El contacto cero suele ser la estrategia más efectiva para superar una ruptura amorosa

Cuando una relación termina, es fundamental reconstruirse a uno mismo y replantear la visión del futuro que se tenía. El desenlace del amor, una infidelidad, una nueva ilusión o la incompatibilidad en los proyectos vitales son motivos usuales por los que una pareja opta por separarse. Según muchos psicólogos, la forma más eficaz para sobrellevar el duelo es a través del contacto cero.
Que el contacto cero sea la vía más recomendable para superar una ruptura no implica que su implementación sea sencilla. En realidad, resulta sumamente doloroso. Precisamente ahí radica la primera clave para manejar el contacto cero, explica la psicóloga Irene López Assor: “Lo primordial es ser consciente de que será complicado. Sé que puede parecer trivial, pero todo depende de la conciencia que tengamos”.
Como detalla en sus redes sociales, una vez aceptado el desafiante proceso que se avecina, es imprescindible detectar los estímulos que podrían comprometer el contacto cero: “Por ello recomendamos eliminar de la vista todo aquello que nos recuerde a nuestra expareja, al menos durante 40 días”. Esto incluye fotos, conversaciones y todo tipo de recuerdos.
“También es necesario evitar, por ejemplo, algo tan sencillo como no recorrer la calle A si siempre solíamos camin ar por allí. En vez de eso, elegir la calle B. ¿La razón? Nuestra memoria asocia la calle A con la pareja, y al transitarla, el cerebro automáticamente piensa: ‘Por aquí caminaba con Pepito o Pepita’. Por eso, es preferible optar por otra ruta”, explica López.

Superar el temor a expresar las lágrimas
En nuestra sociedad, prevalece un discurso que estigmatiza las emociones negativas: tristeza, ansiedad, miedo… Aunque desagradables, son sensaciones tan naturales y fundamentales como la alegría. Por ello, la psicóloga defiende “perder el miedo a las lágrimas, perder el miedo al dolor”.
“Esta será una etapa difícil y dolorosa”, afirma, “por lo tanto, esperar estar happy o súper felices es una fantasía al estilo Disney». Reconocer esto es importante, pues evita la autocrítica cuando se necesite llorar. “Si en algún momento me siento mal y quiero llorar, lloro con tranquilidad y dejo que pase. Cuanto más se reprima el llanto, mayor será la ansiedad y más demorará la recuperación vital tras la separación”.
Duración recomendada para el contacto cero
En relación con la eliminación de estímulos, la psicóloga ofrece un consejo clave para llevar a cabo el contacto cero adecuadamente, vinculado a las redes sociales: bloquear. “Si pueden bloquear a la persona, mucho mejor. En ocasiones les sugiero en consulta verbalizarlo, decir: ‘Voy a bloquearte porque me conviene para este tiempo y luego, si se quiere, desbloqueamos’”.
La psicóloga no minimiza el proceso ni lo endulza, pero establece un periodo específico: 40 días. “40 días para alguien que convivió con nosotros durante mucho tiempo y, especialmente, con quien se construyó una expectativa de futuro. Esa expectativa que se ha roto, que se desvanece, y que obliga a iniciar un crecimiento y una creación diferentes a lo que se había imaginado”.

