El PSOE atraviesa una serie de escándalos relacionados con supuestos casos de acoso sexual en distintas regiones, sumando ya seis denuncias en las últimas dos semanas.
La secretaria de Igualdad del PSdeG, Silvia Fraga, y el alcalde de Belalcázar (Córdoba), Francisco Luis Fernández, han renunciado a sus cargos tras acusaciones por conductas inapropiadas.
Se está llevando a cabo una investigación sobre el alcalde de Almusafes y número dos del PSPV, Toni González, debido a una denuncia por acoso sexual y laboral, aunque él niega rotundamente las acusaciones.
José Ramón Gómez Besteiro, líder del PSdeG, confirmó que desde octubre tenía conocimiento de las acusaciones contra José Tomé, ex presidente de la Diputación de Lugo, quien también está siendo investigado por denuncias similares.
El escándalo de acoso sexual que afecta al PSOE continúa ampliándose. En apenas catorce días, los casos confirmados ascienden a seis, mientras el partido enfrenta una crisis interna que se extiende por distintas áreas sin indicios de desaceleración.
Este viernes, en cuestión de minutos, la secretaria de Igualdad del PSdeG, Silvia Fraga, y el alcalde de Belalcázar (Córdoba), el socialista Francisco Luis Fernández, presentaron sus dimisiones.
Paralelamente, el PSPV inició una investigación interna tras una denuncia contra Toni González, alcalde de Almusafes y número dos del partido en Valencia.
La crisis abarca todos los niveles dentro del PSOE: desde ex funcionarios de Moncloa hasta alcaldes y dirigentes autonómicos.
Entre los implicados están: Paco Salazar, Antonio Navarro, José Tomé, Javier Izquierdo, Francisco Luis Fernández y Toni González. Se trata del MeToo dentro del PSOE.
El primer caso que salió a la luz fue el de Paco Salazar, exasesor de Moncloa, el 5 de julio.
Dos empleadas realizaron denuncias anónimas a través del canal interno del PSOE por conductas «inadecuadas» atribuidas a Paco Salazar.
Estas quejas surgieron justo cuando Salazar estaba a punto de incorporarse al equipo de la Secretaría de Organización tras la detención de Santos Cerdán.
El PSOE demoró cinco meses en concluir su investigación. El caso permaneció en un limbo interno mientras alegaban dificultades para localizar a Salazar.
Ferraz sólo intensificó acciones cuando la denuncia trascendió a la prensa.
Las denunciantes también señalaron a Antonio Hernández, alto cargo de Moncloa, como «cómplice y encubridor» de Salazar. El martes pasado, el Consejo de Ministros lo destituyó como director de Coordinación Política.
El segundo episodio ocurrió en Torremolinos. En junio, una concejala denunció por acoso sexual al entonces líder local del PSOE, Antonio Navarro, aportando mensajes y llamadas que habrían generado un ambiente «intimidatorio».
Tras meses sin avances en la investigación interna, la afectada recurrió a la Fiscalía en noviembre. El PSOE suspendió a Navarro como militante el 5 de diciembre.
La crisis se intensificó con el caso de José Tomé, expresidente de la Diputación de Lugo. Esta semana se revelaron seis denuncias internas por tocamientos y envío de mensajes obscenos.
Las denunciantes, afiliadas al PSOE en Lugo, relatan que Tomé enviaba imágenes explícitas y ofrecía empleos a cambio de favores sexuales.
Tomé renunció a la presidencia de la Diputación pero conserva la alcaldía de Monforte de Lemos y su escaño como diputado provincial no adscrito, a pesar de las presiones del PSdeG para que renuncie a todos sus cargos.
La gestión de este caso ha afectado también al líder del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, quien reconoció el viernes conocer desde octubre la posible existencia de una víctima, aunque negó públicamente las acusaciones hasta que se formalizó la denuncia.
Ese mismo viernes, dimitió la secretaria de Igualdad del PSdeG, Silvia Fraga.
Su renuncia responde al descontento por la forma en que se manejó el inicio del caso: no fue consultada para la primera nota oficial y su nombre no apareció en el comunicado, pese a ser la responsable de Igualdad.
El cuarto caso involucra a Javier Izquierdo, quien fue senador socialista hasta este jueves y responsable de Estudios y Programas dentro del partido.
Sobre él pesan quejas verbales desde julio por «comportamientos machistas» hacia subordinadas en Ferraz. Aunque no hay denuncia formal, se abrió un expediente informativo en Ferraz.
En Córdoba, el escándalo alcanzó al alcalde de Belalcázar, Francisco Luis Fernández Rodríguez. Según reveló ABC, durante meses envió mensajes con contenido sexual a una trabajadora municipal, con frases como: «Te tengo muchas ganas» o «¿echas de menos una buena comida de almeja?».
Tras hacerse pública esta información, presentó su dimisión ese mismo viernes.
El último caso surgió en Valencia. Una mujer denunció al alcalde de Almusafes y número dos del PSPV, Toni González, por acoso sexual y laboral.
En este caso, la denunciante reveló su identidad. El acusado niega los hechos, calificando la denuncia como «falsa» y atribuyéndola a «una venganza laboral».

