Miguel Henrique Otero, director de ‘El Nacional’, señala que la salida de Maduro no implica la desaparición del chavismo, dado que su maquinaria de poder permanece intacta.
Otero cuestiona la actitud ‘ambivalente’ del Gobierno español frente a Venezuela y destaca la influencia de Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero en la política latinoamericana.
El periodista enfatiza la urgencia de liberar a los presos políticos y restablecer las libertades básicas como pasos inmediatos para una auténtica transición democrática en Venezuela.
Otero califica al régimen venezolano como una ‘corporación criminal’ con vínculos internacionales y denuncia una devastación sin precedentes en la historia del país.
Con voz tranquila desde Miami, al otro lado del teléfono, Miguel Henrique Otero (Caracas, 1947), habla con una mezcla de calma y esperanza, percibiendo un punto de inflexión en la historia que ha contado durante años, primero en el terreno y ahora desde su exilio.
Como director de El Nacional, el principal diario venezolano que resistió al chavismo hasta su confiscación, Otero conversa con EL ESPAÑOL apenas días después de la sorpresiva detención de Nicolás Maduro el 3 de enero, resultado de una operación relámpago ejecutada por EEUU.
«Sacaron a Maduro, pero la estructura chavista sigue intacta», advierte, dejando claro que la caída del dictador no representa aún la liberación del país.
Exiliado en Madrid desde principios de este siglo, es una voz sólida del periodismo libre venezolano. Su periódico ha sufrido bloqueos, persecución y censura por parte de Hugo Chávez y su sucesor durante décadas. Es un referente para la diáspora, documentando la destrucción causada por lo que denomina «una corporación criminal».
Aunque confía en una pronta transición democrática, muestra su escepticismo: «Si lo único que cambia Donald Trump son las relaciones petroleras, entonces estaremos en peor situación».
Por esa razón, insiste en que los plazos deben ser breves, de «semanas», proponiendo la liberación de presos políticos, la reapertura de medios y la restauración de las libertades fundamentales.
También señala la postura «ambigua» de la política exterior española hacia Caracas. «Pedro Sánchez ahora tiene a su aliada en el poder, la de las maletas, la de Plus Ultra», afirma, refiriéndose a Delcy Rodríguez.
Otero critica la «debilidad» del Gobierno español y menciona conexiones a través de la Internacional Socialista y de José Luis Rodríguez Zapatero.
En el diálogo se vislumbra, empero, la esperanza de quien se imagina retornando a imprimir su periódico en libertad.
Estados Unidos pasó de imponer sanciones y poner recompensa por Maduro a lanzar una operación militar para capturarlo y luego anunciar el control del país por medio de Delcy Rodríguez. ¿Estamos frente a una liberación de Venezuela o a una especie de colonización remota?
El primer paso era remover a Maduro. Sin embargo, eso no solucionó el problema. Fue un golpe fuerte para el régimen, pero esta dictadura no es tradicional, se trata de una corporación criminal que tiene secuestrado al país. Sacaron a Maduro, pero la estructura chavista permanece intacta.
El proceso para sacar a la dictadura no podía ser una invasión militar directa por parte de Estados Unidos. Aunque si lo hubieran hecho, habrían acabado con el régimen en minutos. Optaron por un camino distinto, más complejo.
Delcy Rodríguez asume la presidencia porque fue designada vicepresidenta por el Tribunal Supremo, que está completamente controlado por ellos, al igual que el Consejo Nacional Electoral y el Congreso. Según las leyes venezolanas, aunque ilegítimas, esa es la sucesión.
Trump lo sabía y le comunicó: “Tenemos una lista de exigencias hacia la democracia que debes cumplir. Si no, te pasará lo mismo que a Maduro, o algo peor.”
“Algo peor…”
Imagine lo que eso puede significar. Lo mismo se le dijo a Diosdado Cabello. Pensar que tras la salida de Maduro Edmundo González y María Corina Machado tomarían Miraflores y cambiarían todo era imposible. Apenas llegar al aeropuerto de Maiquetía los habrían arrestado y llevado al Helicoide, como a los demás presos.
