Incremento significativo de apoyo juvenil hacia PP y Vox, alejándose de la izquierda

Feijóo y Abascal han experimentado un notable crecimiento durante el último año entre los menores de 45 años, un electorado que antes dominaba el PSOE. Afectado por la precariedad laboral y los problemas de vivienda, Sánchez intenta recuperarlo mediante nuevas políticas.

Varios jóvenes rodean a Santiago Abascal después de un acto en Zaragoza el 24 de noviembre de 2025

En la actualidad, la derecha española alcanza casi el 50% del apoyo electoral -concretamente un 49,9%, según la encuesta más reciente de Sigma Dos para EL MUNDO-. Hace aproximadamente un año, en marzo de 2025, PP y Vox ya obtenían esas cifras entre los mayores de 45 años, pero los jóvenes resistían y dinámicamente impedían que la derecha consolidase su crecimiento en todas las franjas. Hoy la situación ha cambiado: la coalición PP-Vox supera en votos a la suma del PSOE, Sumar y Podemos en todos los grupos etarios, acercándose o sobrepasando el 50% tanto en adultos como en jóvenes.

Durante el último año, el sector de la población menor de 45 años se ha derechizado de forma notable. En marzo de 2025, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal reunían el respaldo del 37,8% en el grupo de 18 a 29 años, mientras que ahora juntos suman un 51,5%, es decir, 13,7 puntos más. En la franja de 30 a 44 años, la derecha concentra un 49,3% del voto, experimentando un aumento de 6,5 puntos respecto a hace diez meses, cuando contabilizaba el 42,8%. Añadiendo también a otras formaciones conservadoras como Se Acabó La Fiesta y UPN, sin considerar Junts ni PNV, la derecha sobrepasa el 50% en todas las edades. Por otro lado, la izquierda pierde presencia en todos los grupos menores de 45 años: cae al 37,2% en los más jóvenes —9,1 puntos menos que en marzo de 2025, cuando alcanzaba un 46,3%— y al 39,2% en la siguiente franja —antes tenía un 42,5%—.

No obstante, la clasificación general de jóvenes agrupa a dos segmentos con realidades distintas, lo que se refleja en la evolución: en los más jóvenes, la generación Z, el impulso ha venido de la mano del PP, mientras que en los milenials es Vox quien ha ganado terreno. El PSOE retrocede en ambos casos, favoreciendo el giro juvenil hacia la derecha: ahora la mitad prefiere a Feijóo o Abascal. Esto indica que no solo retienen votantes conservadores clásicos, sino también a muchos electores del centro.

En el grupo de 18 a 29 años, Vox ya contaba con una base sólida en marzo del año pasado, por lo que su crecimiento reciente ha sido moderado, aumentando solo 3,5 puntos —del 18,1% al 21,6%—. La mayor parte del avance de la derecha (+13,7 puntos) ha sido impulsada por el PP, que en menos de un año ha subido del 19,7% al 29,9%, un aumento de 10,2 puntos.

Todas las fuerzas de izquierda retroceden dentro de este segmento, castigando a los partidos que integran el Gobierno a pesar de los gestos dirigidos a los zeta desde La Moncloa. Iniciativas como el Bono Cultural Joven, los descuentos veraniegos en transporte o las ayudas para alquiler dirigidas a los jóvenes no parecen estar traduciendo en ventajas electorales.

En el grupo de los milenials, la derecha también está muy cerca del 50%, aunque en contraste con la generación Z, Feijóo se mantiene estable en comparación con marzo de 2025 —con un 29,7% entonces y un 29,3% ahora— y es Abascal quien aporta el aumento de la derecha, sumando 6,5 puntos porcentuales —Vox pasa del 13,1% al 20%—. Los milenials constituyen el colectivo donde más difícil resulta para los populares obtener apoyo —reciben menor respaldo frente a otras franjas—, aunque también lo es para el PSOE: Pedro Sánchez solo cuenta con el voto del 23,7% en este grupo —casi tres puntos menos que su media general—. Sin embargo, a diferencia de la generación Z, entre los milenials las izquierdas alternativas mantienen un apoyo más fuerte —especialmente Podemos—, lo que modera el declive socialista.

La franja de 30 a 44 años resulta singular: los partidos tradicionales alcanzan sus peores resultados mientras las opciones extremas avanzan. «Es una generación que creció con la esperanza de un futuro superior al de sus padres, dado que ya nacieron en una España democrática», comenta la politóloga de la Universidad de Santiago de Compostela Paloma Castro, mientras que Javier Lorente, profesor de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos, señala que los milenials «se socializaron» en la crisis de 2008 —y su respuesta, el 15-M—, lo que marca su distanciamiento respecto a los partidos tradicionales, que «no pudieron implementar las políticas que ellos demandaban».

Frente a esta realidad y a la débil implantación que PSOE y PP registran todavía en esta generación, ambos partidos centran ahora su atención en este segmento. «Para recuperar ese voto, los partidos tradicionales deben priorizar no el eje identitario, sino la dimensión material y tangible. Porque esta generación está atrapada entre salarios estancados y precios desorbitados», explica la politóloga Anna López.

Esto es precisamente lo que ha intentado Pedro Sánchez en dos ocasiones esta semana: anunciando fondos para fomentar el relevo generacional en el sector agrario y adoptando nuevas medidas para abaratar los alquileres. Los mayores de 30 y menores de 45 años constituyen el grupo más afectado por la crisis habitacional (y otros factores), ya que están en la etapa de establecer su proyecto vital y, por tanto, son quienes «más padecen la ausencia de políticas públicas en estos años», señala el sociólogo de la Complutense Ignacio Urquizu.

Así, con la iniciativa anunciada sobre vivienda —incentivos fiscales para arrendadores que no incrementen el alquiler—, Sánchez busca captar el electorado milenial, aunque intentando evitar descontentar a sus votantes más fieles, los mayores. Estas políticas destinadas a corregir las dificultades que afronta esta generación joven implican «el riesgo de perjudicar tu base social», advierte el politólogo Manuel Rodríguez. El segmento de mayores de 65 años, que alberga un mayor porcentaje de propietarios frente a inquilinos, representa el principal núcleo de votantes del PSOE: Sánchez acumula hoy un 32,9% en un grupo atendido mediante la revalorización de pensiones, que introduce un componente clave en el choque generacional.

La ralentización de la izquierda entre los jóvenes y su intento por recuperarlos mediante nuevas políticas coinciden con un momento en que el debate sobre la brecha generacional está vigente. La encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO de enero mostró que entre zeta y milenials se registra el mayor porcentaje de población —58% y 59%, respectivamente— que considera que su generación enfrenta menos oportunidades de futuro que las demás. En ambos colectivos destaca también el pesimismo sobre la formación de una familia o la adquisición de vivienda en propiedad, dos aspectos vinculados a la crisis habitacional, que actualmente centra la atención política para atraer al electorado juvenil. Feijóo propuso recientemente rebajas fiscales para jóvenes que adquieran vivienda, y Vox ha colocado esta cuestión en el núcleo de su agenda durante el último año, promoviendo a su portavoz para este ámbito. Sánchez insiste en ampliar la vivienda pública, mientras las izquierdas alternativas presionan para limitar el aumento de los alquileres. Pero, sin una solución a la crisis habitacional, los jóvenes castigan al Gobierno y se inclinan hacia la derecha.

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