La emblemática planta Santana Motor en Linares ha reanudado sus actividades gracias a una alianza con el grupo chino BAIC, que convierte a Santana en su socio exclusivo en el continente europeo.
La planta, paralizada desde 2011, inicia su producción con dos modelos: el Santana 400D diésel y el Santana 400 PHEV híbrido enchufable. Además, se planifica el lanzamiento de nuevos SUV entre 2026 y 2028.
El plan contempla la creación de 200 puestos de trabajo y la fabricación de hasta 5.000 vehículos anuales, ensamblados en Linares con piezas procedentes de China.
Santana Motor, fundada en 1956, representó un símbolo industrial en Andalucía y atravesó una historia marcada por alianzas internacionales, crisis económicas, cierre y ahora una etapa renovada impulsada por inversión china y respaldo institucional.
El municipio jienense de Linares destaca por dos motivos. Es el lugar natal de Raphael y sede de la fábrica de automóviles Santana Motor.
Raphael, con 82 años, continúa ofreciendo grandes actuaciones que llenan teatros en España y Latinoamérica. Santana, que había desaparecido, revive ahora gracias a empresarios chinos.
El pasado 5 de diciembre marcó un día importante para Santana con la firma oficial de un acuerdo industrial y comercial con BAIC Automotive Group, uno de los principales actores del sector automotriz chino. Santana actuará como su socio exclusivo en Europa.
Las líneas de producción, clausuradas en 2011, han vuelto a operar. Se están lanzando dos modelos iniciales: el Santana 400D, con un motor diésel de última generación de 190 CV, y el Santana 400 PHEV, una versión híbrida enchufable que combina 429 CV de potencia y ofrece 120 km de autonomía en modo eléctrico. La primera unidad fabricada se entregó a la Cámara de Comercio de Linares, simbolizando el vínculo histórico con la localidad.
Entre 2026 y 2028 se producirán en Linares dos SUV de tamaño medio, un SUV compacto y dos SUV de gran envergadura.
Este momento histórico contó con la presencia de todos los protagonistas. Estuvieron presentes el CEO de Santana Motor, Eduardo Blanco, y el Deputy CEO de BAIC, Li Hui. También acudieron Juanma Moreno y María Jesús Montero, presidente de la Junta de Andalucía y vicepresidenta del Gobierno, respectivamente, en plena precampaña electoral.
«Santana no es solo una marca, representa un motivo de orgullo para numerosas familias. Reactivar esta herencia es asimismo una esperanza para Linares», afirmó Li Hui, quien fue recibido con entusiasmo y una inversión china.
La realidad es que China ha reactivado uno de los proyectos industriales e históricos más relevantes de Andalucía, que permanecía inactivo.
Desde Linares se fabricarán nuevamente vehículos con la marca Santana, y se ha establecido una red comercial que abarca España, Portugal, Italia, Andorra y Gibraltar, con planes de expansión a otros países europeos.
70 años de trayectoria
Santana Motor cuenta con un recorrido significativo. 70 años de altibajos que ahora atraviesa un período favorable.
Fue fundada por el ingeniero Antonio Sáez de Montagut en 1956, inicialmente como una fábrica de maquinaria agrícola con licencias extranjeras bajo el nombre Metalúrgica Santana.
Según la investigación de Carmen Rodríguez, ‘La gestión de la fuerza de trabajo en Santana Motor’, publicada por la Diputación de Jaén, se alcanzó un acuerdo con la multinacional británica Rover para producir sus todoterrenos en España en 1958, sumándose luego un convenio con Citröen para la fabricación de engranajes en 1960.
La fábrica se consolidó en la producción masiva de vehículos y, durante las décadas de los 60 y 70, Linares fabricó dos modelos de Land Rover, que fueron adquiridos, entre otros, por el ejército.
Los resultados económicos no eran del todo positivos, mostrando un balance favorable gracias a subvenciones estatales. Sin embargo, en los años 70 se sufrieron crisis económica e inestabilidad política tras la muerte de Franco y el proceso democrático. En 1977, se registró una huelga importante en Santana.
Los años 80 comenzaron complicados. Citröen retiró la producción de cajas de cambio, uno de los productos tecnológicamente más avanzados de la fábrica, lo que llevó a un ERE. Además, se agotó la licencia con Rover y era necesario buscar alternativas.
