¿Se convertirán las trabajadoras sexuales francesas en figuras dominantes dentro de su sector?

Jean-Philippe Tanguy from Rassemblement National (The National Rally)

La extrema derecha francesa quiere reabrir los burdeles y poner a las trabajadoras sexuales al mando — ¿lo lograrán?

“Política, dinero y sexo en Francia“ fue la respuesta del equipo de Europe Today a su reportero cuando preguntó sobre el tema del análisis actual.

Es fácil burlarse y reír, pues difícilmente se imagina un trío más poderoso. Pero quizá el asunto requiera un enfoque más profundo.

Desde 1946, los burdeles permanecen prohibidos en Francia. Sin embargo, el diputado de extrema derecha Jean-Philippe Tanguy pretende restaurarlos.

¿Su propuesta? Que no sean controlados por proxenetas. La iniciativa busca establecer «cooperativas» dirigidas por las propias mujeres. En palabras poéticas de Tanguy: «las trabajadoras sexuales serían emperatrices en su reino.»

Esto suena casi progresista, pero conviene examinar la realidad tras la propuesta.

Según las autoridades francesas, actualmente existen 40,000 personas dedicadas a la prostitución en el país.

Y aquí surge el lado oscuro: el 97 % de las trabajadoras sexuales son explotadas por redes de proxenetismo. Los críticos sostienen que no se puede transformar una industria de trata en una «cooperativa» de un día para otro.

Finalmente, hay una gran ironía en juego. El partido Rassemblement National (RN) es conocido por su postura estrictamente antiinmigración. Sin embargo, la mayoría de las trabajadoras sexuales en Francia son extranjeras.

Surge entonces la pregunta: ¿realmente la extrema derecha planea construir «reinos» para las personas que usualmente buscan expulsar de Francia?

Periodistas • Jakub Janas

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