PP impulsa una estrategia unificada contra la financiación bilateral: Feijóo se compromete a priorizar la sanidad y aumentar fondos para combatir la despoblación

Todos los barones firman la ‘Declaración de Zaragoza’ para «poner pie en pared» contra la ordinalidad y exigen que Sánchez «reinicie» la reforma y cuente «con todos»

Europa Press

El PP ataca con fuerza el nuevo modelo de financiación. Todos unidos y en plena campaña, con el aragonés Jorge Azcón, candidato a las elecciones autonómicas del 8 de febrero, como punta de lanza. Por ello, el presidente del principal partido de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha convocado a sus barones este domingo en Zaragoza para firmar en conjunto la ‘Declaración de Zaragoza’, un pacto contra los «privilegios» de los independentistas catalanes y que responde con firmeza contra el principio de «ordinalidad» que limita la solidaridad entre regiones.

Feijóo y Azcón han definido esta nueva alianza de los populares como una reacción contrapuesta. En otras palabras, una revuelta fundamentada en una propuesta alternativa que funcione como «defensa de la política como servicio público». El PP promete un sistema distinto de financiación si accede a La Moncloa. «Un modelo basado en la igualdad, para españoles iguales y libres», que priorice la «justicia» frente al sistema de financiación «insolidario» que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha planteado luego de pactarlo bilateralmente con Oriol Junqueras, líder de ERC.

El presidente de PP, Alberto Núñez Feijóo, junto al presidente de Aragón, Jorge Azcón durante el acto celebrado hoy en Zaragoza

La propuesta del PP —todavía por concretar, pero basada en la equalización de la «infrafinanciación cero» y en la evaluación «independiente» de la AiReF, como adelantó EL MUNDO el pasado domingo— se define por aquello que no es: «No es un modelo ideado por los independentistas catalanes, ni por quienes pretenden fracturar nuestro país», como ha expresado Azcón.

Feijóo ha prometido «promover un modelo justo, transparente y diseñado para todos los españoles» si alcanza La Moncloa. «En el primer mes de Gobierno, convocaré un CPFF dedicado exclusivamente a financiación», detalló. «Luego, reanudaremos los grupos de trabajo que ya estaban en marcha» para debatir los detalles: «Se necesita más que una presentación PowerPoint». «Y dedicaremos el primer año [de Gobierno] a pactar con todos un nuevo modelo antes de presentarlo en las Cortes», señaló nuevamente.

Según Feijóo, el plan del PP priorizaría la «igualdad» y la «solidaridad», garantizando que los ciudadanos reciban los servicios con equidad, independientemente de donde residan. Este aspecto es clave, pues implica eliminar la infrafinanciación que sufren Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana —especialmente mediante un fondo transitorio de nivelación que cubra todos sus gastos adicionales—, además de aplicar coeficientes correctores ajustados a la población y considerar «la despoblación» y la «orografía», tal como adelantó Azcón que propondrá el PP.

Adicionalmente, el documento firmado este domingo subraya la necesidad de priorizar la sanidad en la reforma del sistema que plantea el PP. Se especifica claramente: «No se puede ignorar que en los últimos años el coste de los servicios públicos ha aumentado de forma exponencial, especialmente la sanidad pública, a la que destinamos más del 40 % del presupuesto, por lo que deberá recibir atención especial en el futuro modelo».

Y sin «sablazos fiscales» ni umbrales mínimos para los tributos regionales: «No lo haremos, no vamos a volver a subir los impuestos que hemos reducido», ha declarado, en referencia a que el Gobierno quiere imponer a las CCAA un tipo mínimo para gravámenes como Sucesiones y Donaciones (herencias).

El plan del PP no solo contempla ofrecer un sistema diferente, sino también proyectar una imagen de unidad frente a un PSOE donde únicamente Salvador Illa (PSC) respalda el nuevo sistema, en contraste con las críticas de Adrián Barbón (Asturias) y Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha). «Solo tienen uno», recordó Azcón, frente a 14 votos en contra. Así lo expresó la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca: «Zaragoza proyecta una imagen clave: se visualiza que el PP es un partido unido».

