EL ESPAÑOL conversa con el piloto de KTM que afrontará próximamente su segunda participación en la prueba tras destacar en la edición anterior.
Más información: Laia Sanz: «El abandono del año pasado parecía el fin del mundo. Ahora EBRO nos hace soñar con muy buenos resultados».
El Rally Dakar representa la competición ideal para descubrir relatos increíbles. Pilotos amateur que, con gran dedicación, logran medirse con la élite. También son ejemplos de superación que dejan atrás limitaciones físicas para alcanzar su objetivo. Pero además, hay jóvenes promesas que, contra todo pronóstico, emergen como figuras presentes y futuras. Así ocurrió la pasada edición con Edgar Canet (La Garriga, 2025).
Este barcelonés debutó en 2025 con apenas 19 años y sorprendió a todos, convirtiéndose en una auténtica revelación de la carrera. Todos los focos se posaron en él, ya que hacía décadas que no aparecía en la prueba más exigente del mundo un talento de su calibre, con una progresión tan rápida y resultados tan destacados. Sobre todo en la categoría de motos, la más dura y exigente.
Canet no solo fue el mejor novato, sino también el participante más joven de aquella edición, marcando un hito al convertirse en el piloto de menor edad en integrarse en un equipo oficial, algo inédito hasta entonces. A estos impresionantes récords sumó resultados que impresionaron al mundo, con un sorprendente tercer puesto en la etapa prólogo y un segundo lugar en la séptima jornada, rozando la victoria.
Pocos dudaban de que nacía una estrella de la velocidad en el Dakar. Además, este joven talento del motocross demostró ser un eficaz estratega en regularidad y navegación al finalizar octavo en la clasificación general y campeón en la categoría Rally2. Logros poco comunes en alguien tan joven, que mostró una madurez destacable durante toda la competición, respaldado por sus dos mentores: Nani Roma y Jordi Viladons.
Aquel exitoso Dakar le sirvió de impulso para protagonizar un 2025 sobresaliente, proclamándose Campeón del Mundo en su categoría con tres victorias adicionales en Sudáfrica, Portugal y Marruecos. Acumuló 113 puntos frente a los 79 de Ebster, lo que ratificó su dominio absoluto y confirmó la decisión tomada incluso antes de dejar Arabia Saudí.
Se trataba del ascenso de categoría y este año, con apenas 20 años, el nuevo piloto de la fábrica KH-7 competirá en la máxima división del Dakar, la RallyGP. Un paso lógico dada la calidad de sus resultados, pero impresionante considerando su juventud. Sin embargo, Edgar afronta este nuevo desafío con plena confianza y ambición.
El cambio de categoría ha requerido que el catalán perfeccione y complemente su preparación, física y técnica, para estar a la altura de los mejores. Por ahora, evita fijarse objetivos explícitos de cara al público, aunque reconoce internamente que mantendrá su mirada en victorias y podios.
Canet es consciente de que esta edición será mucho más exigente que la anterior. También admite sentirse más maduro y avanzado. En definitiva, se considera «mejor piloto en todos los aspectos». Por ello, aunque de forma modesta afirma que su meta es «terminar y continuar aprendiendo», tampoco se limita. Sabe que debe aprovechar las oportunidades mientras se presenten,
Aunque a sus 20 años todo parece ir sobre ruedas, Edgar también conoce las caras más duras del deporte. En 2021 sufrió un grave accidente en el que se fracturó cinco vértebras. Pasó de ser un talento en desarrollo a no poder caminar. No obstante, logró superar aquella situación y actualmente vive un sueño, como comparte con EL ESPAÑOL pocos días antes de aterrizar en suelo saudí.
Edgar Canet durante una entrevista con EL ESPAÑOL. Imagen cedida / Mediagé Comunicación
Bueno Edgar, ha pasado un año desde tu debut en el Dakar. ¿Crees que este tiempo te ha servido para analizar con más perspectiva tu actuación y evaluar todas tus experiencias en aquella primera vez?
Sí, como dices, ya ha pasado un año y la verdad es que no lo parece. Da la sensación de que solo han transcurrido dos semanas, pero estoy muy satisfecho con mi primer Dakar y orgulloso de lo que logré..
