Red de Defensa del Consumidor:
—ERVING SANCHEZ RIZO— Managua
La esperanza de lograr el desarrollo de la nación por medio de los tratados de libre comercio es una fantasía, porque Nicaragua carece de un norte estratégico para su economía y los empresarios privados tampoco tienen uno, advierte la economista Ruth Selma Herrera.
Ruth, quien es además presidenta de la Red de Defensa de los Consumidores, cree que si la inversión extranjera llega al país para aprovechar las «oportunidades» de un acuerdo de libre comercio de América Central con Estados Unidos, solo lo hará porque vender desde la región será menos costoso que desde el propio territorio norteamericano.
Eso en realidad lo que creará son enclaves, en opinión de la dirigente de la Red de Consumidores, para quien los grandes capitales solo están buscando las llamadas ventajas comparativas de estos países, como la mano de obra barata, la cercanía con Estados Unidos, además menor rigurosidad en las políticas ambientales y laborales, así como menos control fiscal.
NICARAGUA ES EL PAIS MENOS PREPARADO
Considera además que Nicaragua, dentro del contexto de Centroamérica, es la nación menos atractiva, porque tiene más desventajas que el resto de naciones del área debido a que ha invertido muy poco en infraestructura, en carreteras, en puertos, en generación eléctrica, aparte de las crisis políticas que de continuo vive el país.
Ruth Herrera considera que realmente no habrá un verdadero intercambio comercial, debido a las enormes desventajas del país, tomando en cuenta incluso que los empresarios nacionales no están preparados e incluso no saben negociar y creen que este tipo de acuerdo es la panacea.
Destacó la líder de los consumidores que en el resto de América Central hay un poco más de organización económica empresarial y señaló que aunque existen varios gremios el sector empresarial no tiene trazada una estrategia económica con la cual va a participar.
Herrera sentenció que «el empresariado nicaragüense ni tiene idea de lo que se les viene encima, los van a agarrar fuera de base porque solo saben politiquear, no tienen planes ni líderes formados a todos los niveles para enfrentar esto, no saben siquiera negociar con el gobierno las necesarias políticas macroeconómicas y sectoriales».
DESORGANIZACION EMPRESARIAL Y ECONOMIA RECESIVA
Ruth agregó que pese a «las maravillas» que dijo el señor Grant Aldonas, Subsecretario de Comercio para el Comercio Internacional de Estados Unidos, con una economía recesiva, desempleo tan alto e inversión pública y privada tan baja, los nicaragüenses no están en condiciones de negociar nada.
Aseveró que lo único que se terminará haciendo es abrir las puertas, ceder tus espacios a los supuestos inversionistas y sin poner muchas condiciones y cree que los empresarios locales se van a tener que contentar con realizar funciones complementarias, siendo empleados de los inversionistas extranjeros.
La dirigente de la Red de Defensa de los Consumidores señala que hay una fantasía colectiva, mientras Estados Unidos mantiene sus subsidios a la producción agropecuaria, a la conservación de sus bosques, de su ambiente, un seguro de desempleo, reglas de protección laboral y control migratorio.
Aún así reconoce que sin embargo algunos inversionistas extranjeros pueden llegar a explotar las llamadas ventajas comparativas de Nicaragua, haciendo inversiones para explotar los bosques, las riquezas paisajísticas, a generar energía eléctrica o a controlar el agua, pero no cree que hagan modificaciones en la tan deteriorada infraestructura del país.
Advierte la economista que si en este país no se vuelve a desarrollar la agricultura, la agroindustria, una industria básica, el turismo y la generación de energía como un eje estratégico para que el Estado facilite el desarrollo de la economía, los nicaragüenses nunca veremos el sol claro y lo que puede venir al país son maquiladoras de cualquier cosa.