Pero igualmente importante es el mensaje de poder que el PP desea transmitir. De los 17 líderes autonómicos del PP que han firmado el acuerdo, 12 gobiernan en comunidades que albergan al 70 % de la población española. 11 de ellos lo hacen como presidentes; y todos coinciden en que se trata de un sistema «injusto» diseñado para satisfacer al independentismo catalán a costa de vulnerar el principio constitucional de solidaridad interterritorial y redistribución de la riqueza.

Para Feijóo, la financiación no solo significa un «avance hacia la desarticulación del Estado», sino que implica «un problema moral». «No renunciamos a un proyecto común ni lo haremos jamás», afirmó, exhortando a sus seguidores antes de defender «el Estado Autonómico constitucional» como «el mejor sistema de gobierno», frente a Vox, que pretende demolerlo y eliminar las autonomías.

«El Estado Autonómico ha sido la salvaguardia de un proyecto común frente a quienes buscan dividirnos», enfatizó, aunque «a pesar del sanchismo y del separatismo, España permanecerá unida».

Por ello Feijóo subrayó su «apoyo firme al pueblo de Cataluña». Sánchez, dijo, «compra el proyecto secesionista a cambio de permanecer en La Moncloa». «Está usando al pueblo de Cataluña para mantenerse en el poder», añadió, antes de señalar la paradoja de que sea el PP quien defienda «la dignidad» de la Generalitat de Cataluña.

La conclusión de Feijóo es que Junqueras «acaba de ser nombrado ministro de Hacienda de España». «No se puede desmembrar el Estado un domingo y pedir al PP que lo sostenga el lunes. Eso no sucederá». «No toleraremos que se excluya a Cataluña del lugar que le corresponde: una mesa con todos los partidos. Porque el dinero es de todos y se distribuye entre todos», enfatizó.

«Ni reuniones bilaterales ni imponer en secreto acuerdos a las demás comunidades», señaló, antes de exigir a Sánchez que «retire este modelo» y «reinicie» el proceso para «hablar» simultáneamente con todos los gobiernos regionales. Sin embargo, el propio Feijóo descartó esa posibilidad, ya que «si el señor Sánchez pacta con todas las CCAA, dejará de ser presidente» porque perderá el apoyo de sus socios parlamentarios.

«Montero nos quiere joder»

De todos los barones, el que se siente más perjudicado por este nuevo modelo de reparto de financiación territorial es Azcón. De aprobarse el acuerdo entre Gobierno y ERC, Aragón ocuparía el último lugar en financiación efectiva, según el análisis del think tank Fedea, con un índice de 94,4 sobre 100, es decir, 5,6 puntos por debajo de la media.

Para el presidente regional, el nuevo principio de «ordinalidad» -que busca que las CCAA que más aportan no pierdan posiciones en el ranking de receptoras- representa «desigualdad e insolidaridad». Y está «concebido para favorecer a unos pocos políticos catalanes».

Azcón se expresó con contundencia contra María Jesús Montero: «Nos quiere joder». «¡Ni nos vamos a arrodillar ni permitirán que nos humillen, y eso también se refleja en las próximas elecciones!», exclamó el presidente aragonés.

Tras esto, el dirigente zaragozano desafió a Pilar Alegría a hacer campaña junto a Salvador Illa y al líder de ERC, Oriol Junqueras. Y predijo que obtendrán «el peor resultado histórico del PSOE» en Aragón, porque «se lo merecen».

El candidato del PP defendió que, bajo su mandato, se han lanzado 75.000 millones de euros en inversiones en Aragón, una comunidad con un PIB de 50.000 millones. «Hemos sembrado y vamos a recoger los frutos en los próximos años», afirmó. Y concluyó: «Cuando Aragón crezca por encima de la media, los aragoneses continuaremos defendiendo la solidaridad».

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