Movimiento Revolucionario Oriental title

Vázquez y la militarización de la pastera Botnia

América Latina tiene en su historia intervenciones extranjeras, invasiones imperialistas, hostigamientos y presiones diplomáticas, gobiernos oligárquicos corruptos, pero también una historia de conflictos entre naciones latinoamericanas por límites geográficos, recursos naturales, inversiones, salidas al mar, etc. donde la ingerencia de distintos imperialismos operaron en defensa de sus intereses por medio de gobiernos vendidos que llevaron a sus pueblos a sangrientas guerras civiles y devastadores enfrentamientos bélicos. A partir del proceso de independencia contra el imperialismo español, una lucha de liberación que hermanó a las naciones latinoamericanas (gestas populares lideradas por Artigas, San Martín y Bolívar), se desencadenan una serie de guerras fratricidas.

Mario Rossi Garretano – 21.12.06

Antecedentes de gobiernos latinoamericanos vendidos a las multinacionales que generaron guerras y conflictos

La Guerra contra el Paraguay en la década de 1860

Carlos Machado en “Historia de los Orientales”, tomo II, denuncia el papel de Inglaterra en la construcción de la infame Triple Alianza (Argentina, Brasil y Uruguay) contra el Paraguay. Hacia 1860, Inglaterra, una nación de 250.000 kilómetros cuadrados, (apenas poco más del Uruguay) se multiplica por 150. Se anexa unos 40 millones de kilómetros cuadrados. Los ingleses llegaron a Chipre y Egipto. Avanzaron por Afganistán, Beluchistán y Cachemira. Ocuparon Birmania y Malasia, Asaltaron las Islas Fidji y la Nueva Guinea. Anexaron Uganda, Nigeria, Zanzíbar, Sudán y el Africa holandesa. Todo esto en Africa, Asia y Oceanía, pero América Latina también estaba en la mira. Unos de esos proyectos era el crimen cometido contra Paraguay. Los imperialistas ingleses tejieron en forma cuidadosa, la trama canallesca de la intervención. Mitre, Presidente Argentino gestionó recursos en Londres a través de Norberto de la Riestra, banquero y director del Banco de Londres de la Región y consigue 1.700.000 libras esterlinas, llevó el acuerdo de los tres gobiernos (Mitre, Flores y Pedro II) a la banca Baring y a la banca Rothschild. El acuerdo de piratas y tenderos destruía al Paraguay que había osado tener una política independiente de la tutela imperial inglesa y que se había convertido en la nación más avanzada en América del Sur (nacionalización de la propiedad rural, “estancias de la patria”, el estado monopolizó la propiedad forestal, se nacionalizó la producción fabril, se nacionalizó el comercio, se multiplico la producción, se desarrolló la enseñanza, el ejército se convirtió en milicia popular, se cerró la frontera a la competencia de productos extranjeros y la navegación de los ríos Paraná y Paraguay caía bajo la soberanía paraguaya). El pacto criminal firmado por Mitre, Flores y Pedro II destruye al Paraguay en una guerra prolongada, donde las montoneras federales argentinas y orientales se resistieron a ser verdugos del pueblo paraguayo. En las provincias argentinas y en el Uruguay hubieron 117 sublevaciones y revueltas armadas contra las imposiciones del imperialismo británico y los gobiernos corruptos de Mitre, y Venancio Flores. Así desertan ocho mil entrerrianos con Basualdo, López Jordán en Entre Ríos, Felipe Varela en Catamarca, siendo la gesta de Leandro Gómez y la heroica Paysandú la máxima expresión del gobierno antiimperialista de Berro. Paraguay vio morir la cinco sextas partes de su población (un millón y cuarto, de un millón y medio, miles de chiquilines paraguayos al mercado de esclavos de Brasil¸ le amputaron la mitad de su territorio, abrieron la navegación de sus ríos para solaz de la flota británica, le obligaron a pagar indemnizaciones de guerra siendo el país agredido, le privatizaron las tierras, las fábricas y los servicios, le dinamitaron sus hornos de fundición, lo desarmaron y demolieron fortificaciones, el gobierno paraguayo vencido contrató un empréstito con los ingleses para paliar el estado de ruinas de 3 millones de libras, que tras descuentos, gastos e intereses, llegaron al gobierno paraguayo medio millón de libras). Los intereses ingleses resultaron ampliamente favorecidos y el Paraguay aún no se ha podido reponer de ese gran crimen histórico.

