
Las estafas digitales han continuado incrementándose en los últimos años; actualmente, cualquier actividad que realicemos en internet podría ocultar un fraude si no actuamos con precaución.
El desafío radica en que, aunque somos cada vez más cautelosos y conscientes de los riesgos, el diseño de las estafas digitales está tan elaborado que no basta con nuestra vigilancia personal; es indispensable contar con herramientas que refuercen la detección de estas amenazas.
Como las contraseñas y los SMS de verificación, entre otros ejemplos, han demostrado ser insuficientes para brindar protección, se está implementando una nueva alternativa. Hablamos de la identificación móvil, un mecanismo que confirma la identidad del usuario mediante los datos de su línea telefónica y la red móvil del operador.
Lo más relevante de esta nueva capa de protección es que opera de forma «silenciosa», activándose sin que el usuario se percate de la identificación, ya que ocurre en segundo plano utilizando los datos móviles. Esta medida está diseñada para contrarrestar ataques de suplantación de identidad, destacando el SIM Swapping o duplicación de SIM, un método fraudulento en el que un ciberdelincuente engaña a la compañía telefónica para obtener un duplicado de la tarjeta SIM, interceptando así llamadas y mensajes, incluyendo códigos de autenticación en dos factores (2FA) que protegen cuentas bancarias y perfiles en redes sociales.
«Actualmente, los criminales emplean herramientas de inteligencia artificial para generar identidades falsas: crean videos sintéticos que imitan movimientos naturales como girar la cabeza, sonreír, parpadear, exactamente los gestos que los sistemas de verificación solicitan durante el registro», comenta Fabio Assolini, experto en ciberseguridad de Kaspersky.
La identificación móvil contribuye a reforzar la seguridad y a disminuir obstáculos. Además, se ajusta al contexto: no se trata igual aprobar una transferencia de gran valor que un inicio de sesión común. La autenticación invisible se combina con biometría u otros factores según la situación.

