BlackRock sitúa a España entre los tres principales destinos globales para su inversión y el primero en Europa gracias a su crecimiento económico, una Bolsa asequible y la fortaleza del empleo

España se ha consolidado como uno de los destinos predilectos para las gestoras de fondos de inversión que buscan rentabilidad, apoyándose en la fortaleza de su economía, que en 2025 cerró con un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,9%, manteniéndose por tercer año consecutivo a la cabeza dentro de la zona euro.
Los fondos aprecian la resistencia de las compañías españolas, prácticamente inmunes a la incertidumbre global originada por las guerras comerciales y las tensiones geopolíticas, sumado al buen desempeño del mercado laboral.
Un ejemplo de ello es la mayor gestora de activos del mundo, BlackRock, que destaca a España como uno de los tres principales destinos de inversión a nivel global y el primero en Europa, según comentó su consejero delegado para España, Luis Megías, durante su intervención en Spain Investors Day.
Megías afirmó que su gestora mantiene una posición “muy positiva” respecto a España gracias a su tasa de desempleo, que se sitúa en mínimos desde 2007, la saludable relación entre deuda y PIB, la inflación controlada y un crecimiento sólido.
Otra ventaja para el CEO de BlackRock es que la Bolsa no está sobrevalorada, pese a que el IBEX se revalorizó un 50% el año pasado. Señala que las empresas cotizan a una ratio precio-beneficio (PER) de 13 veces, dato que se mantiene en línea con los últimos 20 años.
La economía española experimentó un crecimiento del 3,2% en 2024, cinco décimas más que en 2023, tras registrar en el último trimestre un avance del 0,8%, igual que en el segundo y tercer trimestre, según el avance de datos de Contabilidad Nacional publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
España: en el punto de mira de las gestoras
De forma similar se expresó Juan Luis Ramírez, socio fundador de la gestora de capital privado Portobello, quien afirmó que España está “en el punto de mira de los inversores,” para quienes es “un paraíso.” Esta preferencia, a su parecer, se debe al impacto favorable de los flujos migratorios en la economía, al sólido momento del mercado laboral español, al crecimiento económico y a los precios de la energía.
Otra virtud de España que atrae a las gestoras para invertir es su estabilidad y la ausencia de un respaldo masivo a corrientes políticas que rechazan la integración europea, según destacó Jaime Siles, director ejecutivo de IFM Investors. También valoró la apertura del país a inversores extranjeros: “No se observa en Europa otro país donde los fondos internacionales sean accionistas significativos en compañías tan estratégicas”.
Asimismo, subraya el acceso al mercado latinoamericano, dado que hacerlo a través de empresas españolas en lugar de compañías locales “agrega valor en términos de gobernanza y seguridad”.
Para Davide Vidotto, director gerente de Bain Capital, “en tiempos turbulentos, España destacó como una de las economías europeas con mejor desempeño”.
Empresas cotizadas muy atractivas para invertir
Las compañías cotizadas españolas son del agrado de las gestoras de fondos ya que, a pesar del complejo contexto geopolítico vivido el año pasado, lograron mantener su crecimiento y distribuir dividendos récord.
“Esto representa un atractivo indiscutible para los inversores en España. Somos un país estable,” resalta Benito Berceruelo, presidente del Spain Investors Day (SID), en una entrevista con Efe.
Entre los sectores empresariales preferidos por los fondos se encuentran el energético, turismo, sanitario y defensa. “La energía, el turismo y el ámbito sanitario están generando gran interés por parte de multinacionales que invierten en España,” reconoce Berceruelo.
En cuanto al sector de defensa, señala que “es un área que en años anteriores no había recibido atención inversionista, pero tras la decisión europea de aumentar la inversión, las compañías de defensa resultan muy atractivas en la actualidad”.
Aspectos negativos
Junto a las fortalezas que hacen de España un destino atractivo para inversiones, existen ciertas debilidades, entre ellas el aumento del absentismo laboral. “En algunos sectores alcanza casi el 20%. Esto afecta directamente los resultados financieros de las empresas”, indica Berceruelo.
Otro aspecto desfavorable, a su parecer, es la excesiva burocracia y el “cuello de botella” creado en las inversiones por la falta de suministro eléctrico: “Existe un problema real, ya que hay inversores que desean establecer ‘hubs’ de inteligencia artificial, pero las compañías eléctricas carecen de capacidad para proveer esa energía”, apunta el presidente del SID.
Finalmente, considera una desventaja la lentitud del sistema judicial en España. Explica que, cuando las empresas acuden a tribunales por alguna disputa, “pueden tardar al menos 10 años en resolver su problema y obtener una sentencia favorable o desfavorable. Es un aspecto que debe mejorar si se desea ser competitivo”, concluye Berceruelo.

