Aunque el valor económico de lo sustraído es bajo —una bolsa con 500 hostias sin consagrar apenas alcanza los cinco euros—, el simbolismo y la importancia espiritual del hecho han generado un notable malestar en el hospital, cuyo entorno es de fuerte carácter religioso.

Hoy en día se adquiere cualquier cosa, pero también se roba todo tipo de objetos. Un claro ejemplo es el extraño robo que sucedió la semana pasada en el Hospital Virgen de Puerto de Plasencia, donde desaparecieron varias hostias consagradas que estaban guardadas en la capilla del centro sanitario. Este suceso fue reportado por distintos medios extremeños, entre ellos ‘Canaextremadura’ y ‘El periódico de Extremadura’.
El Obispado denunció el hurto ante la Policía Nacional, que ha iniciado una investigación por un delito leve de hurto. De acuerdo con fuentes policiales, las hostias sagradas fueron tomadas en algún momento de la mañana o la tarde del pasado miércoles, sin que se detectaran señales de forzamiento o movimientos sospechosos.
Pese al bajo precio de lo robado, una bolsa con 500 hostias sin consagrar ronda los cinco euros, el significado espiritual y la carga simbólica del acto ha provocado una gran incomodidad en el hospital, que posee un marcado carácter religioso y cuya capilla es frecuentada por pacientes y familiares en busca de apoyo espiritual.
La capilla ha seguido funcionando con normalidad durante estos días. De hecho, este domingo, el obispo de la diócesis, Ernesto Brotóns, ofició la eucaristía en ese mismo lugar, ya con nuevas hostias consagradas que fueron reemplazadas inmediatamente tras lo ocurrido.

