Diez años después de conquistar a viajeros de toda España, este pueblo de montaña celebra un aniversario que confirma que su belleza, historia y autenticidad permanecen intactas
- El Parador donde es posible hospedarse por menos de 100 euros: situado en un antiguo convento barroco construido sobre un pretorio romano y que cuenta con un Jardín de las Antigüedades
- El monumento imprescindible en Segovia: un castillo de estilo mudéjar con amplios fosos que ofrece visitas por 3 euros
Alcanzar una década formando parte de una de las redes turísticas más prestigiosas del país representa un logro significativo para una pequeña localidad montañosa. En el corazón de Castilla y León, un municipio celebra diez años desde que fue reconocido como uno de los pueblos más bonitos de España, una efeméride que vuelve a destacar su patrimonio histórico, su esencia serrana y un modelo turístico que prioriza la autenticidad, la protección del entorno y la valorización de sus tradiciones.
Esta distinción corresponde a Candelario, en la provincia de Salamanca, una villa situada al pie de la Sierra de Béjar que sobresale por mantener uno de los cascos antiguos tradicionales mejor conservados en la región. Sus viviendas de piedra, balcones de madera y las peculiares batipuertas conforman una arquitectura adaptada al clima montañoso y a la convivencia histórica con el ganado, elementos esenciales para su ingreso en la Asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España.
Arquitectura, urbanismo y esencia serrana
El entramado de calles empedradas y pronunciadas representa uno de los principales encantos de la localidad. Durante el recorrido se pueden observar las emblemáticas regaderas, pequeños canales de agua provenientes del deshielo de la sierra que atraviesan el pueblo y forman parte inseparable de su paisaje urbano. Este conjunto, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975, alberga edificaciones destacadas como la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de origen medieval que combina estilos románico, gótico y mudéjar, así como el Ayuntamiento del siglo XIX.
La identidad de Candelario se completa con su profunda tradición en la producción de chacinas, que durante siglos marcó la economía local y la vida diaria del municipio. Esta herencia se conserva en el Museo-Casa Chacinera, donde se recrea una vivienda tradicional relacionada con la matanza del cerdo y la elaboración de embutidos. A esto se añade un entorno natural de gran valor paisajístico, con bosques y senderos en la Sierra de Candelario, que eleva el atractivo de este pueblo salmantino que, diez años tras su reconocimiento, sigue consolidándose como un referente destacado del turismo rural en Castilla y León.
- El Parador donde es posible hospedarse por menos de 100 euros: situado en un antiguo convento barroco construido sobre un pretorio romano y que cuenta con un Jardín de las Antigüedades
- El monumento imprescindible en Segovia: un castillo de estilo mudéjar con amplios fosos que ofrece visitas por 3 euros
Alcanzar una década formando parte de una de las redes turísticas más prestigiosas del país representa un logro significativo para una pequeña localidad montañosa. En el corazón de Castilla y León, un municipio celebra diez años desde que fue reconocido como uno de los pueblos más bonitos de España, una efeméride que vuelve a destacar su patrimonio histórico, su esencia serrana y un modelo turístico que prioriza la autenticidad, la protección del entorno y la valorización de sus tradiciones.

