
Fuente de la imagen, REUTERS/Ammar Awad
Información del artículo
-
- Autor,
- Título del autor, BBC News Mundo
- 1 hora
- Tiempo de lectura: 8 min
Las protestas contra el gobierno en Irán, iniciadas hace semanas por la significativa caída del valor de la moneda local y el empeoramiento de las condiciones de vida, se han extendido a todas las provincias del país. Constituyen las manifestaciones más relevantes desde la Revolución Islámica de 1979, y la respuesta gubernamental ha sido una represión violenta sin precedentes.
La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, calcula que la cifra de personas fallecidas en las protestas supera los 3.000. Por su parte, un funcionario iraní informó a Reuters recientemente que al menos 2.000 manifestantes han muerto, aunque atribuyó la responsabilidad a "terroristas".
Desde 1979, Irán, una nación con más de 90 millones de habitantes, funciona como una teocracia, donde religión y política están intrínsecamente ligadas. La máxima autoridad no es el presidente, sino el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
El régimen que encabeza mantiene un control estricto sobre la política, los medios y las libertades civiles. Sin embargo, pese a ello, la oposición al régimen sigue existiendo, aunque está muy fragmentada, según expertos. Gran parte de sus miembros se encuentra en el exilio, aunque aún hay voces influyentes dentro del país.
"Las protestas carecen de un liderazgo claro. Los principales opositores en Irán han sido perseguidos, encarcelados y silenciados en gran medida", comenta a BBC Mundo Juan Moscoso del Prado, investigador del Centro de Economía y Geopolítica Global de Esade (EsadeGeo), en España.
"Existen otros grupos minoritarios y controvertidos en el exterior, pero ninguno posee legitimidad doméstica, por lo que no hay fuerzas alternativas de gobierno definidas", añade Moscoso del Prado.

Fuente de la imagen, REUTERS/Abdul Saboor
"Irán es un país complejo y, pese a la actual fragilidad interna y externa del régimen, se trata de un sistema firmemente establecido que aún conserva un amplio apoyo social, después de haber reprimido y encarcelado a toda disidencia interna", explican Haizam Amirah Fernández y Rosas Meneses, analistas del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC), en Madrid.
Ambos recuerdan que durante estas jornadas de movilizaciones no se han evidenciado rupturas internas; solo un leve llamado del presidente Masud Pezeshkian a "escuchar a los manifestantes".
"Esto refleja que el liderazgo político y las fuerzas armadas mantienen un entendimiento y respaldo mutuo. Sin figuras internas que puedan encarnar el liderazgo del cambio, activistas de Derechos Humanos y líderes políticos en el exilio representan a cientos de miles de iraníes que exigen un giro desde las calles", concluyen.
Estos son los 4 principales grupos opositores en Irán:
Reza Pahlavi y los monárquicos
Un conjunto de 40 activistas políticos iraníes residentes en el extranjero se unió al príncipe heredero Reza Pahlavi y estableció un partido opositor en 2018, que respaldaba la política de "máxima presión" aplicada por la administración estadounidense liderada por Donald Trump contra Irán.
Durante las protestas actuales, los cánticos clamando por el regreso de Reza Pahlavi, hijo del último sha de Persia exiliado en EE.UU., son más frecuentes que nunca.
"Exigen su retorno, la unificación de la oposición y que encabece una transición hacia un Estado secular. En medio de las manifestaciones nacionales, se repropone como una alternativa para un hipotético cambio de régimen", detalla Ali Dashti, del servicio persa de la BBC.
En 2022 presentó un plan de gobierno interino para un plazo de 100 días.
"No busca restaurar el pasado", afirmó a la prensa. "Su objetivo es asegurar un futuro democrático para todos los iraníes".

