El brasileño anotó un doblete decisivo frente a un rival que optó por una defensa cerrada, ampliando la ventaja del Barça hasta siete puntos sobre el Real Madrid.
Esta temporada, Raphinha se ha convertido en un recurso clave para el Barça cuando enfrentan momentos difíciles. Aun en un partido poco brillante, el jugador brasileño fue capaz de inclinar la balanza a favor ante un Osasuna que se complicaba cada vez más con el paso del tiempo. [Así vivimos la victoria del Barça ante Osasuna]
Los culés superaron con dificultades mayores a las previstas un duelo que parecía sencillo, gracias a la doble anotación de Raphinha. La estrategia ultradefensiva de los navarros casi les otorga un premio en el Camp Nou, pero los dirigidos por Lisci no lograron concretar el milagro.
El método importó poco, pues lo verdaderamente relevante para el Barça es observar al Real Madrid ya a siete puntos de distancia, lo cual complica aún más la situación de Xabi Alonso en el banquillo de su eterno rival.
Raphinha celebra uno de sus goles ante Osasuna. REUTERS
Osasuna aguanta
El esquema de Osasuna quedó definido con claridad. Lisci afrontó el partido en el Camp Nou con la intención de resistir y reforzar su defensa, sin mostrar timidez alguna. Probablemente, la única manera viable para un equipo de la parte baja de la tabla de no salir derrotado, aunque la historia está llena de ejemplos contrarios.
Esta estrategia funcionó durante la primera mitad del encuentro. El Barça tuvo un día de esos típicos en los que los grandes enfrentan a rivales considerados menores. Esos momentos en los que se confía en que el gol llegará, por lo que el equipo de Flick mantuvo la calma al inicio.
Cabe destacar que Rashford solicitó penalti a los nueve minutos. El inglés superó a la defensa navarra, penetró en el área y terminó en el suelo tras un choque con Catena. Una jugada dudosa que el árbitro y el VAR decidieron descartar.
Durante el primer cuarto de hora, el dominio fue absoluto para los culés. La posesión fue muy alta para el equipo de Flick, aunque este control no se tradujo en una presión constante sobre el área rival. Al Barça le faltaba aún intensidad, pero gradualmente fue mejorando su rendimiento.
Justo antes de los quince minutos, Lamine Yamal asumió protagonismo. Realizó un pase característico que encontró a Ferran, quien dentro del área pequeña remató alto y algo forzado. El Barça comenzaba a generar peligro.
A pesar de la mayor agresividad del Barça, Osasuna mantuvo la firmeza. Budimir estuvo cerca de marcar con una maniobra de espaldas que obligó a la intervención de Joan García, y poco después se precipitó en un remate tras un centro de Arguibide.
Los de Lisci lanzaron advertencias antes de regresar a la defensa, algo necesario por el desarrollo del partido. Además, Eric García estuvo cerca de anotar tras un disparo desde unos 30 metros, que pasó por poco desviado.
En medio del aumento del control, Ferran Torres finalmente logró marcar. Lamine y Raphinha ejercieron un saque de esquina corto, Rashford centró y Ferran cabeceó el balón al fondo de la red ante un error de la defensa navarra. La celebración estalló en el Camp Nou… pero el VAR intervino.
La revisión confirmó un fuera de juego en el momento del saque corto del córner, por lo que el gol fue anulado y se mantuvo el empate en el marcador.
Osasuna halló alivio gracias a Victor Muñoz en cada contraataque. Fue un espectáculo verle avanzar por el Camp Nou con el balón pegado al pie, convirtiéndose en uno de los pocos focos de preocupación para la defensa del Barça.
Antes del descanso, una chilena de Ferran tras una jugada brillante de Lamine Yamal estuvo a punto de deshacer el esfuerzo defensivo de Osasuna, aunque el resultado se mantuvo igualado al descanso.
El Barça intensifica
El Barça llegaba tras pasar largos minutos de bloqueo en el partido previo contra Eintracht en Champions, y las sensaciones se repetían en este encuentro. Por ello, el equipo decidió aumentar la presión en la segunda parte, consciente de que el ritmo pausado no cambiaría mucho el curso del partido.
Sin embargo, fue Osasuna quien avisó primero. Víctor Muñoz, de nuevo potente en su recorrido, atravesó el campo de lado a lado, pero su disparo a portería no fue certero ni peligroso para Joan García.
Fue una llamada de atención para el Barça, que intensificó su ofensiva y cercó con claridad la portería navarra. Una jugada destacada de Koundé, conocido por su oportunismo, culminó en un remate de Rashford que fue bloqueado por Arguibide cuando parecía gol seguro.
El asedio tuvo que romperse en algún momento. Aunque tardó, lo hizo gracias a Raphinha, uno de los jugadores menos visibles en el partido pero que finalmente se encargó de desatascarlo.
El brasileño, discreto hasta entonces, se convirtió en el desbloqueador. Pedri condujo un contraataque con espacio libre, avanzó hasta tres cuartos de cancha y entregó el balón a Raphinha. Desde la frontal, el delantero definió con un disparo preciso al gol.
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