La liga norteamericana continúa perfilando su plan de crear una competición europea autónoma con el propósito de exportar su modelo empresarial.
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Desde hace tiempo, la perspectiva de una disputa por la supremacía en el baloncesto europeo proyecta un futuro en el que incluso los más optimistas ven pocas opciones reales de reconciliación.
Todo apunta a que el baloncesto europeo se dirige hacia una fragmentación en dos competiciones. Desde 2001, la Euroliga estableció un dominio que ahora será desafiado por la competencia que la NBA planea supervisar en Europa.
Esta semana, la Euroliga convocó a los trece clubes propietarios de la competición -entre ellos Real Madrid, Barcelona y Baskonia- para esclarecer el panorama futuro: el compromiso actual de estos equipos finaliza el 30 de junio y, salvo cuatro, todos han manifestado su intención de continuar hasta 2036.
El Barça y el Fenerbahçe manifiestan ciertas dudas, aunque están próximos a renovar: el club azulgrana, ya con una distancia institucional significativa respecto al Real Madrid por razones que van más allá del baloncesto, dejó acordado su compromiso pero aún no firmó el contrato.
Aunque ratificaron su compromiso con la Euroliga, Josep Cubells, directivo responsable del baloncesto en Barcelona, asistió esta semana a la cita clave en Londres donde la NBA presentó su plan completo para la competición europea.
Junto a Jordi Trias, el club catalán mantiene todas las opciones abiertas mientras analiza la factibilidad real del proyecto estadounidense.
El vigente campeón turco ha dilatado su decisión, aunque es probable que finalmente firme la renovación. Su acuerdo incluiría la misma cláusula de salida que tiene Barcelona: diez millones de euros para salir de la competición antes de 2036 si surge una propuesta más ventajosa.
Joel Parra y Mario Hezonja luchan por el balón en el último Clásico. EUROPA PRESS
El plan de la NBA en Europa se encuentra todavía en una etapa de ajuste y adaptación, y cuenta con el Real Madrid como uno de sus objetivos más claros.
Entre los clubes permanentes de la Euroliga, el equipo blanco es el que presenta más reservas respecto a la renovación -que todavía no ha formalizado- y parece ser el más próximo a integrarse al proyecto conjunto de NBA y FIBA.
Adam Silver, comisionado de la NBA, confirmó este jueves en Berlín, donde la NBA realizará el partido Memphis Grizzlies – Orlando Magic el domingo: «Hemos mantenido diálogos con el Real Madrid y otros clubes españoles».
Sergio Scariolo, previo al encuentro contra el Barça, se refirió al proyecto NBA Europa: «Este club ha iniciado un plan a medio y largo plazo […] El esquema empieza con un mínimo de tres años y debe valorar, efectivamente, el beneficio para el club a medio y largo plazo. El mayor facilitador de decisiones equivocadas es la visión a corto plazo y el resultadismo».
«Lo de pensar qué conviene para febrero, eso es en la cancha; pero en los despachos sé que la mirada está puesta en el medio y largo plazo. No creo que debamos entrar en pánico si llega a ocurrir», agregó.
«Es crucial evitar el cortoplacismo, que conlleva malas decisiones. Sé que la directiva del club, la de la sección con la que mantengo contacto diario, lo hace así»; valoró Scariolo.
“Cualquier añadido que no reste considero que es positivo para el baloncesto europeo”
Sergio Scariolo comenta sobre la posible aprobación del proyecto NBA Europa. pic.twitter.com/08sK0NwOWs
— Teledeporte (@teledeporte) January 15, 2026
En caso de que el ‘sí’ del Madrid se confirme y aplique desde la próxima temporada, el futuro del club blanco estaría vinculado a la Basketball Champions League, que actualmente es la principal competición de la FIBA.
La propuesta del proyecto contempla iniciar con dieciséis franquicias, de las cuales doce serían fijas y cuatro se clasificarían por méritos deportivos. Así, el ingreso a la nueva competición se organizaría mediante la BCL o un torneo clasificatorio al final de la temporada.
«El modelo no puede basarse únicamente en la Champions como segunda competencia europea, también habrá un torneo de clasificación, probablemente al cierre de la temporada, con campeones de liga y otros equipos de la Champions…», detalló Andreas Zagklis.
«Las ligas nacionales son un componente esencial en la estructura del baloncesto», afirmó el secretario general de la Federación Internacional de Baloncesto.
La futura competición continental de máximo nivel podría incluir franquicias establecidas en ciudades como Londres, Manchester o Roma, dentro de un contexto en el que los equipos tendrán que realizar una inversión significativa al inicio.
La NBA ha sido clara en que apuesta por ciudades, no por equipos específicos. George Aivazoglou, director general de NBA Europa, mencionó «Londres y Mánchester en Reino Unido; París y Lyon en Francia; Madrid y Barcelona en España; Berlín y Múnich en Alemania; además de un equipo de Atenas y otro de Estambul». Milán y Roma en Italia completarían el mapa.
El tema económico
En las reuniones con inversores europeos esta semana, la NBA manifestó que espera que el valor de las franquicias de la nueva liga europea alcance los 1.000 millones de dólares, según Bloomberg.
No obstante, «la financiación inicial procederá de los clubes miembros y sus inversores… Si lanzamos esta liga con éxito, tomará un tiempo antes de ser rentable; no es algo para el corto plazo», explicó el directivo en Berlín.
Adam Silver, Comisionado de la NBA.
Silver añadió que serán los propios participantes quienes aporten el capital y que los ingresos comenzarán a generarse sólo tras cierto tiempo.
Para estructurar esta operación, la NBA contrató a JP Morgan Chase y Raine Group, dos de las firmas de asesoría financiera más reconocidas en el ámbito deportivo.
Además, el calendario de la futura competición estará coordinado con las ligas nacionales y torneos de selecciones, permitiendo que los jugadores puedan competir tanto con sus clubes como con sus selecciones a lo largo del año.
Como parte del plan, NBA y FIBA también planean proporcionar apoyo financiero y recursos para fortalecer el ecosistema del baloncesto europeo, incluyendo ligas nacionales, academias de clubes y programas de formación dirigidos a jugadores, entrenadores y árbitros.
Aunque la lista definitiva de clubes participantes aún es incierta, la NBA confirmó progresos en las conversaciones con otros agentes clave.
«Hemos tenido diálogos con otras posibles partes interesadas, como compañías de medios interesadas en la cobertura, socios potenciales en medios y patrocinadores tradicionales que desean colaborar con nosotros en la liga», comentó Silver.
En los próximos cinco meses, los clubes europeos deberán decidir si apoyan la Euroliga o el proyecto de NBA Europa. Las potencias continentales tienen hasta el 30 de junio para elegir su rumbo.