La Guerra del Chaco (1932/35) entre los dos pueblos más pobres de América Latina

En la “Venas abiertas de América Latina”, de Eduardo Galeano en el capítulo “Las fuentes subterráneas del poder” denuncia la ingerencia de Estados Unidos en la Guerra del Chaco, la “Guerra de los soldados desnudos”. El 30 de mayo de 1934, el senador por Lousiana, Long, denuncia que la Standard Oil de Nueva Jersey había provocado el conflicto y que financiaba al ejército boliviano para apoderarse, por su intermedio, del Chaco paraguayo, necesario para tender el oleoducto desde Bolivia hacia el río, extensa zona rica en petróleo. Los paraguayos, estaban financiados por la Shell. Era una disputa entre dos empresas, en competencia, pero derramaban la sangre dos pueblos latinoamericanos. Paraguay ganó la Guerra, pero perdió en la paz. Braden personero de la Standard Oil, presidió la comisión de negociaciones que preservó a Bolivia y para Rockefeller, miles de kilómetros cuadrados que los paraguayos reivindicaban.

La Liga Federal Artiguista y Las Provincias Unidas del Río de la Plata

Cuando Artigas se une a la revolución, cruza el charco hacia Buenos Aires, es nombrado teniente coronel junto a Rondeau, recibe 150 hombres y 200 pesos fuertes y Belgrano cruza el Uruguay en calidad de Comandante en Jefe. En su lucha contra el centralismo porteño, donde los intereses británicos eran parte del proyecto unitario, Artigas elaboró las bases del sistema federal, donde la visión integradora abarcaba dos regiones: la mediterránea, de economía minera, agrícola y artesanal, articulada al Paraná, por el puerto fluvial Santa Fe y la del litoral agrícola ganadero, desde los yerbatales misioneros hasta la mesopotamia y la campaña oriental con un puerto transatlántico de Montevideo. Las primeras en integrarse fueron Entre Ríos, Corrientes y Misiones, posteriormente Santa Fe y Córdoba. El Congreso de Oriente o del Arroyo de la China (hoy Concepción del Uruguay) fue la verdadera capital de la Liga Federal. El 25 de Agosto de 1825, en la Piedra Alta de la Florida se proclama la independencia; LA SEPARACION ABSOLUTA del Brasil y la reincorporación a las Provincias Unidas. El 20 de febrero de 1827 en Ituzaingó federales y unitarios unidos derrotan al ejercito imperial brasileño dirigido por Barbacena, allí pelean juntos Alvear, Lavalleja, Lavalle y el manco Paz. Este legítimo triunfo de unidad rioplatense es bastardeado por la diplomacia británica y nace el estado tapón.: el estado Oriental del Uruguay. La constitución de 1830 es la derrota del proyecto artiguista. La Guerra Grande donde el federalismo de Rosas y Oribe se enfrenta a Rivera y los vendidos al imperialismo británico y brasileño. Montevideo es el reducto de los imperialistas con destacamentos italianos, franceses, ingleses y exiliados porteños unitarios.

El gobierno progresista en su misión de personero de las multinacionales, es responsable del deterioro de las relaciones con el pueblo argentino.

Estos ejemplos ilustran acerca del papel del imperialismo en su consigna de “divide y reinarás”, como también que nuestro destino está identificado por cultura, historia, política, economía, geografía, sociedad con el pueblo argentino.