Ahora queda un camino complicado, con intereses estadounidenses implicados. Para regresar a la democracia, se pasará por el petróleo. Pero si antes producíamos 3,3 millones de barriles, ¿a quién se los vendíamos? ¡El 90% era para Estados Unidos!
Desde 1920, cuando se abrió el primer pozo petrolero en Venezuela, hasta la llegada de Hugo Chávez, así fue. No regalábamos petróleo, como hacen ahora con Cuba o vendiéndolo con descuentos a China o India. Venezuela vendía a precio de mercado y Estados Unidos pagaba puntualmente.
¿Me está diciendo que se busca volver a la situación previa a Chávez, en 1999?
Lo que Trump quiere, aunque lo comunique de manera confusa, es «reconstruir la industria petrolera para poder comprarles el petróleo».
¿Cómo evitar que solo prevalezca la lógica del negocio? Si Delcy, Diosdado, Padrino López y otros dirigentes colaboran con la industria petrolera, ¿qué incentivo tendría Trump para avanzar hacia una democracia?
Esta transición será rápida. Existen cerca de mil presos políticos, y todos deben ser liberados. En Venezuela no hay libertad de expresión. Nuestro periódico está bloqueado; cualquier periodista que salga a reportar lo detienen. Son dos temas urgentes.
En primer lugar, la liberación de los presos políticos y el restablecimiento de la libertad de expresión. Ya pasó una semana y debe ser un proceso en que «abran las cárceles y suelten a toda esa gente». Además, que desbloqueen los medios y permitan que El Nacional se distribuya sin censura ni represión.
Si continúan con la dictadura y solo cambian las relaciones petroleras, no habrá progreso. Creo que este proceso apunta a la democratización, especialmente porque los estadounidenses mencionan a Cuba, Nicaragua y a los nuevos presidentes de América Latina, desde Honduras hasta El Salvador, que apuntan hacia un cambio.
«Si a Donald Trump le basta con el petróleo y consolida a Delcy, a Zapatero le irá bien y ganará mucho poder»
La radicalización de la derecha en Latinoamérica.
Para EE.UU. puede ser complicado imaginar una llegada inmediata de María Corina o Edmundo al poder, pero un punto positivo de la acción de Trump es haber sacado a Maduro. Ahora veremos qué ocurre con el resto. Sobre Delcy, habrá que ver si cumple los requisitos, pues representa a una corporación criminal.
Deben liberar a todos los presos, pero ojo: los nombres de los presos políticos son conocidos y asociados a distintos sectores. Algunos son presos de Padrino López, otros de Diosdado Cabello o de los hermanos Rodríguez. Si caes mal a uno, te arrestan y así es entendido en las cárceles.
Hasta el encarcelamiento ilegal es mafioso.
La sociedad está tan deteriorada institucionalmente que ni siquiera puede calificarse como socialista. Imaginen un sistema donde el 80% vive en pobreza extrema y los gobernantes son multimillonarios. Eso no es socialismo ni nada parecido.
Tampoco es capitalismo, porque no permiten que las empresas operen, salvo las aliadas del chavismo. Es un sistema feudal donde unos dueños controlan todo y destruyen en lugar de construir. Maduro arruinó el 80% del PIB venezolano en siete años, algo sin precedentes.
Fue la nación más rica de América…
Cuando los aliados bombardeaban Berlín en 1945 destruyeron el 75% del PIB de Alemania. Maduro destruyó el 80% sin que ninguna bomba cayera. Hay que comprender esta realidad.
Además, hay alianzas con fuerzas del mal: las Fuerzas Armadas, FARC colombianas, Hamás e Irán dominan el país.
¿Qué plazo se puede estimar para creer en una transición democrática? Si en un año no hay avances en prensa libre o institucionalidad, ¿deberíamos preocuparnos?
No, espero semanas, dos o tres. Si Delcy se consolida con Padrino López, sin cambiar internamente nada y solo modifican las reglas petroleras, la situación no mejorará.
