IU propondrá un candidato neutral para unificar a la izquierda y resolver las diferencias entre Yolanda Díaz y Podemos

Antonio Maíllo y Yolanda Díaz en un acto de Sumar.

Izquierda Unida (IU) planteará la candidatura de un aspirante ‘neutral’ con el objetivo de unificar a la izquierda y superar la confrontación existente entre Yolanda Díaz (Sumar) e Irene Montero (Podemos).

El análisis de IU indica que Sumar no logra congregar a todas las organizaciones de izquierda, apostando por construir un nuevo espacio político con IU como fuerza principal.

IU condiciona su incorporación a una nueva coalición a la realización de primarias abiertas para designar al candidato a la presidencia del Gobierno.

La táctica de IU apunta a romper la polarización entre Yolanda Díaz e Irene Montero, optando por un candidato independiente capaz de atraer un espectro más amplio dentro del electorado de izquierda.

Tras una década de intensidad, con cambios de denominaciones y nuevas formaciones, la izquierda situada a la izquierda del PSOE parece haber completado un giro completo para regresar al punto de partida: IU.

La coalición surgida del PCE intenta revitalizar su espacio político. Este sábado, la Coordinadora Federal de Izquierda Unida presentará un informe donde consideran «claro» que Sumar «no es un instrumento que consiga unir al conjunto» de las organizaciones de izquierda.

El documento, que presentará su coordinador federal, Antonio Maíllo, apuesta por definir un perfil propio en contraste con un PSOE «neoliberal y atlantista» que «frustra una agenda de progreso auténtico».

En menos de tres años, Sumar ha visto reducir a la mitad su porcentaje de votos. Según SocioMétrica, ha descendido del 12,3% al 6,5%. Es decir, pasaría de 31 escaños a aproximadamente 9.

Además, ha surgido un competidor, Podemos, que alcanzaría un 3,8% y 4 diputados. Esta formación morada concurrió en conjunto con los de Yolanda Díaz en las últimas generales, pero todo apunta ahora a dos candidaturas: Podemos y los sucesores de Sumar.

«El problema no radica en el programa, sino en los nombres», afirman fuentes parlamentarias. Por ello, IU apuesta por reactivar ese espacio, comenzando por debatir sobre la forma de presentarse en las urnas y, luego, sobre los nombres.

El plan es establecer un nuevo espacio político, heredero de Sumar y con IU como fuerza principal, dado que cuenta con mayor implantación territorial. Una vez que se vuelva atractivo y reúna a otros aliados como Más Madrid o Compromís, se lanzaría la nueva marca.

Los seguidores de Maíllo condicionan su integración a que la coalición se forme con primarias para seleccionar al candidato a la presidencia del Gobierno.

En IU se busca romper la polarización entre Yolanda Díaz e Irene Montero, quien seguramente encabezará la lista de Podemos en las generales, incorporando un tercer nombre próximamente.

Se sabe que este no será el del coordinador federal, Antonio Maíllo, quien será candidato de Por Andalucía -coalición que actualmente reúne a Sumar, IU y Podemos- en las elecciones andaluzas de esta primavera.

Por ello, muchos apuestan por un candidato independiente capaz de reunir más sensibilidades y competir mejor que una agotada Yolanda Díaz. Incluso, en unas primarias frente a la actual vicepresidenta segunda, podría vencerla.

Es en ese momento cuando IU recuperaría el papel predominante a la izquierda del PSOE. Una estrategia que se ha estado gestando desde hace tiempo, como adelantó EL ESPAÑOL en abril del año pasado.

Actualmente, ya goza de cierto peso, dado que tras la salida de Íñigo Errejón, el referente de Sumar en el Congreso es Enrique Santiago, secretario general del PCE.

La última ocasión en que IU se presentó con sus propias siglas fue en 2015, con Alberto Garzón como candidato. En 2016, se integró en Unidas Podemos tras el llamado Pacto de los Botellines, aceptando ser el número 5 en la lista por Madrid encabezada por Pablo Iglesias.

En estos años, el grupo parlamentario sufrió numerosas tensiones internas: surgió Más Madrid tras una escisión, luego Más País, Pablo Iglesias abandonó la política y dejó a Yolanda Díaz al mando.

Después, se renombró a Sumar, Podemos pasó al Grupo Mixto, se integraron la Chunta Aragonesista y Mes per Mallorca; Compromís entró, salió y volvió para finalmente quedarse parcialmente en ambos grupos.

Todo esto mientras se desarrollaba una confrontación de egos entre Irene Montero y Yolanda Díaz sobre el futuro de la formación.

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