MRPI :: 31.10.11 – 08:23 :: Nacional
Manifiesto del pueblo insurgente El Manifiesto que adjuntamos expresa la visión de los y las insurgentes en este momento y la necesidad de traducir en una organización toda esta fuerza y energía que se va materializando día a día.
Manifiesto del pueblo insurgente 1 Somos insurgentes y nos encanta decir que la insurgencia es la forma de ser que le da sentido a nuestra vida, motivando día a día este camino de lucha revolucionaria. 2 La insurgencia es una ética, una actitud, una forma de ser que guía el objetivo de nuestras vidas, luchar por un mundo de justicia y libertad, un mundo donde seamos completamente felices, no una mera reacción a la explotación y la miseria, una rabieta, una pose de moda o una actitud momentánea. 3 Somos mujeres y hombres, construyendo relaciones de igualdad y compañerismo, nunca más relaciones de violencia, nunca más mujeres empleadas del hombre o violentadas por el machismo, nunca más discriminación de ninguna forma, nunca más discriminación por la opción sexual que cada quien elija. 4 Nos cansamos de promesas incumplidas, de procesos que nunca avanzan y que por cierto mantienen las condiciones de vida de nuestros pueblos sumidas en la miseria y la explotación. Le decimos no a la impotencia y frigidez del MAS que teniendo todo para hacer posible una vida plena nos suman en la insatisfacción y el desencanto. Como insurgentes tomamos la decisión de hacerle frente a una realidad que solamente nos plantea sumisión y una eterna espera para resolver los problemas urgentes que nos aquejan, estamos convencidos de que podemos construir un futuro digno y pleno, para nosotros-nosotras y todas las generaciones venideras. 5 Como pueblo Insurgente haremos realidad una patria de tod@s y para tod@s; donde la madre naturaleza sea respetada; las riquezas naturales, minerales sean nuestros y nunca más de las transnacionales; donde seamos dueños de los medios de producción; de nuestra energía creadora y la usemos para la satisfacción de nuestra vida. 6 Exigimos el derecho a una educación digna, con aulas donde no pasemos frío, con alimentación escolar para nuestros niños, con posibilidades de desarrollo y crecimiento. No queremos tener una educación mediocre, con el solo fin de acumular títulos que a la hora de trabajar y de pensar en nuestro futuro solo engrosan una carpeta gigante de sueños trasnochados, una eterna frustración. 7 No queremos que nuestro esfuerzo sea el alimento de un status social, para creernos superiores ante los demás, por el contrario queremos ser un aporte efectivo y real a nuestro pueblo, nunca más competencia entre hermanos para ver quien “es mejor”, sino que más apoyo mutuo para superarse. 8 Queremos un trabajo realizador, emancipado, no queremos trabajar para que otros gocen de nuestro esfuerzo creador, nunca más explotación, no más capital y capitalismo, ni tener que emigrar buscando posibilidades. 9 Queremos que se respete y no se manosee nuestra religiosidad con espectáculos ni narco amautas, queremos sembrar y alimentar a nuestro pueblo, la Pachamama es nuestra madre no una prostituta, violada por el capital o por los lluncus del capitalismo. 10 Queremos producir nuestro futuro, tenemos la voluntad para enfrentar este desafió, porque estamos convencidos de que podemos ser gobierno y Poder Insurgente, eso es posible y tenemos la decisión de construir ese futuro. 11 Nuestro proyecto revolucionario es una propuesta de realización y gozo, la felicidad de la realización del ser, un ajayu que no daña sino que acaricia el cuerpo, el espíritu y la vida. 12 No nos gusta el culto al dolor, enfrentaremos la forma de ser del “pobrecito y la pobrecita”, esa que nos muestra como si estuviéramos pidiendo eternamente el dólar al turista, enfrentaremos la lógica servidumbral que nos obliga a limosnear la atención en todos lados, aspiramos a la satisfacción real de todas nuestras necesidades, con mucha dignidad. No aceptamos la política del prebendalismo, del regalo del bono para que nos quedemos tranquilos y nos acostumbremos a lo básico para subsistir, exigimos nuestros derechos, exigimos todo para todos y todas. 13 La insurgencia es una forma legítima del ejercicio de la política, donde la verdadera participación sea la partera de una sociedad libre y plena. ¡¡si somos políticos y políticas!!, pero de un tipo distinto, no tenemos ni queremos tener nada que ver con aquellos y aquellas que hacen como que discuten largamente en la Asamblea Legislativa y después terminan siendo enemigos de las ansias del verdadero cambio social, aprobando leyes contrarias a los intereses del pueblo, justificando la represión y la masacre. La política siempre se ha planteado como un privilegio, un prestigio, un capital del cual usufructuar para beneficio personal y los políticos como aquellos que se sienten superiores a todos, unos mercenarios prepotentes y abusivos. No queremos tener nada que ver con los que viven como profesionales de la política, que se llenan de discursos y palabrería eterna y nunca se la juegan por un verdadero cambio estructural y terminan siendo históricos de algo que no pudo ni quiso ser. Ni menos con aquellos que se comportan como caporales de la política, los abusadores del poder conferido por la inocencia popular y las ansias de que por fin se hagan las cosas correctamente. 14 No queremos lamernos heridas de combates, ni vivir como veteranos de una guerra pasada, respetamos al que acompaña el decir con el hacer, ese merece ser considerado un hermano y una hermana de lucha. 15 Queremos otra forma del ejercicio del poder, desde abajo, desde donde se produce la vida cotidiana y se discute lo que realmente conviene al país, por eso la invitación es ¡a hacer realidad los micropoderes!, donde se expresen las voces del silencio. Somos multitud empoderada, todos somos Tipnis, gente humilde y sencilla que defiende lo correcto. Esa es la expresión integral del poder popular, espacio de realización y de producción de la vida, la asamblea que decide e implementa, que controla, avanza e implementa las decisiones colectivas y en ella al o a la insurgente proponiendo, aportando. 16 Estamos convencidos de que el único camino posible donde nuestro hermoso Sol ilumine plenamente, es el Taki insurgente, un taki de victoria y no de consenso con la Oligarquía y la derecha. 17 Los y las insurgentes somos parte de un pueblo digno, que siempre ha sabido estar a la altura de la exigencia, desde el enfrentamiento al invasor como en la recuperación de su libertad. Ahora nos sentimos orgullosos y orgullosas de avanzar hacia el Socialismo Insurgente, esa sociedad que construiremos entre todos y todas, tenemos la voluntad intacta para hacer realidad esta historia y con mucho respeto y responsabilidad te invitamos a ser parte de esta gloriosa aventura. ¡¡¡Insurgente es el camino, insurgente es nuestra vida!!! MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO PATRIA INSURGENTE MRPI- Sol para Bolivia
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