Lo sabremos pronto. Tienen la amenaza de Trump y el ejército norteamericano frente a Venezuela, aunque aún está inmóvil.
Hay una interpretación de la cuestión petrolera teniendo en cuenta que EEUU es autosuficiente gracias al fracking, que afirma que más que el petróleo venezolano, Trump quiere evitar que ese petróleo vaya a Nicaragua, Cuba, India, o China.
Destruyeron la industria petrolera y la gallina de los huevos de oro se acabó. La producción en Venezuela no llega a un millón de barriles; unos 200.000 son para consumo interno y la mayoría se exporta. Parte va a Cuba gratis, otra parte a esos países a precio rebajado por buque fantasma.
Los ingresos por petróleo son mucho menores que los que tendrían si vendieran a precio de mercado a Estados Unidos o España. Antes contábamos con capacidad de refinación para 1,2 o 1,5 millones de barriles diarios, un producto con valor agregado que ya no existe.
Si el refinado desapareció, ahora se vende todo crudo, ¿correcto?
La refinería más grande del mundo lleva años paralizada. Imagino que el aumento en producción y venta a precio justo será clave para la recuperación.
Pero eso debe ir acompañado de libertades, Estado de derecho y libertad de expresión, pilares de una sociedad moderna.
Desde su exilio en Madrid, ¿cómo valora la evolución de la posición del gobierno de Pedro Sánchez desde que reconoció a Juan Guaidó hasta la llamada a Delcy este viernes para presentarse como mediador?
Ha cambiado. Desde que tomó una postura ambigua y evita confrontar a Maduro, continúa igual. Además ahora tiene a su socia en el poder, la de las maletas, la de la aerolínea Plus Ultra.
Lo más preocupante es que al hablar con europarlamentarios de países gobernados por la derecha, como Polonia, me dicen que dejan que Sánchez maneje la política exterior de la UE hacia Latinoamérica por costumbre, aunque la mayoría de países europeos sean de derecha.
Es la tradición. Imagine que España quisiera liderar la relación con Ucrania o el Cáucaso; sería lógico que lo hicieran Polonia o Rumania.
Sí, pero aquí está en juego Venezuela, Cuba, Nicaragua y todo lo que sucede en el continente.
¿Cree que España ha sido más aliado, mediador o facilitador de la impunidad del chavismo?
Diría que aliado.
¿Aliado del chavismo?
Sí. Nuestros observadores provienen de la Internacional Socialista, liderada por Sánchez junto con partidos izquierdistas latinoamericanos. Zapatero está muy involucrado en Venezuela y gana más poder; algunos diputados opositores, que conozco, son amigos suyos. Zapatero influye más en Venezuela; originalmente tenía relación con los Rodríguez, no tanto con Maduro.
Dicen que Maduro puede estar preocupado porque no le queda nada que perder y podría negociar en EE.UU. revelando secretos.
Debe estarlo si la democratización avanza. Pero si solo se mantiene el modelo petrolero, Zapatero consolidará su influencia.
¿Tiene negocios ahí? Sin pruebas, las acusaciones no valen mucho.
No lo sé; no está comprobado. Se habla de una mina de oro o pagos, pero nada confirmado. En cambio, sí hay documentos que muestran que a gente de Podemos se les pagó.
En España, el PP y Vox son acusados de instrumentalizar a la oposición venezolana, convirtiendo la política exterior en interior.
En España residen 700.000 venezolanos, la mayor parte de la clase media que emigró. Nuestros líderes (Edmundo, Ledezma, Calderón Berti, Leopoldo López) están allí; además, políticos españoles como Cayetana Álvarez de Toledo mantienen relaciones estrechas con ellos.
Además, hay venezolanos en el liderazgo del PP. España es una nación grande y con fácil integración, no como Francia, EE.UU. o Inglaterra; estamos muy integrados en la sociedad española.
