En 2025, la ruta canaria fue la más mortal con 3.090 fallecidos intentando llegar a España, incluidos 437 menores.

Equipos de rescate médico ayudan a inmigrante que ha llegado en cayuco hasta Arguineguín, en Gran Canaria.

En 2025, murieron 3.090 personas durante su intento de llegar a España, entre ellas 437 menores y 192 mujeres, de acuerdo con Caminando Fronteras.

La ruta canaria continúa siendo la más mortal, registrando 1.906 fallecidos, a pesar de que las llegadas irregulares se redujeron un 59,9 % en Canarias comparado con 2024.

Se ha detectado un aumento en la peligrosidad de la ruta desde Guinea Conakry y en el Estrecho, donde el 24 % de las víctimas son menores.

Caminando Fronteras critica que la activación insuficiente de los dispositivos de rescate y la externalización del control fronterizo incrementan la vulnerabilidad de los migrantes.

Un total de 3.090 personas perdieron la vida en 2025 mientras intentaban alcanzar las costas españolas, según el informe que el colectivo Caminando Fronteras publicó este lunes, destacando un incremento significativo de tragedias en la ruta argelina hacia Baleares.

Tras un 2024 histórico, donde Caminando Fronteras registró más de 10.000 muertos en el mar rumbo a España, las cifras de este año reflejan el descenso de las llegadas en la ruta canaria, la más mortífera.

Según el informe del Ministerio del Interior, hasta el 15 de diciembre, las entradas irregulares de migrantes a España , con una reducción aún más marcada en las Islas Canarias, del 59,9 %.

El informe Monitoreo Derecho a la Vida 2025, también fechado al 15 de diciembre, indica que, de los 3.090 fallecidos, 192 eran mujeres y 437 menores de edad.

En total, se identificaron 303 tragedias, de las cuales 121 ocurrieron entre Argelia y Baleares, especialmente hacia Ibiza y Formentera, siendo esta la ruta con mayor tránsito de embarcaciones en 2025, superando a la ruta atlántica.

La ruta canaria, la más letal 

No obstante, el elevado número de cayucos que navegan hacia Canarias posiciona esta ruta como la mayor en términos de personas, y por ende, la más letal, con 1.906 víctimas, frente a las 1.037 de la ruta mediterránea.

A pesar del considerable descenso en llegadas y fallecimientos, Caminando Fronteras ha señalado la emergencia de una nueva ruta desde Guinea Conakry, que resulta más larga y peligrosa, y en la que viajan mujeres y menores.

En el Estrecho también se ha registrado un aumento de los intentos de llegar nadando y las tragedias, con 139 fallecidos, de los cuales el 24 % son niños, niñas y adolescentes.

Helena Maleno, coordinadora de la investigación, señala que la reducción en el número de muertes no indica una mejor protección del derecho a la vida, sino un descenso estadístico, dado que las embarcaciones que se hunden en la ruta argelina son más pequeñas que los cayucos que se dirigen hacia Canarias.

Caminando Fronteras insiste en que parte de estas tragedias son consecuencia de «la activación insuficiente de los dispositivos de rescate y la externalización del control y gestión fronteriza a terceros países, factores que aumentan la vulnerabilidad y la falta de protección de las personas durante sus trayectos migratorios». 

Scroll al inicio