Esta nueva regulación ha recibido el apoyo mayoritario del PPdeG, la abstención del PSdeG y el rechazo del BNG
El Parlamento de Galicia ha dado luz verde este martes al proyecto de ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de conductas adictivas; una normativa pionera en España que equipara el uso de vapeadores y el consumo de bebidas energéticas al tabaco y al alcohol, estableciendo así su prohibición entre los jóvenes.
Esta normativa, última aprobada por el Parlamento de Galicia en 2025, ha contado con el apoyo mayoritario del PPdeG, la abstención del PSdeG y el rechazo del BNG; partido que ha sido el más crítico con esta regulación por considerar que carece de concreción suficiente y posee un enfoque excesivamente punitivo.
«No resuelve nada para los menores, no ofrece alternativas; son medidas que difícilmente podrán aplicarse», indicó la diputada del BNG Montse Prado durante el debate y votación del dictamen, a la cual tanto PSdeG como el BNG presentaron enmiendas que finalmente fueron rechazadas.
Por otro lado, la diputada del PSdeG Elena Espinosa afirmó que resulta «evidente» la ausencia de intención por parte del PPdeG de aprobar esta ley mediante un proceso consensuado, optando por imponer «su criterio» y «sin atender a las voces de la oposición».
Sin embargo, reconoció que, aunque la ley corre el riesgo de convertirse en «mera propaganda» y actualmente «carece de efectividad y no cumple con sus objetivos«, los socialistas no votarán en contra porque apoyan «los principios que la inspiran» y la regulación en este ámbito.
El propósito de la ley es regular, dentro de las competencias estatutariamente atribuidas a la Comunidad Autónoma de Galicia, las acciones e iniciativas orientadas a la protección de la salud de los menores, así como a la prevención de conductas adictivas.
En este sentido, Galicia se posiciona como la primera Administración en contar con una normativa propia que abarca todos los riesgos conductuales para personas menores de edad, incluyendo adicciones ligadas a sustancias —como los vapeadores y las bebidas energéticas— y también aquellas sin sustancias, al promover el uso responsable de videojuegos, redes sociales, tecnologías digitales y apuestas online.
Esta ley, como ha subrayado la diputada del PPdeG Encarnación Amigo, posee un enfoque integral y transversal basado en «evidencia científica», fundamentándose específicamente en los datos de la encuesta nacional ESTUDES realizada por el Ministerio de Sanidad entre estudiantes de Secundaria.
Prohibición de fumar en paradas de transporte
La ley también «refuerza la lucha contra el botellón«, que pasará a ser sancionado por la Xunta en lugar de los ayuntamientos, y amplía la prohibición de fumar en un radio de 50 metros alrededor de accesos a edificios públicos, centros escolares y sanitarios, así como en paradas de transporte y piscinas públicas.
«Esta es una ley centrada en la prevención«, declaró la diputada del PPdeG Encarnación Amigo, quien defendió esta normativa que calificó como «necesaria» y que debe ser asumida con responsabilidad, dada la protección de los menores que implica. La diputada popular resaltó que la ley integra «prevención, educación, regulación y protección» y recordó que «los menores tienen derecho a crecer en ambientes seguros y saludables», lo que constituye «un mandato constitucional».
Sin embargo, desde el BNG sostienen que la norma «criminaliza a la juventud» y no aborda sus problemas reales relacionados con adicciones y nuevos patrones de conducta, además de que «traslada competencias a los ayuntamientos«, otro ejemplo de cómo «la Xunta invita y los demás pagan».
Por su parte, la socialista Elena Espinosa destacó el «escaso diálogo» en la elaboración de la nueva ley y cuestionó su «falta de efectividad».