En 1982 apareció la colaboración con la japonesa Suzuki, que buscaba ampliar su presencia en Europa mediante la planta de Linares. Fueron años positivos, con el Suzuki Santana convirtiéndose en un éxito.
Pero esa etapa favorable no duró para siempre. En 1993, Santana acumuló pérdidas de 5.000 millones de pesetas. Suzuki decidió retirarse, alegando que sus plantas en Hungría e India eran más rentables. En 1994 presentaron suspensión de pagos y la situación se derrumbó.
La intervención de la Junta de Andalucía
Andalucía enfrentaba una crisis económica tras la Expo 92 y en Linares, al igual que en toda Jaén, proliferaban protestas ciudadanas y sindicales. Se perdía una industria clave que empleaba a más de 1.000 personas.
La Junta de Andalucía intentó localizar compradores, sin éxito. Finalmente asumió la rescisión de Santana con fondos públicos. Las acciones de Suzuki se transfirieron a la Sociedad para la Promoción y Reconversión Económica de Andalucía (Soprea), y en 1995 la Junta adquirió el 100% de la compañía.
Aunque Suzuki dejó de ser propietaria, se mantuvo la posibilidad de fabricar vehículos bajo esa marca. La intención de la Junta era disminuir la dependencia de la multinacional japonesa, pero en el año 2000 hubo pérdidas por 7.000 millones de pesetas.
Declive acelerado
La empresa continuó en dificultades y se implementó el Plan de Acción Santana, dividiendo la compañía en varias unidades: una para el montaje de vehículos y otra para componentes. Se destruyó el 62% de empleo a través de bajas incentivadas y prejubilaciones.
En 2003 se buscó diversificar la actividad mediante acuerdos con CAF para trenes, Gamesa y Aemsa para aerogeneradores, y con Ene-T y Enhol para la industria termosolar. Se seguía fabricando el Suzuki Jimny.
Sin embargo, la planta estaba condenada. En 2008 ocurrió otro ERE, en 2009 se cesó la fabricación de coches y en 2010 se implementó el Plan Futuro Linares, que se consideró el acta de defunción de Santana. Una enorme nave de 270.000 metros cuadrados quedó vacía.
Además, hubo casos de corrupción relacionados. El llamado caso Santana estuvo vinculado a la investigación de ayudas públicas irregulares, por casi 100 millones de euros, en el marco de subvenciones y prejubilaciones, investigado por un juzgado en Sevilla.
El renacer
Han transcurrido muchos años para que Santana vuelva a brillar. La Junta de Andalucía aprobó en 2021 una inversión de 6,3 millones de euros destinada a reindustrializar la zona, cedió los activos al Ayuntamiento de Linares y aportó otros 9 millones en una segunda fase para atraer inversiones. En total, una inversión de 15 millones de euros.
«Cuando Santana cerró en 2011, fui uno de los que lo lamentó profundamente. Sin embargo, años después, quizás por casualidad o por caminos destinados a encontrarse, conocí a Antonio Molina, mi socio en este proyecto. Gracias al grupo JPG la propiedad intelectual de Santana se preservó y miles de vehículos permanecen operativos gracias al suministro de repuestos. Esa voluntad conjunta y un esfuerzo constante, junto al respaldo institucional, han hecho posible este momento», afirmó el pasado 5 de diciembre Eduardo Blanco, CEO de Santana Motors.
«El objetivo es que Linares recupere la vitalidad con Santana, generando empleo directo en la fábrica, empleos en concesionarios y proveedores, así como actividades y eventos en la región», agregó Blanco.
Se espera la creación de 200 empleos, con una capacidad de producción de hasta 5.000 vehículos anuales en un turno de 8 horas. El montaje seguirá el método SKD, consistiendo en la llegada de componentes desde China para su ensamblaje final en Linares.
«Para cualquier habitante de Linares, Santana representa mucho más que una fábrica; es un símbolo común. Este espacio se ha convertido en un parque industrial atractivo gracias a una gestión constante y planificada. Estamos avanzando: Linares progresa, Santana regresa y es gratificante ver nuevamente coches saliendo de aquí», sostuvo la alcaldesa de Linares, Auxi del Olmo.
Se espera que esta etapa se prolongue durante muchos años y que se celebre el centenario de la empresa con éxito y crecimiento.

