El crecimiento del comercio electrónico ha incrementado el número de paquetes y, con ello, las prácticas fraudulentas en devoluciones, impulsando la implementación de soluciones avanzadas como buzones inteligentes y sistemas de seguimiento en tiempo real

El auge del comercio electrónico provocó un crecimiento exponencial en 2024 en cuanto a la entrega y exportación de paquetes, generando nuevos retos para el sector logístico debido al aumento de fraudes en las devoluciones.
Según el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA (filial de Cesce), la facturación del sector de mensajería y paquetería alcanzó los 10.050 millones de euros en España, reflejando un aumento del 4,7% en comparación con 2023. Este volumen de envíos está relacionado con una problemática creciente que afecta a comercios y plataformas digitales: un número creciente de compradores obtiene productos sin coste mediante métodos irregulares.
Paquetes electrónicos con llave codificada para prevenir el fraude
En declaraciones recogidas por TF1, el periodista especializado en innovación y tecnología Anicet Mbida afirmó: “Hasta ahora, los comercios electrónicos eran bastante permisivos; se podía devolver cualquier producto y recibir el reembolso”. Mbida indicó que actualmente entre el 10 % y el 13 % de las devoluciones involucran algún tipo de fraude, ocasionando pérdidas anuales de más de mil millones de euros para las tiendas, según datos de Oneytrust.
Esta situación ha obligado a compañías como Zara, H&M, Uniqlo y Veepee a implementar restricciones, eliminando las devoluciones gratuitas. “Oficialmente, es por motivos ambientales, pero la realidad económica es clara”, aclaró Mbida en el programa Bonjour! La Matinale.
La reducción de flexibilidades en las devoluciones también se refleja en los tiempos para reembolsos. Actualmente, las tiendas suelen demorar el pago hasta verificar que se haya devuelto el artículo correcto. Mbida explicó en TF1: “Buscan garantizar que el producto sea el apropiado, dado que algunas personas devuelven un ladrillo en lugar de un teléfono móvil, por ejemplo”.
Una mujer roba un barco cargado de paquetes y se estrella en Venecia (X)
Frente a estas prácticas fraudulentas, las tecnológicas exploran nuevas soluciones para proteger la seguridad en la entrega. Living Packets, una start-up francesa, creó paquetes electrónicos con llave codificada exclusiva para el destinatario, incorporando sensores antirrobo y seguimiento por GPS. En caso de pérdida o desviación, el sistema localiza el paquete en tiempo real. Además, el vendedor recibe una notificación instantánea al abrirse el buzón, reduciendo así la posibilidad de reclamaciones fraudulentas. Según Mbida, estos dispositivos se destinan principalmente a productos de alto valor o con mayor riesgo de fraude.
La innovación continúa. En el reparto tradicional, Mbida señaló en TF1 que se están testeando “sistemas de cámaras destinados a repartidores”. Consiste en gafas inteligentes con cámara que registran todo el proceso de entrega y certifican que el paquete haya sido entregado al destinatario correcto.
En EUROPE1.FR, Mbida detalló otra propuesta: una caja de envío inteligente de Living Packets que permite rastrear el paquete en un mapa, monitorear el contenido mediante una cámara y reproducir mensajes personalizados a través de un altavoz integrado. Aunque su coste inicial es superior al de una caja de cartón convencional, el sistema es reutilizable y supone ahorro a largo plazo, al reducir la necesidad de seguros y seguimientos extras.
La tecnología de Living Packets integra pantalla electrónica, sensores de apertura, impacto y temperatura, así como una cámara interna para el control del contenido. Actualmente, el modelo requiere que los clientes devuelvan la caja tras su uso a través de un sistema de depósito. Grandes cadenas como Boulanger ya han comenzado a probar esta solución en sus operaciones.
El desarrollo de estas tecnologías marca la dirección hacia una paquetería más segura y sostenible, en un contexto donde el aumento del comercio electrónico va acompañado por la sofisticación de los fraudes en devoluciones. El sector se protege con tecnología, mientras crecen tanto el volumen de envíos como las expectativas de los consumidores.

