Un puesto de seis meses como guardabosques en la isla de Handa, Escocia
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La organización Scottish Wildlife Trust (SWT) está en busca de un guardabosques para la isla Handa, un enclave pequeño y deshabitado ubicado en la costa noroeste de las Highlands escocesas, donde domina la naturaleza y que está especialmente aislado.
El puesto tiene una duración aproximada de seis meses y brinda la oportunidad de residir y trabajar en un entorno casi ‘virgen’, rodeado de acantilados y playas. Sin embargo, también implica adaptarse a condiciones poco habituales, como desplazarse en barco una vez por semana para lavar ropa, efectuar compras y reabastecer suministros básicos.
Con un salario de 26.112 libras esterlinas (aproximadamente 21.000 euros netos anuales más alojamiento y comida), el trabajo demanda no solo conocimientos sobre fauna y conservación, sino también la capacidad de liderar un equipo de voluntarios y colaborar en la gestión de los 8.000 visitantes estivales que recibe la isla. Según Rab Potter, responsable de reservas del SWT, la convivencia resulta fundamental: “Handa es un lugar aislado y quienes trabajan allí también son las personas con las que se convive por las noches, por eso debe ser alguien cómodo con la vida comunitaria”.
La isla
Handa tiene una extensión de 760 acres (aproximadamente 307 hectáreas) y se sitúa a solo unos diez minutos en ferry desde Tarbet, una pequeña localidad cercana a Scourie que cuenta con poco más de 200 habitantes.

La isla es reconocida mundialmente por la reserva natural de Scottish Wildlife Trust y está rodeada de acantilados llenos de variadas aves. La casi total deshabitación permitió que la fauna recuperara su espacio natural. Actualmente, Handa alberga decenas de miles de aves marinas, incluyendo frailecillos, alcas comunes y araos, que anidan en los acantilados.
Muchos turistas habituales resaltan que Handa es un lugar poco divulgado, en gran medida para preservar la fauna. Uno de sus principales atractivos es la calma y las comunidades que se forman entre voluntarios y visitantes.
La vida del guardabosques
“El candidato ideal no solo debe liderar un equipo de voluntarios, sino también convivir con ellos; tienen que ser ingeniosos, capaces de resolver cualquier imprevisto y planificar en función del clima variable, dado que en ocasiones puede no haber ferry durante varios días consecutivos”, explica Potter.
No obstante, el guardabosques también tendrá momentos para relajarse. La isla posee playas impresionantes, con arenas blancas y aguas transparentes. El alojamiento, construido específicamente para ellos, se proporciona sin costo.
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Antes de postular, es necesario asegurarse de pertenecer a las categorías que permiten trabajar en territorio británico. No es complicado, sólo se debe verificar el procedimiento por internet o comunicándose con la organización.
