Según recoge eldiario.es, la información sobre el control de la Guardia Civil fue difundida a través de Telegram y comprometió la eficacia del operativo
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Una mujer ha sido denunciada por la Guardia Civil después de compartir, mediante un grupo de Telegram, la ubicación de un control de tráfico en Ibiza. Según la información publicada por eldiario.es, esta conducta podría acarrearle una multa que oscila entre 601 y 30.000 euros debido al uso no autorizado de datos relacionados con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, lo cual pudo haber comprometido la efectividad del dispositivo y favorecido que otros conductores evitaran controles de alcoholemia, drogas o documentación, impactando así negativamente en la seguridad vial.
La misma fuente, eldiario.es, indica que los hechos ocurrieron el pasado domingo en la carretera EI200, donde agentes del Instituto Armado de Santa Eulària llevaban a cabo un control rutinario de vehículos y personas. Durante la inspección, detuvieron un vehículo con dos mujeres en su interior, quienes fueron identificadas y luego siguieron su rumbo. Poco después, los agentes notaron un descenso significativo en el tráfico y observaron que varios vehículos utilizaban una ruta alternativa a la vía principal donde se desarrollaba el control. A raíz de esta situación, investigaron y consiguieron localizar un grupo en Telegram destinado presumiblemente a informar sobre incidencias en las carreteras de la isla.
En uno de los mensajes compartidos en ese grupo figuraba la ubicación exacta del dispositivo: la rotonda de Santa Eulària. Los guardias civiles iniciaron entonces las diligencias para identificar a la persona que difundió la información y finalmente determinaron que era una de las mujeres que habían sido identificadas minutos antes. La Guardia Civil ha subrayado, según recoge eldiario.es, que la divulgación de datos relacionados con operativos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad está prohibida y que su uso indebido conlleva sanciones legales.
La regulación aplicable, tal como explica el Instituto Armado en declaraciones recogidas por ese mismo medio, corresponde al artículo 36.23 de la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana, bajo cuyo amparo se ha levantado el acta a la conductora implicada.
La DGT advierte sobre el uso de redes sociales para esquivar controles
Las autoridades han señalado, según informa eldiario.es, una transformación en los métodos para alertar sobre controles policiales. Si en años anteriores los conductores solían avisar a otros mediante ráfagas de luces, hoy en día la tecnología posibilita que estas alertas se difundan a través de redes sociales y apps móviles, en ocasiones con la colaboración de numerosos conductores.
El periodista del citado diario detalla que los grupos dedicados a alertas sobre controles comenzaron a emerger en 2012, aunque el fenómeno se intensificó a partir de 2014 con la expansión de las aplicaciones relacionadas con la seguridad vial. Según la DGT, “su aparición en ese momento fue vista como beneficiosa para la seguridad vial, ya que informaban sobre incidentes en las carreteras, condiciones del tráfico o climatología”. Sin embargo, con el tiempo se empezó a compartir la localización precisa de controles de tráfico y radares de velocidad.
Una macrofiesta rave en Albacete desata la polémica por las condiciones en las que trabajó la Guardia Civil. La falta de hospedaje, los turnos de hasta 16 horas y los peligrosos desplazamientos complicaron el operativo de seguridad.
El jefe de la Agrupación de Tráfico en Galicia, el teniente coronel Antonio Hidalgo Romero, explicó a eldiario.es que el problema radica en que muchos conductores perciben a los agentes como meros “recaudadores y no comprenden que los controles de la Guardia Civil solo recaudan vidas”. Según Hidalgo, esos mensajes generan una sensación de inmunidad, pues “la probabilidad de que sean detenidos es muy baja”.
