Las fuerzas de izquierda buscan alternativas para evitar fragmentarse en dos o tres candidaturas. Un acuerdo entre Podemos e IU complica la estrategia de Sumar.

Aragón desafía la unidad de las izquierdas. Tras varios días resaltando la fórmula exitosa representada por la candidatura conjunta de Unidas por Extremadura, la próxima cita electoral podría mostrar una realidad distinta, que esa unidad resulta ser un espejismo. La verdad es mucho más dura. En los comicios autonómicos del 8 de febrero, persiste la posibilidad de fragmentación con la presencia de hasta tres opciones de izquierda alternativa al PSOE en las urnas, o dos en el mejor de los casos. Actualmente, una candidatura única parece impensable.
Chunta Aragonesista, Izquierda Unida, Podemos y Movimiento Sumar mantienen negociaciones abiertas en varios frentes para evitar la dispersión electoral. Sin embargo, los vetos cruzados y las condiciones discrepantes dificultan que estos partidos alcancen un acuerdo común que les permita presentarse unidos.
El tiempo apremia para estas formaciones: el plazo para formalizar las coaliciones electorales termina el 26 de diciembre a las 23:59 horas, en medio de las festividades navideñas, por lo que la situación debe resolverse, de una u otra forma, en menos de 48 horas.
El riesgo de división afecta a todos, aunque la realidad es que en Aragón no ha existido aún una unión sólida de las izquierdas desde la irrupción de Podemos en 2015. Durante la legislatura actual, en las Cortes han estado representadas Chunta (tres diputados), IU (uno) y Podemos (uno). El partido de Yolanda Díaz, Movimiento Sumar, que ahora entra en la ecuación de pactos, no formó parte de la escena en 2023 y carece de una implantación significativa en la región, además de contar con una dirección recién constituida.
Al conocerse que Chunta, IU y Podemos han logrado representación por separado, quien enfrenta un mayor riesgo en esta encrucijada es Yolanda Díaz. La experiencia de Extremadura, donde Movimiento Sumar quedó fuera debido a que Podemos e IU mantuvieron su propio proyecto sin interferencias ni conflictos, destaca que el éxito electoral allí se logró sin la participación de la vicepresidenta ni de sus ministros, que por primera vez no estuvieron en campaña desde que lidera esta formación política.
La situación para Movimiento Sumar en Aragón resulta muy compleja, ya que dependiendo del desarrollo de los acontecimientos, podría salir claramente perjudicado. El partido necesita que lo incorporen, aunque las formaciones que tendrían que abrirle espacio son conscientes de que su estructura carece de base militante sólida. A cambio, pueden contar con la influencia y visibilidad de sus referentes nacionales durante la campaña.
Movimiento Sumar aspira a conformar lista junto a Chunta, con quien comparte grupo parlamentario en el Congreso. No obstante, esta alianza podría liberar a IU para negociar con Podemos, lo que implicaría un riesgo alto porque permitiría a Ione Belarra e Irene Montero fortalecer su acercamiento a IU y marginar a Díaz. Dada la experiencia de Extremadura, esta fórmula sería repetida en dos elecciones autonómicas consecutivas, replicando la dinámica de Unidas Podemos.
Aunque Movimiento Sumar tiene acuerdos con IU en Castilla y León y Andalucía, tras las elecciones extremeñas, IU CyL anunció la postergación del referéndum con sus bases para validar ese pacto, intentando reabrir las negociaciones con Podemos para integrar esta coalición. Habrá que esperar a ver cómo evolucionan esas conversaciones.
El conflicto principal radica en que Podemos excluye a Díaz para cualquier alianza electoral. Esta exclusión, que evitó debates similares en Extremadura, resulta difícil de justificar en una unión que se construye —recordando que en Extremadura existe desde 2019— si Movimiento Sumar quedase fuera, como podría suceder en Aragón.
La formación de Díaz mantiene diálogos abiertos con Chunta e IU. Sin embargo, si estas dos fuerzas no consiguen pactar, ambas deberán decidir cómo actuar ante la presencia de la agrupación con la que comparten grupo parlamentario en el Congreso.
Fuentes de Chunta indican que las negociaciones se desarrollan de forma bilateral. Señalan que su postura es favorecer la unión de «todas» las izquierdas, pero consideran absurdo que se alcancen acuerdos sólo entre «dos o tres» partidos. Por eso, demandan que se eliminen los «vetos cruzados» y que todos se sienten juntos para buscar un consenso. El impedimento actual radica en que Podemos veta a Movimiento Sumar y, por su parte, IU bloquea a Los Verdes. Están en espera. «Queremos dialogar con todos, pero sin vetos».

