La joven invitada ha respondido a las clásicas preguntas del programa presentado por David Broncano y ha hablado de su situación económica

La astronauta Sara García Alonso comenzó la semana como primera invitada en La Revuelta, protagonizando una entrevista que combinó divulgación científica, reflexión social y momentos humorísticos. Su aparición volvió a situar en primer plano a una de las figuras más importantes de la ciencia y la exploración espacial en España, tanto por su carrera como por su significado simbólico en un ámbito con predominio masculino.
Desde 2022, esta joven forma parte de la reserva de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), un logro que la posiciona como la primera mujer española entrenando oficialmente para una futura misión espacial. No obstante, su perfil trasciende la aeronáutica. Graduada en Biotecnología, posteriormente se especializó en Biología Molecular del cáncer e Investigación Traslacional, áreas en las que actualmente desempeña su labor profesional. Esta doble faceta, científica y espacial, la ha consolidado como un referente para las generaciones emergentes interesadas en la investigación y la ciencia aplicada.

Esta no fue la primera vez que la investigadora visitó el programa. Hace cerca de un año, ya había intervenido en este espacio para presentar su libro Órbitas. Apuntes de una vida en continua exploración, una obra donde mezcla experiencias personales relacionadas con el espacio, elementos de ficción y reflexiones prácticas sobre cómo enfrentar los desafíos vitales. En su nueva intervención en el plató de RTVE, conducido por David Broncano, García retomó ese tono divulgativo y cercano, conversando sobre su profesión y temas actuales del ámbito científico.
Su situación económica
Durante la charla, uno de los asuntos tratados fue el eclipse solar que tendrá lugar el próximo 12 de agosto, un fenómeno astronómico visible desde varias zonas de la península Ibérica. La astronauta resaltó su importancia y destacó la necesidad de aproximar la astronomía a la sociedad y fomentar el interés por la ciencia desde edades tempranas.
Como es habitual en el formato del espacio, Broncano concluyó la entrevista con sus preguntas clásicas, entre ellas una relacionada con la situación económica de los invitados. El presentador introdujo el tema con sarcasmo: “Astronauta, piloto, biotecnóloga, investigadora contra el cáncer… estarás forrada”. La respuesta de García desmontó algunos mitos vinculados a las profesiones científicas y la imagen popular de los astronautas. “Astronauta que trabaja como investigadora y cobra como investigadora, no como astronauta. Y piloto por amor al arte, que lo pago yo misma. Esto se hace por vocación, no para enriquecerse”, explicó.

Fue entonces cuando la científica aprovechó el micrófono televisivo para hacer una reflexión más amplia sobre la precariedad del sector científico en España. “Sin ciencia no hay futuro, y hay muchas personas que quisieran dedicarse a esto, pero que literalmente están tan mal remuneradas que ni siquiera pueden. […] Ninguna persona que se involucra en ciencia, en investigación, o incluso como astronauta, lo hace por hacerse rico, en absoluto. Es por un sentido de servicio público, de mejorar las cosas, de mejorar el entorno que las rodea”, manifestó. Sus palabras sonaron como una crítica directa a las condiciones laborales y a la carencia de apoyo estructural en la ciencia.
La entrevista también incluyó aspectos más personales. Al responder la pregunta habitual sobre su vida privada, García usó el humor para describir un año particularmente movido: “Último año que ha sido muy agitado. El año pasado mencioné que llevaba un año casada, pero que aún estaba de luna de miel. Y te diré que, a diferencia del eclipse de este año, mi luna de miel todavía no se ha eclipsado”. De esta forma, su intervención bromista provocó risas en el plató: “Hay que mantener los motores encendidos”.