Al concluir, quizás estabas algo abrumado por las emociones, los buenos resultados, las felicitaciones… ¿Crees que todo esto te ha ayudado a ser más realista y a abordar este Dakar con un enfoque más profesional? Ya debutasste y con éxito, pero ahora toca continuar construyendo tu historia en esta competición y consolidarte.
Exactamente. Como bien dices, afrontamos otro Dakar con metas similares: terminar y adquirir experiencia. Pero evidentemente he progresado como profesional y piloto. Así que, manteniendo el mismo esfuerzo que el año anterior, espero obtener mejores resultados; ese es mi objetivo: mantener la calma.
Lo esencial es acabar la carrera. Creo que los resultados mejorarán. No quiero ejercer presión ni fijar posiciones específicas, sino disfrutar encima de la moto, mostrar lo que he entrenado y lo que soy capaz de hacer.
¿Qué fue lo que más te impactó y aquello que menos te gustó en el Dakar?
Lo que más me impresionó es que realmente es extremadamente duro, justo como se dice y se comenta. Es una carrera casi de supervivencia. En algunos días quemábamos 8.000 calorías, con muchas horas de concentración, y cualquier error significaba perder tiempo respecto a los rivales. Lo que menos me gustó… creo que nada, todo fue una experiencia sorprendente y positiva.
Aparte de Nani Roma, ¿qué consejos valiosos recibiste en el Dakar el año pasado?
Principalmente, Jordi Viladoms me dio un gran apoyo. Y Nani, como mencionaste, fue quien más me asesoró y respaldó. Muchas personas importantes del motor me ofrecieron consejos, pero al final la recomendación común es: no caerse.
Y yo soy el primero en tratar de evitar caídas. Mucha gente con vasta experiencia o que ha vivido situaciones similares a la mía me brindó su sabiduría, lo que me tranquiliza. En momentos de dudas, esos consejos son muy valiosos.
¿Cómo valoras tu 2025 tras el Dakar? Has destacado en el Campeonato del Mundo en la categoría Rally2, acumulando muchos kilómetros sobre la moto… ¿Te sientes preparado?
Lo valoro muy positivamente. Ha sido un año completo en el que he mejorado, aprendido y superado altibajos, de los que he sacado lecciones que me han mostrado la complejidad del rally raid. No se puede conformar uno, porque en cualquier momento todo puede cambiar.
Estoy satisfecho con los resultados y con el equipo. Me llevo genial con mis compañeros, tanto con Daniel (Sanders) como con Luciano (Benavides). La relación es excelente y ellos siguen apoyándome con sus consejos. También sigo aprendiendo mucho con Viladoms sobre navegación y ajustes junto a mi equipo, así que en general todo está perfecto.
Y físicamente, ¿cómo te encuentras?
Físicamente mejor que el año anterior. Ya llegué preparado entonces, pero este año pude dedicar más horas a bicicleta, psicología, gimnasio, y llego mejor que en 2024. En todos los aspectos soy un piloto más completo, así que afronto esta edición más tranquilo.
No me queda nada por ganar en Rally2, por eso damos el salto de categoría. Ahora estamos con los mejores.
Este año estrenas categoría. ¿Ha implicado un cambio adicional? ¿Has modificado algo en tu enfoque? ¿Por qué decides dar este salto tan pronto?
Ya estaba previsto el año pasado. Tras ganar mi categoría en Rally2, no tenía sentido continuar ahí, así que el plan era ascender. Cerramos este año esa categoría con el título mundial, y ahora no queda nada más por ganar. Pasamos a RallyGP. Será mucho más difícil lograr victorias, así que hay que entrenar con más intensidad; ahora sí estamos con los mejores.
¿Qué opinas del recorrido anunciado para este año? Dicen que no habrá un Empty Quarter como tal, habrá más sorpresas, terrenos que os obligarán a adaptaros según el desarrollo de la etapa…
Parece que será un Dakar muy duro. Según lo que se comenta, la navegación será extremadamente difícil, con un recorrido agresivo y muchas piedras. La segunda semana será tan exigente como la primera.
Debemos estar listos para todo, con la mente abierta, porque el Dakar siempre puede cambiar y nunca sabes qué esperar. Ese es el plan. Parece que será duro, así que hay que prepararse y mentalizarse para cualquier situación.
Pero a ti te gustan los recorridos con más navegación y dificultad, ¿verdad?
