José Luis Ábalos será citado para el 8 de enero en la comisión Koldo del Senado, tras haber estado en prisión preventiva.
El PP pretende que Ábalos aporte datos sobre la posible corrupción vinculada a Pedro Sánchez y el PSOE.
Los populares consideran a Ábalos una pieza fundamental en el funcionamiento interno del Gobierno y en la financiación de las primarias de Sánchez.
El interrogatorio incluirá temas que van desde contratos públicos hasta acuerdos políticos y posibles irregularidades en las filas socialistas.
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, anunció este martes que José Luis Ábalos será convocado el 8 de enero para regresar a la citada comisión Koldo del Senado.
Los populares, que poseen mayoría absoluta en la Cámara Alta, aprovechan la presión derivada de la prisión preventiva del exministro y preparan un interrogatorio donde «el otro número dos» de Pedro Sánchez (junto a Santos Cerdán) «revele todos los secretos del sanchismo ante la opinión pública».
De esta forma, la convocatoria inicia el año 2026 con intensidad, en un enero que el PP habilitó de modo extraordinario para «mantener la vigilancia sobre la corrupción ligada a Sánchez», a la espera de fijar fecha para la comparecencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
El año 2025 concluyó con Cerdán compareciendo también por segunda vez en el Senado, tras su salida de prisión. Mientras que 2026 comenzará con Ábalos, apodado por García como «el hombre para todo de Sánchez», liberado de la prisión preventiva para acudir a la Cámara Alta.
«La corrupción no desaparece», declaró García en la rueda de prensa, con un tono claro y firme. «La corrupción lo persigue. La corrupción lo señala«, concluyó García refiriéndose al presidente del Gobierno.
Que Ábalos decida su futuro
El PP ve en Ábalos una oportunidad que no debe dejar pasar: un exministro acorralado por la Justicia, enfrentado a meses de prisión preventiva, justo cuando «se ha roto el pacto de silencio» dentro del PSOE.
Este quiebre marca el eje central de la estrategia del PP. Tras la comparecencia desafiante de Cerdán, sin respuesta por parte del PSOE, el PP detecta un patrón: «Sálvese quien pueda» en las filas socialistas.
Según los populares, Ábalos debe elegir: o colabora con la verdad o protege a Sánchez. García sostiene que «solo una de esas vías» podrá aliviar su situación legal.
De acuerdo con la narrativa del PP, Ábalos no es un actor secundario. «Compartió círculo y vehículo» con Sánchez durante las primarias. «Compartió poder» en la dirección de Ferraz y Moncloa. «Compartió vacaciones y eventos familiares«.
Esta cercanía lo convierte, para los populares, en un poseedor de información directa sobre el verdadero funcionamiento del Gobierno.
Las preguntas que el PP planea formularle abarcan desde asuntos operativos hasta estratégicos. Colocación de cargos y utilización de recursos públicos para favorecer a «sus sobrinas». Contratos relacionados con la supuesta red corrupta. Patrimonio personal y del partido…
Lo esencial es «todo lo que conoce sobre Pedro Sánchez». La financiación de la candidatura presidencial en las primarias. Las irregularidades ocurridas en ese proceso. Los acuerdos con Arnaldo Otegi en la reunión clandestina del caserío, y los nombramientos concertados con el PNV para la moción de censura.
Además: hasta dónde llegaba el «sistema de mordidas en obra pública» instaurado por Cerdán. Quién ordenó la contratación de las empresas vinculadas. Quién ejerció presiones sobre otros ministerios para la compra de mascarillas con cierto proveedor.
Preparando el terreno para ZP
Y, mientras se espera a Zapatero, se investigan «las razones por las que vino Delcy Rodríguez a España y por qué se mantuvo en secreto». Quién se benefició de la red de hidrocarburos y cómo manejaba el PSOE los pagos en efectivo de procedencia dudosa.
El rescate de Plus Ultra, según el PP, oculta presiones de Zapatero que Ábalos podría revelar, asegura el PP. El rescate de Air Europa, sospecha el PP, habría estado condicionado a que financiara los negocios de la esposa de Sánchez.
Finalmente, la rehabilitación de Ábalos tras su cese en 2021, protegiéndolo con aforamiento pese a indicios y filtraciones internas en el PSOE. El silencio impuesto a Ábalos durante años: ¿qué ofreció Sánchez a cambio?
El PP cerró 2025 resaltando datos claros: ya son 21 los comparecientes ante la comisión del Senado que están siendo investigados, y que se encuentran o estuvieron en prisión.
La agenda de enero, con Ábalos, busca añadir más capítulos a este expediente de corrupción que, según García, define el año que finaliza: «Un año perdido. Un año paralizado. Un año deteriorado. Un año negro para España por culpa del sanchismo».

