José Manuel Albares juzga insuficiente la condena de la UE respecto a la operación estadounidense en Venezuela, aunque resalta la influencia española en el texto final emitido desde Bruselas.
El ministro de Exteriores define la misión de Trump para capturar a Maduro como un precedente muy peligroso para el orden global.
España mantiene comunicación con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez por razones políticas y consulares, pero no reconoce los comicios de 2024 en los que Maduro se adjudicó la victoria.
El Ejecutivo español busca la liberación de los presos políticos españoles en Venezuela y continúa el diálogo con la oposición para promover la estabilidad.
considera insuficiente la respuesta de la al ataque de contra Venezuela, y al mismo tiempo presume de que el comunicado final incorpora los planteamientos que defiende España.
«Desearía que el comunicado de la Unión Europea hubiera sido más contundente», declaró este lunes el ministro de Asuntos Exteriores en una entrevista para la
Albares calificó la operación de Donald Trump para capturar a como un precedente «altamente peligroso» para las normas internacionales.
A pesar de esa crítica, el ministro destacó que los dos primeros párrafos del comunicado de Bruselas son «muy claros y firmes» en la defensa del derecho internacional.
«Que esos dos párrafos abran el comunicado refleja claramente un matiz muy español«, afirmó con orgullo.
Según Albares, España está desempeñando un papel muy activo en la configuración de la respuesta global. Como ejemplo, mencionó el comunicado conjunto firmado por España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay, que muestra «un sello español» en su elaboración.
El ministro indicó que el Gobierno español no ha establecido ningún contacto con la Administración desde que tuvo lugar la intervención.
La operación tomó por sorpresa al Ejecutivo, aunque Albares reconoció que desde hace tiempo se observaba un despliegue militar estadounidense «de gran magnitud» en la región, lo que anticipaba alguna acción.
Diálogo con Delcy
También indicó que no teme ni espera represalias por parte de EEUU debido al rechazo firme del Gobierno al ataque contra Venezuela.
Albares aseguró que mantendrán conversaciones con la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien ha asumido el liderazgo del Estado y a quien Washington ha respaldado por ahora.
El ministro subrayó que no fue España la que otorgó a Delcy Rodríguez la posición para dirigir Venezuela, y recordó que nuestro país no reconoció las elecciones de 2024 en las que Maduro se proclamó ganador.
«Estamos dispuestos a hablar con Delcy Rodríguez», afirmó Albares, precisando que las conversaciones se realizarán por motivos políticos, consulares y comerciales.
Asimismo, destacó que España cuenta con una comunidad de aproximadamente 200.000 españoles en Venezuela. El Gobierno persigue también la liberación de todos los presos políticos españoles.
De igual forma, continuarán el diálogo con la oposición venezolana para fomentar un debate que facilite la estabilidad.
Esta oposición está representada por Edmundo González, refugiado en España, con quien Albares conversó el pasado fin de semana acerca de la evolución de la situación, y por María Corina Machado, a quien Trump ha excluido en este proceso de transición impuesto por Washington.
Albares evitó calificar si la captura de Maduro y su esposa constituye un secuestro por parte de EEUU.
Por ahora, mostró cautela al usar términos, pero insistió en que el empleo de la fuerza debe estar «totalmente descartado» en las relaciones internacionales y no aceptará que se imponga «la ley del más fuerte».
Respecto a las críticas del PP al Gobierno por supuesta falta de firmeza en Venezuela y ausencia de liderazgo, Albares las definió como «completamente ridículas» y acusó al partido de Alberto Núñez Feijóo de «intentar trasladar la división venezolana a España».
También calificó de «ridícula y absurda» la obsesión del PP con Zapatero, cuyo rol como intermediario fue reconocido por el propio Mariano Rajoy y la oposición venezolana, señaló.
El ministro relató que recibió llamadas de la mayoría de los partidos durante el fin de semana para informarse sobre la situación en Venezuela, pero ninguna del PP, y anunció que ha solicitado comparecer ante el Congreso para informar sobre el nuevo escenario en el país caribeño,
Sumar y otros socios de investidura, como EH Bildu y ERC, ya habían solicitado su comparecencia este sábado.

