Las intervenciones de Dani Vicente mantuvieron la eliminatoria abierta hasta el minuto 77, cuando el combinado culé rompió el empate
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El Fútbol Club Barcelona aseguró su lugar en los octavos de final de la Copa del Rey tras imponerse 0-2 al Club Deportivo Guadalajara en el Estadio Pedro Escartín, en un encuentro que mantuvo la tensión hasta los instantes finales.
El equipo azulgrana enfrentó obstáculos inesperados frente a la resistencia de un conjunto local que defendió con intensidad ante su afición y aguantó hasta bien entrado el segundo tiempo, hasta que los goles de Andreas Christensen y Marcus Rashford definieron el pase culé. El partido comenzó con un retraso a las 21:30 horas debido a medidas de seguridad en una grada supletoria, aunque el estadio, completo, apoyó a ambos equipos hasta el último minuto.
La dirección de Hansi Flick en el equipo blaugrana incluyó dos cambios notables: el regreso de Marc-André Ter Stegen bajo los tres palos tras cuatro meses sin jugar y la titularidad de Marc Casadó como lateral derecho. A pesar de estos ajustes, el Barcelona se encontró con un Guadalajara decidido a pelear cada balón y con un portero, Dani Vicente, que marcó la diferencia durante gran parte del partido.
Defensa local impenetrable
Desde el inicio, el visitante controló la posesión. La presión alta tras pérdida acorraló al Deportivo en su área y permitió al Barcelona generar peligro, aunque la defensa sólida del equipo local forzó a los blaugranas a priorizar disparos desde fuera del área como principal estrategia ofensiva.
Fermín López en la banda izquierda y Lamine Yamal en la mediapunta se perfilaban como opciones ofensivas, pero la cobertura defensiva del Guadalajara y la actuación de Dani Vicente impedían que el marcador se alterara.

Con el paso de los minutos en el primer tiempo, Guadalajara aumentó su confianza. Al superar la media hora, el conjunto dirigido por Pere Martí intensificó la presión y comenzó a equilibrar el juego en el mediocampo. Esta fase reflejó un choque de estilos en el que, hasta el descanso, el bloque local logró neutralizar eficazmente los intentos del Barcelona. La primera parte concluyó sin goles, con una actuación sólida del equipo anfitrión a pesar del dominio visitante.
Frente a la falta de profundidad ofensiva, Flick ajustó la estructura tras el descanso. Eric García pasó a jugar como lateral derecho tras entrar Cubarsí, y Casadó asumió el rol de pivote defensivo. Este cambio otorgó mayor libertad ofensiva y permitió al Barcelona reforzar la banda, aunque la resistencia de Guadalajara permaneció firme. Marcus Rashford dispuso de las dos primeras ocasiones claras en la segunda parte, pero ambas fueron frustradas por Vicente, quien desvió los disparos.
El Barça vuelca todo en ataque
La entrada de Alejandro Balde, Pedri y Jules Koundé reforzó el ataque visitante ante un Guadalajara que doblaba esfuerzos y, en ocasiones, llegó a amenazar la portería de Ter Stegen. Christensen tuvo que intervenir para cortar una llegada peligrosa, y Toño Calvo probó un disparo ajustado que aumentó la tensión en el banquillo culé.
En el momento de máximo empuje local, Barcelona encontró el gol. Frenkie de Jong asistió a Christensen con un pase al espacio detrás de la defensa y el defensa danés anotó con un cabezazo que tocó en Julio Martínez antes de entrar en la portería. El Pedro Escartín quedó en silencio tras el tanto que rompió la igualdad.
El técnico comentó sobre la reacción de Lamine Yamal en Champions League
Con la necesidad apremiante, Guadalajara adelantó sus líneas y dejó espacios en defensa. Así llegó la sentencia en tiempo añadido: Rashford superó a Vicente en un mano a mano y estableció el 0-2 definitivo, asegurando la presencia del Barcelona en la siguiente fase. El marcador no reflejó por completo la entrega y el orden táctico del Deportivo Guadalajara, que fue ovacionado pese a la eliminación.
El Pedro Escartín despidió al equipo local con una larga ovación, mientras el Barcelona ya espera rival para octavos, y Flick valoró la exigencia del encuentro en una Copa del Rey que volvió a poner a prueba a uno de los favoritos.