Fuente de la imagen, Getty Images
Reza Pahlavi fue destinado a gobernar Irán, pero no reside en su país desde hace casi 50 años.
Nacido en Teherán, es el hijo mayor del último sha de la dinastía Pahlavi, Mohamed Reza Pahlavi, quien gobernó con apoyo estadounidense desde 1941 hasta 1979, cuando fue derrocado por la Revolución Islámica que hoy domina Irán.
Desde entonces, Pahlavi se ha consolidado como uno de los críticos más destacados contra el ayatolá Jamenei y promueve una transición democrática en la nación.
MKO: los Muyahidines del Pueblo de Irán
Se considera a MKO como uno de los grupos opositores en el exilio más numerosos. Poseen recursos financieros y poder, aunque "la mayoría de los iraníes los rechaza", señala Dashti.
"Existen evidencias de que sus miembros combatieron en la guerra Irán-Irak de 1980-1988 junto al bando iraquí. Se afirma que "tienen sangre en sus manos", pese a que son reconocidos como uno de los grupos opositores más fuertes", añade el periodista del servicio persa de la BBC.
Luego de la Revolución de 1979, el grupo se enfrentó al gobierno al no permitirse la candidatura de su líder, Masud Rayaví, iniciando una lucha armada con el objetivo de derrocar al régimen iraní.
Rajavi no ha comparecido en público durante años, lo que ha generado especulaciones sobre su fallecimiento; sus seguidores denominan a su esposa Mariam Rayaví como "presidenta de Irán en el exilio".
"Se trata de una oposición poderosa, vinculada con figuras de alto nivel en Estados Unidos y otros países como Alemania, Reino Unido y España. Frecuentemente organizan conferencias con participación de políticos relevantes o en funciones", explica Dashti.

Fuente de la imagen, Getty Images
Los reformistas
Este sector agrupa a exfuncionarios, clérigos críticos y políticos reformistas que demandan cambios progresivos desde el interior del sistema, aunque con un margen bastante limitado.
Con el tiempo, sufrieron una fractura significativa entre quienes consideran que solo reformas no bastan y quienes piensan que se necesita una transformación parcial.
Entre los que mantienen una postura más estricta, abogando por un Estado secular y democrático que separe lo religioso de lo civil, se encuentran exlíderes destacados.
Por ejemplo, el ex primer ministro Mir-Hosein Musaví, quien desde febrero de 2011 está bajo arresto domiciliario estricto. También Mehdí Karrubí, erudito musulmán, expresidente del Parlamento y exaspirante a la presidencia, quien fue arrestado en 2011 y liberado en 2025.

Fuente de la imagen, Getty Images
Actualmente, destaca Mostafa Tajzadeh, quien fue viceministro del Interior durante la presidencia de Mohamed Jatamí entre 1997 y 2005. Sus críticas más fuertes se dirigen hacia el ayatolá Jamenei.
En el sector opuesto se encuentran figuras mediáticas dentro de Irán como el académico Mohammad Fazeli, los expresidentes Hasan Rohani y Mohamed Jatamí, y el periodista Abbas Abdi.
Movimiento "Mujer, Vida y Libertad"
La inflación en Irán alcanza ya el 50%, mientras que la moneda local se ha depreciado un 68% en lo que va de año en el mercado paralelo. Los cortes de energía, la escasez de agua y la reducción del poder adquisitivo afectan a todas las clases sociales.
Estos problemas han generado un alto nivel de descontento en la población iraní, que en las últimas dos décadas ha protagonizado protestas recurrentes. La sociedad se movilizó en 2009 con la llamada Revolución Verde, que fue reprimida con dureza. También hubo manifestaciones en 2011 y 2019, con respuestas gubernamentales similares.
En 2022, la muerte de Mahsa Amini bajo custodia policial, tras ser detenida por un presunto uso incorrecto del velo, desencadenó una nueva ola de protestas. "El brazo represor volvió a actuar con fuerza sobre activistas, mayormente jóvenes que no se sentían representados por los valores e imposiciones ideológicas de la República Islámica", recuerdan los analistas del CEARC.

Fuente de la imagen, Getty Images
Es en este contexto que emerge el movimiento "Mujer, Vida y Libertad", que reúne a numerosos grupos pequeños y diversos con una base ideológica de izquierda. Este movimiento, espontáneo y descentralizado, cobra fuerza entre mujeres, jóvenes y minorías.
"Entre sus integrantes están asociaciones feministas, jóvenes, partidos de etnias como los kurdos y los baluch, una de las minorías étnicas y religiosas más relevantes de Irán. Estas dos últimas comunidades demandan mayor autonomía, sin buscar necesariamente la secesión", explica Dashi.
Moscoso del Prado resalta que quienes encabezan las manifestaciones internas "forman parte de una generación joven, menores de 30 años, que representan la mitad de la población iraní; muchos son mujeres y cuentan con estudios superiores".
"Esta misma generación lideró las protestas por los derechos de las mujeres en 2022. Ambas movilizaciones han tenido un significativo impacto y respaldo entre la diáspora iraní establecida en capitales europeas y en EE.UU.", comenta.
Con una oposición fragmentada y dispersa globalmente, las perspectivas para un cambio en Irán resultan complejas. Sin embargo, las demandas de transformación persisten tanto dentro como fuera del país.

