En el tercer trimestre de 2025, la tasa de empleo en los países de la organización alcanzó el 70,3% por tercera vez consecutiva, marcando el nivel más alto desde el inicio de los registros

El mercado laboral en las naciones desarrolladas sigue mostrando signos de mejora, a pesar del contexto económico y geopolítico global. Según un informe difundido este jueves por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la tasa de empleo en los estados miembros alcanzó cifras récord durante el tercer trimestre de 2025. España destaca como una de las regiones que han experimentado un aumento en sus indicadores. Nuestro país se encuentra entre aquellos que han logrado máximos históricos, además de registrar una de las mejoras más significativas en los últimos años.
Entre julio y septiembre de 2025, el porcentaje de personas empleadas respecto al total de población en edad de trabajar, que para la OCDE abarca entre los 15 y 64 años, fue del 70,3% en el conjunto de la organización. Este es el tercer trimestre consecutivo en que esta cifra se sostiene, representando el nivel más alto desde que se iniciaron los registros comparables en 2005. Esta estabilidad en niveles máximos indica, según expertos, la resistencia del empleo frente al endurecimiento de las condiciones financieras y a la desaceleración del crecimiento económico en muchas naciones.
España lidera el progreso del empleo entre países con récords históricos
No obstante, aunque varios países repiten cifras positivas, no todos han logrado igual desempeño. Francia, Grecia, Hungría, Japón, Corea del Sur, Polonia, Portugal, España y Turquía registraron durante el tercer trimestre las tasas de empleo más altas en toda la serie histórica. En particular, en España la tasa alcanzó el 67%, un nivel sin precedentes que confirma la mejora estructural del mercado laboral tras las reformas legislativas y la recuperación posterior a la pandemia de 2020.
Más allá de las cifras, este avance refleja el desarrollo económico. España está entre los países con mayor crecimiento en la tasa de empleo durante este período, con un aumento de 3,5 puntos porcentuales. Este crecimiento supera con creces la media de la OCDE, que apenas alcanzó un punto y medio (1,4). Solo algunos países de Europa del sur y del este, que históricamente han tenido un desempeño inferior, mostraron mejoras más notables.
Progresos rápidos desde los niveles más bajos del mercado laboral
Grecia encabeza este listado de avances, con un incremento cercano a ocho puntos, seguida de Polonia y Turquía. En estos casos, la mejora se origina desde tasas históricamente bajas y responde tanto a la recuperación cíclica como a reformas laborales y a una mayor incorporación de grupos que previamente tenían presencia limitada en el mercado de trabajo. Sin embargo, estos avances no siempre se traducen en tasas absolutas elevadas.
De hecho, Turquía sigue siendo el país con la tasa de empleo más baja en toda la OCDE, a pesar de su notable crecimiento desde 2019. Solo el 55,1% de su población en edad laboral se encuentra empleada, porcentaje muy inferior al de otros miembros. Esta disparidad se explica en gran medida por la baja participación femenina en el mercado laboral, un factor que afecta el indicador global.
Tras Turquía, los niveles de empleo más reducidos se dan en Italia y en varios países latinoamericanos pertenecientes a la OCDE. Costa Rica, México, Colombia y Chile muestran tasas de empleo claramente inferiores al promedio del organismo.
España cede el primer puesto en la tasa de desempleo
La fortaleza del empleo también se refleja en la evolución del desempleo, aunque con diferencias entre países. En noviembre, la tasa de paro promedio en la OCDE se mantuvo estable en el 5%, sin variaciones respecto a datos previos comparables. Esta estabilidad en niveles bajos sugiere un mercado laboral ajustado, donde la creación de empleo comienza a desacelerarse, pero sin provocar un aumento del desempleo.

Con ello, España ha dejado de ser el país con la tasa de paro más alta dentro de la organización. En noviembre, la tasa española bajó una décima, ubicándose en el 10,4%, mientras que Finlandia experimentó un aumento de dos décimas, situándose en el 10,6%. Aunque el desempleo en España continúa siendo elevado en comparación con la media de la OCDE, este cambio en la posición refleja una mejora progresiva, acorde con el aumento del empleo en los trimestres recientes.
En conjunto, los datos de la OCDE señalan que el mercado laboral ha demostrado una adaptabilidad mayor de lo anticipado ante la inestabilidad vivida en los últimos años. Sin embargo, el organismo advierte en su análisis que persisten desafíos pendientes, como la reducción de desigualdades entre países, la mejora en la calidad del empleo y la plena incorporación de jóvenes, mujeres y trabajadores de mayor edad.

