco se han detectado perjuicios que afecten a la biodiversidad ni al ecosistema del Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia», añade la magistrada.
Por ello, la magistrada determina que «no se ha incumplido la legislación ni otras normativas de protección ambiental» ni se ha puesto en peligro la salud humana o el equilibrio de los ecosistemas naturales.
No obstante, esta resolución judicial no es definitiva. Puede ser recurrida ante la Audiencia Provincial de A Coruña, tribunal jerárquico superior al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Noia.