«Sánchez tiene ahora a su socia Delcy en el poder, pero EE.UU. no se quedará a medio camino, el plan de Marco Rubio es mucho mayor»
Si tuviera frente a usted a Pedro Sánchez, ¿qué tres medidas concretas le pediría para que la política española hacia Venezuela defendiera efectivamente los derechos humanos y la democracia?
Lo principal es que exija la liberación de todos los presos políticos. También pida la restauración de las libertades individuales: expresión, reunión, todas las libertades. Primero la libertad, luego el Estado de derecho. Esos son los valores fundamentales de la democracia.
Desde su exilio, ¿qué piensa sobre que el ministro español José Manuel Albares solo haya pedido explícitamente la liberación de presos políticos españoles?
Esa es la ambigüedad. Además, aunque lo pida, no se cumple.
Los presos llevan tiempo en prisión y España ha sido muy tímida con el tema.
Cuando se realizó la operación militar de EE.UU., fuentes consultadas me dijeron que España no influyó ni en la planificación ni en la ejecución.
Eso refleja la ambigüedad del Gobierno español y la delicada situación de Pedro Sánchez con temas de corrupción y desgaste. La gente ve ya un fin para su mandato y no toma en serio lo que dice.
Perdió relevancia por la inconsistencia en política exterior; se alió con fuerzas negativas, luego intentó revertirlo. El único poder real de Sánchez es que la UE le permita gestionar parte de la relación con América Latina. Espero que eso cambie.
¿Cree que con un cambio de gobierno en España la situación evolucionaría? La única opción parece ser un gobierno del PP. ¿Con Feijóo en el poder cambiaría el peso de España ante Venezuela?
No hay duda. Con el PP la relación con Venezuela cambiaría completamente y se promoverían vínculos europeos más fuertes. Eso sería muy importante.
‘El Nacional’ fue uno de los primeros blancos del chavismo para acabar con la libertad de prensa. ¿Observa usted un ambiente similar en Occidente, con el avance de los populismos?
Los populismos siempre representan un reto para la libertad de expresión. No hay diferencia entre los de derecha o izquierda. Sin embargo, los izquierdistas tienden a eliminar prensa independiente, como sucede en Cuba a largo plazo. Los populismos de derecha alternan en el poder, mientras la izquierda impone dictaduras.
En El Salvador, por ejemplo, hay problemas con la prensa bajo Bukele, pero los periódicos siguen saliendo. En Venezuela no, en Nicaragua tampoco, y en Cuba ni se menciona. En Estados Unidos, aunque algunos medios enfrentan ataques, no cierran ni hay periodistas encarcelados.
¿No percibe en España o Europa un riesgo mayor que hace años?
No. España tiene contrapesos institucionales y en la Unión Europea existe alternancia política.
Para que un populismo de izquierda cause grandes daños debe mantenerse en el poder más de un mandato presidencial.
Con Maduro detenido, Delcy en el poder, pocos presos políticos liberados y medios censurados, ¿qué función pueden cumplir los medios independientes?
Seguimos desempeñando un rol fundamental a través de la página web, nuestra referencia principal en Venezuela. Operamos desde el exterior y, aunque nos bloquean allá, el bloqueo no es total. Si usan VPN, acceden y nos leen. También existen conexiones satelitales y redes sociales; bloquean Twitter, pero no Instagram ni Facebook.
Además, están las cadenas de WhatsApp. Cuando la policía chavista captura a alguien, lo primero que revisan es el teléfono, buscando videos contra Maduro.
He leído que hacen redadas y arrestan a personas que solo enviaron mensajes celebrando la captura de Maduro.
Claro, lo hacen. Pero la gente sabe; es imprudente salir a la calle con un teléfono lleno de ese tipo de material.
Disculpe la indiscreción, pero ¿cómo se financia un medio independiente clausurado por una dictadura, operando desde el exilio?
El elevado tráfico nos aporta buenos ingresos mediante publicidad programática. También contamos con publicidad privada de algunos clientes. Con eso sobrevivimos, aunque ahora somos unas treinta personas, antes más de 1.100.
