
Investigadores han anunciado que uno de los asteroides más grandes vistos en la historia se aproxima a la Tierra. Conocido como el asteroide 2005 UK1, este cuerpo celeste ha captado la atención de la comunidad científica por sus notables dimensiones.
Si bien se calcula que tiene un diámetro entre 600 y 1,4 kilómetros, este objeto que acaba de alcanzar su máxima proximidad con la Tierra no podrá observarse a simple vista. Esto se debe a que se ubica a cerca de 12 millones de kilómetros de distancia, por lo cual no se encuentra dentro de nuestra órbita.
Para ofrecer una referencia, esa separación equivale a 30 veces la distancia que hay entre la Luna y la Tierra, sin embargo, se trata de un hecho histórico por el porte de este asteroide rocoso. Según los especialistas, lo positivo es que no hay motivo para alarma, tal como aseguró a Antena 3 Gregorio de la Fuente Frutos, coordinador del Museo Elder de Ciencia y Tecnología de Gran Canaria.
«No debería ser motivo prioritario de inquietud. Personalmente considero que temas como este merecen atención. Los asteroides representan un riesgo activo, que se monitorea; sin embargo, en este caso lo que más destaca es el tamaño». El experto añadió que las preocupaciones del público son diferentes a las de los científicos: «para que se comprenda, los científicos se enfocan en el riesgo de impactos de asteroides de poco más de 100 metros, cuya probabilidad de colisión es incluso inferior al 0,3%».
La Agencia Espacial Europea mantiene un registro con más de 800 asteroides catalogados como «cercanos a la Tierra» que presentan cierto peligro potencial, y realiza misiones de sondas espaciales destinadas a entender cómo podrían detenerse o destruirse en caso de una posible colisión con nuestro planeta.
«Para lograr desviar un asteroide influyen numerosos factores: su composición, la trayectoria o su tamaño…», y para impedir una colisión han desarrollado diversas estrategias, incluyendo el envío de sondas que impacten con el fin de desintegrar el objeto espacial.
No obstante, el riesgo no solo reside en un impacto directo, sino que una cercanía excesiva a la Tierra podría ocasionar desastres naturales. «A partir de los 100 metros puede provocar tsunamis, a partir de un kilómetro las consecuencias serían catastróficas, y por último recordamos el asteroide más conocido, aquel que provocó la extinción de los dinosaurios», concluyó el especialista.