Sí (risas). Para los equipos oficiales, para mí y mi equipo especialmente, es mejor que el Dakar sea más duro y con navegación más compleja porque estamos preparados para ello. Cuanto más difícil, mayores serán las diferencias y eso beneficia a pilotos bien preparados.
No querías fijar un objetivo o puesto exacto, pero ¿te ilusiona más intentar ganar alguna etapa sin la presión de la general, o prefieres buscar un buen resultado global?
Bueno (risas). Ya veremos. Los resultados se evaluarán al final, cuando termine el Dakar, pero mis objetivos son aprender y demostrar lo trabajado durante el año. Después podremos hablar de posiciones y logros; hasta entonces no puedo prever qué haré.
¿Te sorprendió el año pasado estar tan firme entre los 10 primeros?
Sí, me sorprendió. Sabía que era posible y conocía mi potencial, pero me sorprendió y eso me motivó para prepararme mejor este año.
¿Tienes algún favorito para el título o podrías nombrar a dos o tres pilotos que creas que realmente competirán por el Touareg?
Pienso que el podio estará formado, a menos que ocurra algo inesperado, por el ganador del año pasado, mi compañero Daniel Sanders. Tosha también está muy fuerte, igual que Ricky Brabec. Y Luciano. Hay muchos pilotos que estarán luchando por ello.
Edgar Canet posa para una foto con su KTM. Imagen cedida / KTM
¿Cómo valoras la rivalidad KTM – Honda? ¿Crees que estáis un paso adelante?
Eso está por verse. Como en el fútbol con Barça y Madrid, la competencia es fuerte. Nosotros llegamos al 100%, muy sólidos, y veremos hasta dónde pueden llegar ellos. Tienen un equipo potente y apuestan fuerte por el rally, lo están ganando por méritos, pero queda por demostrar.
¿Echáis en falta más marcas compitiendo? Yamaha, Sherco o Hero tomando un papel más relevante entre vosotros, que sois los referentes…
Al final, Sherco, Hero, Kove, Hoto están presentes. Varias marcas potentes están entrando o intentan hacerlo en próximos años. Debemos estar preparados para todo, mantener el ritmo, porque todo cambia mucho cada temporada. Equipos, preparaciones…
Esto indica que el deporte crece y que muchas marcas se interesan. Sherco y Hero están fuertes y no se pueden descartar, pero con el esfuerzo del equipo estamos un poco por delante. Siguen siendo marcas que luchan por el mismo objetivo, así que estarán en la pelea.
En el plano personal, ¿qué vas a hacer y cómo te prepararás estos días antes de volar a Arabia Saudí?
Intentaré rodar un día más en moto para mantener el feeling reciente y, sobre todo, evitar lesiones. Haré tantas horas como pueda en gimnasio, running, bici y natación para llegar preparado y descansado para la competición.
En el ámbito familiar, ¿es difícil tener que ausentarte en estas fechas y no poder celebrar el fin de año? ¿Cómo llevas esta nueva realidad?
Lo tengo asumido y no me preocupa. Nunca pensé ‘qué pena no poder estar en fin de año’. Sí son días complicados porque te apartas de casa, pero lo cambiaría mil veces.
¿Ojalá poder irte todos los años?
Exacto (risas). Lo tengo completamente asumido y si debo hacerlo durante 20 años, lo haré.
No sé si ya has empezado a hacer la maleta. Dime algo que no pueda faltar o que siempre te gusta llevar.
Intentaré llevar todo lo que pueda. No me permiten llevar a mi perrito Turbito (risas), si no, también lo llevaría.
Y cuando estás en la moto, ¿llevas algún amuleto en el traje o en la moto que te dé confianza o te acompañe? En el Dakar pasáis muchas horas solos, especialmente vosotros que vais en moto…
Sobre todo, dado que pasas tantas horas solo, no me faltan los auriculares y el teléfono. Son objetos que se usan mucho y ahora son esenciales. Esto es lo que llevo más cuidado y cariño. Antes quizá se llevaban otras cosas, pero actualmente creo que todos lo consideran indispensable.
¿Tienes ya ganas de estar en la línea de salida? ¿Sientes esa impaciencia de acabar estas entrevistas?
Sí, realmente deseo despertarme mañana y estar en Arabia listo para el prólogo. Lo soñaré cada día hasta que llegue el Dakar; ese es mi objetivo: tener las ideas claras y muchas ganas de llegar allí.

