Un peritaje ordenado por el PSOE concluye que no hubo financiación ilícita en el partido durante el periodo en que José Luis Ábalos lideraba la Secretaría de Organización.
El documento resalta gastos «sorprendentes», tales como comidas costosas en restaurantes, desplazamientos y algunos justificantes poco claros, incluyendo facturas generadas en el extranjero y recibos emitidos a nombre de familiares.
Según el estudio, el sistema de caja del PSOE se considera consistente y comprobable, debido a que todos los movimientos de efectivo están debidamente registrados y pueden ser rastreados.
El PSOE debe todavía evaluar si ciertos gastos imputados a Ábalos y su entorno corresponden efectivamente a actividades políticas o si podría existir algún tipo de fraude interno.
Un informe pericial encargó el PSOE a dos profesores universitarios descartando la existencia de financiación ilícita en la formación por ausencia de evidencias sobre fondos no declarados o no registrados, aunque identificó algunos gastos «sorprendentes» que la Secretaría de Organización de José Luis Ábalos imputó al partido.
Entre esos cargos encontrados se incluye una comida para nueve personas durante Navidad de 2019 en Valencia y gastos «extraordinarios» en la reconocida marisquería madrileña La Chalana; estos gastos elevan entre un 4% y un 25%, según el año, los 126.858 euros facturados por la Secretaría de Ábalos.
Estos datos forman parte del informe que el PSOE hizo público en julio para descartar irregularidades en sus finanzas, en el contexto de la investigación judicial contra sus últimos secretarios de Organización, José Luis Ábalos y Santos Cerdán.
El análisis examina los pagos en efectivo realizados por el PSOE entre 2017 y 2024, así como los fondos en metálico de la caja del partido.
332 euros por un menú
Aunque el informe descarta que haya financiación ilegal, el PSOE ha identificado algunos comprobantes de gasto «sorprendentes» registrados por la Secretaría de Organización durante la etapa de Ábalos.
Se realizó un examen detallado a las liquidaciones que superan los 2.000 euros, las cuales engloban varios recibos. Aunque varios comprobantes se encuentran deteriorados, se señala que la mayoría de los gastos, salvo reposiciones de combustible y billetes, fueron en restaurantes situados en el «eje Madrid-Valencia» y normalmente no superaron los 60 euros por persona.
Sin embargo, hay excepciones, como tres facturas emitidas el mismo día cuya justificación «no es clara», además de dos tickets en La Chalana a las 23:58 durante enero de 2020, un menú valorado en 332 euros en ese mismo establecimiento y un recibo de 100 euros por persona después de consumir centollo y ostras.
Los gastos superiores a 60 euros por comensal representaron un 4% en 2018, pero alcanzaron el 25% en 2020.
Recibos a nombre de su exsuegra
El informe también destaca un establecimiento en La Massana (Andorra), así como una factura en Bruselas y otra en Brujas, ambas en Bélgica, consideradas lugares «sorprendentes».
«Generalmente, no se especifica el método de pago ni el destinatario en los comprobantes; en ciertas ocasiones aparecen Ábalos, su asesor Koldo García o su chófer, mientras que en una factura figura el nombre de la exsuegra de Ábalos.
Las hojas de liquidación, que el PSOE conserva, habitualmente estaban firmadas por Ábalos y contaban con su aprobación junto a la del responsable administrativo, aunque en 2017 algunos comprobantes llevaron la firma de Francisco Salazar, entonces secretario adjunto.
«Sistema de caja verificable»
Este estudio fue realizado por el catedrático de Derecho Financiero y Tributario Félix Alberto Vega Borruego —quien fue propuesto por Podemos para el Consejo General del Poder Judicial en 2018— y el profesor de Derecho Financiero y Tributario César Martínez Sánchez, ambos miembros de la Universidad Autónoma de Madrid.
Se basaron en los registros de caja del PSOE, las liquidaciones de gastos y los comprobantes de la Secretaría de Organización, información que este partido también ha remitido a la Audiencia Nacional, donde el juez Ismael Moreno investiga de forma reservada los pagos en efectivo realizados por el PSOE ante las sospechas de que Ábalos o su exasesor Koldo García hilvanaron operaciones para blanquear dinero proveniente de actividades ilícitas.
Entre 2017 y 2024, el PSOE depositó en su caja un total de 940.388 euros, de los cuales 126.858 euros fueron dirigidos hasta 2020 a la Secretaría de Organización; mientras que a Ábalos se le asignaron 19.637,97 euros solo hasta 2019; igualmente, Koldo García recibió 11.291,33 euros entre 2017 y 2019.
Cerdán percibió en efectivo 7.433 euros entre 2023 y 2024, y durante su gestión, la Secretaría solo reportó tres liquidaciones por montos de 237,83; 374,2; y 186,55 euros.
El informe concluye que el sistema de caja del PSOE en el período estudiado es «coherente, cerrado y verificable» ya que «todas las entradas de efectivo tienen un origen bancario o corresponden a ajustes por anticipos y todas las salidas están debidamente documentadas».
El dinero procede casi en su totalidad de la cuenta bancaria que el partido mantiene en BBVA y, aparte de eso, el PSOE ingresó en esos años 7.283 euros correspondientes a operaciones «ocasionales y plenamente identificadas» como la venta de merchandising, chatarra o la ganancia de 1.000 euros en un premio de lotería, unas entradas de dinero «atípicas» que representan el 1% del total en efectivo.
Cada salida de efectivo identifica claramente al beneficiario y el área orgánica afectada. Todos los pagos «presentan la estructura habitual de un reintegro de gastos, con soporte documental y vinculación a actividades rutinarias del partido».
Además, «no se detecta ningún movimiento en efectivo que provenga de fuentes externas al circuito ordinario de tesorería».
¿El PSOE, víctima de fraude?
Tras la entrega del informe la semana pasada, el PSOE descarta la existencia de financiación ilegal, aunque aún le queda por revisar los justificantes de gastos y contrastar los recibos y desplazamientos con la agenda de la Secretaría de Organización.
El próximo paso será estudiar si los investigados aprovecharon el PSOE para imputar gastos ajenos a su actividad política y determinar si hubo algún tipo de fraude del que pudieran haber sido víctimas, según fuentes socialistas.

