La aspirante socialista asegura que el transporte será gratuito para los desplazamientos a hospitales y defiende el modelo de financiación autonómica acordado por Pedro Sánchez con ERC.

La exministra de Educación y actual candidata a liderar la comunidad de Aragón, Pilar Alegría, ha presentado su lista electoral compuesta por 67 integrantes, mayormente nuevos y provenientes de alcaldías, realizando un duro reproche al «abandono y la desidia» que, a su juicio, ha caracterizado al Gobierno de Jorge Azcón durante los últimos dos años, además de criticar la política del PP que califica como de «confrontación, agravios y destrucción».
Alegría mencionó que hoy también se celebra en Zaragoza un encuentro paralelo organizado por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, junto a todos sus presidentes autonómicos, para hacer frente a lo que será sin duda el tema principal de la campaña popular: el modelo de financiación acordado por Pedro Sánchez con el líder independentista Oriol Junqueras, que favorece a Cataluña al reconocerle el principio de ordinalidad, y que ya ha recibido el rechazo contundente de todas las demás comunidades de régimen común.
La candidata socialista afirmó que bajo esta nueva fórmula, Aragón obtendría 630 millones más en materia de financiación, y criticó al PP por rechazarla, pues según sus cálculos ese rechazo equivale a negar 4.000 viviendas públicas; 14.000 nuevas contrataciones de médicos; 175 centros educativos y 75 residencias de mayores.
Durante su breve intervención —que duró apenas 16 minutos—, Alegría criticó la política de su oponente popular al señalar que «entre Feijóo y Aragón, siempre se inclina por Feijóo», mientras que ella propone «proximidad» a la ciudadanía mediante un sistema denominado «tres, dos, uno», que implica dedicar tres días al contacto directo con la población, dos a la labor en la sede de la presidencia y uno a difundir los méritos de la comunidad «en España y a nivel internacional».
La candidata aprovechó la presentación de su candidatura para lanzar su primera propuesta electoral, garantizando la gratuita del transporte —ya sea en autobuses públicos o a través del servicio de taxi— para que los habitantes de zonas rurales puedan desplazarse hasta los hospitales de referencia o los centros médicos de su comarca.