¡Increíble!
…porque editábamos la revista ¡Hola! en Venezuela y otros medios. Teníamos un diario popular gratuito y producíamos millones de libros y revistas. Por eso éramos tantos. Ahora somos treinta, dedicados a la web que tiene un tráfico enorme.
Sabemos que si regreso y hay garantías, imprimo el periódico en una semana. No tengo rotativa, la confiscaron y no funcionará, pero siempre hay rotativas con capacidad disponible.
«El Gobierno español debe exigir la liberación de todos los presos políticos, no solo de los suyos»
Ha dicho que ‘en esta lucha no se pierde aunque nada ocurra hoy o mañana’. ¿Sigue confiando en que el chavismo no se perpetuará pese a casi treinta años de control?
No creo que esta acción sea solo para solucionar lo petrolero y quedarse a medias. Marco Rubio tiene objetivos más amplios.
Además, el chavismo está completamente derrotado. Intentaron convocar a manifestarse en Plaza Bolívar y nadie acudió. Perdieron apoyo popular y solo sostienen el poder con represión y estructura estatal, junto a apoyos internacionales. Pero internamente, el chavismo está liquidado.
¿Eso antes o después de la captura de Maduro?
Antes. Las elecciones marcaron 70 a 30.
Fue sorprendente, con todo en contra.
Sí. Edmundo era desconocido; María Corina pidió votar por él para liberarse.
Pero no fueron 70 a 30. Somos nueve millones fuera de Venezuela, más de un tercio, y no pudieron votar porque cerraron consulados. Si hubieran votado, habría sido otra historia, pese al voto electrónico manipulado.
Mucha gente creyó esas mentiras y votó por miedo a perder beneficios como las cajas CLAP o el empleo.
¿Quiere decir que la victoria habría sido aún mayor?
Claro. Esos resultados son 95 a 5 en una elección justa. Esa es la verdadera realidad.
En las mesas donde votaron militares, los resultados fueron similares; ni ellos votaron por Maduro.
Tras casi treinta años de chavismo, ¿hubo algo positivo en el régimen?
Nada. Solo destruyen lo que expropian. ¿Una finca productiva? La expropian con justificaciones y al año solo quedan cultivos de subsistencia. No es una dictadura con gestión; dictadores como Franco o los militares argentinos hacían algo, ellos nada.
Despilfarraron dinero, parte robado y parte mal usado. La destrucción de Venezuela es inédita en la historia.
«Permitir que Pedro Sánchez lidere la política europea hacia Latinoamérica es un error grave»
Ha calificado al régimen venezolano como un «narcoestado» y «corporación criminal con ramificaciones internacionales». ¿Hay pruebas de la presencia de terrorismo islámico mencionada?
Sí, por supuesto. Por ejemplo, la entrega de pasaportes falsos en consulados del Líbano y Siria. El Gobierno venezolano ha otorgado documentos a agentes de Hezbolá y Hamás, que viajan directamente de Caracas a Teherán en vuelos llenos de funcionarios iraníes.
Los ayatolás no lo ocultan y lo afirman en ruedas de prensa. Tareck el Aisami, exvicepresidente preso por la desaparición de 20.000 millones de dólares, era el enlace con Hezbolá y Hamás en Venezuela. La droga financia el terrorismo, lo documentan los EE.UU.; enviaban cocaína a Europa para ese fin.
Finalmente, ¿hay gobiernos o empresas europeas o estadounidenses que hayan negociado con este régimen durante estos años?
Poco, porque nadie invierte en un caos con funcionarios corruptos y sin garantías. Pero algunas compañías de telecomunicaciones incumplen leyes españolas y europeas para bloquear medios como El Nacional. Estoy demandándolas porque dañan severamente nuestro trabajo. También bloquean CNN y NTN 24…
¿Principalmente españolas?
Sí, por desgracia.
Pero mantiene el optimismo. ¿En un año estará más satisfecho?
Claro. Soy optimista y estoy listo para regresar.

