En entrevista con EFE, el presidente de Esquerra ha señalado que “el PSOE enfrenta suficientes problemas internos como para permitirse el lujo de no dialogar con todas las fuerzas democráticas”

Los aliados en el Gobierno muestran descontento. La relación entre Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y el Ejecutivo de Pedro Sánchez atraviesa un periodo de tensión tras su “ruptura”, marcada por la exigencia de que se cumplan los acuerdos firmados y la preocupación por los casos internos que afectan al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Enero ha quedado señalado en el calendario político como el mes en que el presidente de ERC, Oriol Junqueras, y el presidente del Gobierno mantendrán un encuentro sin fecha aún definida.
Este encuentro será la primera reunión oficial entre ambos desde que Sánchez está al frente del Gobierno. Anteriormente, solo coincidieron en 2016, cuando el líder socialista dirigía el PSOE y Junqueras ocupaba la vicepresidencia del Govern de la Generalitat. Su último contacto directo fue un breve saludo en 2019, durante la constitución de la XIII legislatura en el Congreso.
Junqueras planea “forzar” al PSOE “a cumplir lo firmado”
El foco principal del encuentro es la financiación específica para Cataluña, uno de los compromisos acordados entre ERC y el Gobierno central. Junqueras fue claro al puntualizar el propósito: “El papel de ERC es forzar al Partido Socialista a cumplir con lo comprometido, porque todos saben que, en general, el PSOE no actúa por iniciativa propia, sino porque se le obliga a hacerlo”, afirmó el líder republicano en entrevista con EFE. Además, insistió en que “aún no hay fecha concreta, pero estamos convencidos de que cuanto antes, mejor. También creemos que cuanto más dialoguen todas las partes, más positivo será”.
La presión se intensifica debido a los recientes escándalos de presunta corrupción y acoso sexual que afectan al entorno del Gobierno. Junqueras propuso a Sánchez iniciar una ronda de contactos con los socios de investidura y advirtió: “El PSOE tiene problemas suficientes en su territorio como para permitirse ignorar el diálogo con el conjunto de las fuerzas democráticas”. El dirigente de ERC subrayó que el Ejecutivo debe cumplir sus compromisos tanto con la sociedad catalana como con la española.
Junqueras y Puigdemont acuerdan iniciar una "nueva etapa" y espacios coordinados entre ambos.
En la agenda del encuentro, ERC pondrá especial atención en el respeto a los acuerdos alcanzados durante la investidura y en la necesidad de avanzar hacia medidas de regeneración institucional. Junqueras planea recordar a Sánchez que “debe responder ante la sociedad catalana, igual que ante la española”, y agregó: “La ciudadanía no merece estar gobernada por partidos implicados en casos de corrupción o acoso sexual. No merece gobiernos que no respetan los acuerdos que firman”.
Otro aspecto fundamental será la “modernización” del sistema judicial. Según Junqueras, “es evidente que el sistema judicial español conserva en muchos aspectos herencias de la dictadura. Necesita ser actualizado, ya que nadie cree que funcione adecuadamente. Todos saben que es lento, que en numerosos casos no refleja la sensibilidad que la sociedad espera respecto a lo justo. Lo que corresponde es corregir esa situación”.
El presidente de ERC aprovechó la ocasión para comparar la trayectoria de su partido con la de los socialistas en términos de integridad pública. “Esquerra Republicana, con 95 años de historia, no registra ningún caso de corrupción. Si no saben cómo organizarse, deberían tomar nota del modelo que hemos aplicado. Seguro que hemos cometido errores y podríamos mejorar, pero en este aspecto somos un ejemplo. Por eso el PSOE debería aprender”, afirmó. La reunión entre Sánchez y Junqueras será uno de los primeros acontecimientos políticos destacados de 2026 para la coalición de Gobierno.

