IU confirma su autonomía: descarta alianzas con Sumar y Podemos y demandará primarias para quienes busquen coalición electoral

El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, en una conferencia en Madrid, el pasado mes de noviembre.

El llamado «espacio político a la izquierda del PSOE» se encuentra en plena efervescencia política, aunque no se vislumbran elecciones generales a corto ni medio plazo.

El desarrollo y el desenlace de este proceso tendrán un impacto directo y decisivo tanto en la legislatura actual como en los próximos comicios. Esta situación genera gran preocupación en el PSOE al proyectar futuros apoyos parlamentarios.

Podemos ya ha tomado la iniciativa al designar como cabeza de lista a Irene Montero, distanciándose definitivamente de Sumar y rompiendo, en la práctica, con el Gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez.

Sumar continúa en un complicado proceso interno para definir su futuro, sin que se conozcan claramente sus objetivos, sus integrantes o su liderazgo.

Además, comienza un paso clave para Izquierda Unida, la formación encabezada por Antonio Maíllo, que concurrió en las últimas elecciones generales dentro de Sumar y participa en el Gobierno de coalición con Sira Rego.

Antes, IU estuvo integrada con Podemos en Unidas Podemos y contó en la legislatura pasada con el ministro Alberto Garzón como representante en el Gobierno. Es decir, IU se ha subsumido en las generales de 2019 y 2023 dentro de Podemos y Sumar, bajo el liderazgo y candidatura a la Presidencia del Gobierno de Pablo Iglesias y Yolanda Díaz, respectivamente.

La dirección actual de IU pretende modificar esta realidad. «No queremos ser el sidecar de nadie y rechazamos una posición subordinada», expone con claridad un dirigente destacado de IU.

La carta de Maíllo

Su táctica consiste en evitar integrarse en la candidatura de otra formación; en cambio, si algún partido desea unirse, deberá pasar por unas primarias. Confían en que el candidato elegido en esa contienda será el propuesto por IU.

La principal fortaleza del partido liderado por Maíllo radica en su amplia implantación territorial y un mayor número de militantes, frente a Podemos o Sumar, lo que le otorga mayores posibilidades de triunfo en primarias. Se trata de hacer valer su peso político y distanciarse tanto de Sumar como de Podemos para afirmar su autonomía.

Esta estrategia de alianzas futuras está siendo objeto de debate dentro de la militancia de IU, que el 26 de mayo votará un documento sobre pactos venideros donde la dirección espera incluir estas propuestas. La meta es que IU recupere su rol predominante a la izquierda del PSOE.

IU, por supuesto, mantiene su apoyo firme al Gobierno de coalición para garantizar la continuidad legislativa y, si fuera factible, renovar el acuerdo tras las próximas elecciones generales, con el fin de evitar que la derecha y la extrema derecha accedan al poder.

No obstante, en IU temen que las tensiones que surjan en este espacio de izquierdas generen «oleaje» dentro del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

De hecho, critican a Podemos, ya que consideran que el partido de Ione Belarra ha decidido «sacar el lanzallamas» contra el Gobierno de coalición, sospechando que esta estrategia busca precipitar el fin de la legislatura debido al temor de no llegar hasta 2027, fecha límite para convocar elecciones.

Antes de esos comicios generales, deben celebrarse elecciones autonómicas en territorios clave como Andalucía, donde únicamente IU posee la capacidad e implantación suficiente para liderar la izquierda frente al PSOE.

Tanto Podemos como Sumar carecen de opciones en esos comicios, pero la dirección de IU sostiene que, para establecer un acuerdo en Andalucía, habría que aceptarlo también a nivel nacional. Un escenario similar podría darse en Castilla y León.

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