El nueve veces campeón mundial trabaja únicamente con un entrenador personal que supervisa su preparación física y alimentación, sin realizar nada “especial” adicional.
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Marc Márquez no recurre a secretos complicados ni a técnicas novedosas para mantenerse entre los mejores del mundo. A sus 32 años, el piloto catalán continúa siendo un modelo de disciplina y perseverancia tanto dentro como fuera de la pista.
En una entrevista reciente con el medio oficial de MotoGP, el nueve veces campeón mostró cómo basa su preparación física y nutricional en la sencillez y el equilibrio.
“Dispongo de un entrenador personal para trabajar el físico y la dieta, pero no sigo nada fuera de lo común. Es fundamental consumir hidratos de carbono, carne y fruta”, explicó Márquez, desmintiendo los mitos que rodean a las rutinas extremas de los deportistas de élite.
Su método, alejado de modas dietéticas, está fundamentado en los pilares básicos de una alimentación integral: energía, fuerza y recuperación.
Los hidratos de carbono actúan como el combustible que le permite soportar las sesiones intensas de entrenamiento y las competiciones exigentes. “Los músculos requieren energía rápida y sostenida”, destacan los nutricionistas deportivos, y en el caso de Márquez, su cuerpo opera como un motor perfectamente ajustado.
Marc Márquez abraza la Torre de los Campeones de MotoGP, en el circuito de Motegi.
Por otro lado, la carne aporta la proteína necesaria para conservar la masa muscular y favorecer la recuperación después de esfuerzos prolongados, mientras que la fruta suministra vitaminas, minerales y antioxidantes, fundamentales para la resistencia y el bienestar general.
La hidratación, factor esencial
Pocos deportes demandan tanto físicamente como el motociclismo. Durante una carrera de MotoGP, un piloto puede perder más de un kilo por la sudoración debido a las altas temperaturas y al esfuerzo constante de controlar una moto que supera los 250 km/h.
Márquez es consciente de esto y presta especial atención a la hidratación: “Mantenerse hidratado es fundamental, especialmente antes de la carrera, porque una vez iniciada es muy complicado beber de la ‘camelback’”, reveló.
Sin embargo, el catalán sorprende con una declaración que rompe esquemas: “Durante la carrera casi no tomo líquidos. Creo que sería posible completar una carrera sin beber nada”, aseguró sonriendo.
Esta frase demuestra no solo su capacidad de resistencia, sino también una mentalidad forjada en el sacrificio y el control absoluto sobre su cuerpo.
A diferencia de muchos deportistas que siguen dietas estrictas, Márquez confesó que prefiere un equilibrio sin obsesiones. No se privó de permitirse algún exceso cuando considera que lo ha merecido.
Tras su victoria en el Gran Premio de Aragón en junio de 2025, admitió en El Partidazo de COPE que, de regreso a casa, hizo una parada inesperada: “Paré en una gasolinera y me compré unos Donettes”, contó entre risas.
Esta anécdota, que sorprendió a Juanma Castaño, revela el lado más humano del piloto. “Estaban alucinando”, recordó Márquez acerca de la reacción de quienes lo reconocieron.
Marc Márquez, dentro del box de Ducati AFP7 / Europa Press
Los especialistas coinciden en que estos pequeños caprichos ocasionales no representan un inconveniente cuando la base de la alimentación es equilibrada. De hecho, permitir ciertos placeres puede ayudar a conservar la motivación y el bienestar mental, aspectos clave para un deportista sometido a tanta presión.
El secreto de Marc Márquez, por lo tanto, no radica en trucos ni suplementos milagrosos. Su éxito físico y mental se sostiene en la constancia, el trabajo supervisado por expertos y, sobre todo, en la naturalidad de quien sabe escuchar a su cuerpo.