EL GOBIERNO PROGRESISTA SE HA VENDIDO A LAS MULTINACIONALES

El modelo de desarrollo dependiente de la región

Hace 25 años, la industria internacional papelera descubre que sus reservas de árboles decrece, crece la demanda de papel, cartón y derivados y las luchas ambientalistas arrancan regulaciones estatales que cuestionan el presente y futuro de su actividad, todo en el llamado “primer mundo”. Las multinacionales de la celulosa elaboraron la estrategia para el siglo XXI, la de los “desiertos verdes” (miles de hectáreas de bosques de una sola especie). En esta nueva división internacional del trabajo, a nuestros países de tierras fértiles, gobiernos obsecuentes y mano de obra barata, se les intenta planificar un destino, la de países de latifundios forestales en función de recetas de la globalización imperialista. El impulso de la forestación en la región tuvo su origen hace 20 años por los incentivos fomentados por el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La explotación forestal genera la necesidad de colocar la madera hacia mercados extranjeros y posteriormente la necesidad de la instalación de la plantas de celulosa, como primeros eslabones de la cadena productiva de la industrialización del papel, y cuyos últimos eslabones quedan reservados a los países industrializados. Las industrias contaminantes de los países industrializados son trasladadas paulatinamente hacia los países dependientes con tratados de impunidad para los inversores o en caso de flagrantes perjuicios a la sociedad, economía o medio ambiente que superen las salvaguardas del tratado y que generen indemnizaciones, siempre serán menos onerosas que en sus propios países. El modelo dependiente de desarrollo comprende tener que aceptar las actividades indeseables de las trasnacionales. El uso de papeles ornamentales y de lujo, el sistema de packaging hacia otras industrias (recipientes cartón o papel) en el consumo del denominado “primer mundo”, es una demanda que crece vertiginosamente en la sociedad de consumo, aunque la demanda de papel blanco esté satisfecha. A título de ejemplo: Finlandia consume 380 toneladas, Argentina 43 y Uruguay 22. La instalación de plantas en la región, las más grandes del mundo, tendrían una capacidad de casi dos millones de toneladas de celulosa, llevando a la región al monocultivo, a la depredación ambiental, a la expulsión de la población rural, a la eliminación de una diversidad productiva, comercial y turística comprometiendo a los estados en políticas de promoción de inversiones. En Brasil, el negocio forestal y el de la celulosa están en plena expansión. Aracruz, la mayor productora mundial de celulosa, tiene varias plantas y se instalará en Río Grande do Sul, limítrofe con Uruguay. Los acuerdos bilaterales de Argentina y Finlandia, y de Uruguay y Finlandia son casi idénticos firmados en la década del 90. Se les cede territorio (zonas francas), no pagan impuestos, del exterior vienen insumos y técnicos, no pagan servicios portuarios porque las plantas tienen terminales portuarias. Las ilusiones y propagandas de aumento de puestos de trabajo (directos en las plantas e indirectos en la forestación y transporte) están falseados, pues eliminan más empleos que los que crean. Mientras se construyen las plantas generan un aumento de empleo que posteriormente decae a cifras más bajas a las anteriores de la instalación. La alta tecnología aplicada a las cadenas productivas absorbe escasa mano de obra, y la mayoría altamente calificada.

El modelo de desarrollo dependiente en nuestro país

El gobierno progresista de Tabaré Vázquez ha aceptado todas las consecuencias de un desarrollo capitalista neoliberal basado en la inversión extranjera. Brinda las mayores garantías políticas y jurídicas, “climas favorables de inversión” que implica supeditarse al imperialismo en el plano económico, político y diplomático (tropas a Haití, operación Unitas, tratados de protección de inversiones y libre comercio con los EEUU, criminalizar las luchas sociales, etc). El objetivo progresista es la inversión extranjera, para generar puestos de trabajo “genuinos” sin consideraciones sociales, ambientales y políticas de su propio pasado lejano y cercano. El plan forestal lanzado en 1988 ha llevado a que el estado hasta el año 2000 haya incentivado la forestación con eliminación y devolución de impuestos, contribuciones y subsidios por unos 500 millones de dólares. De acuerdo con los datos del censo agropecuario del 2000, el número de trabajadores permanentes por cada mil hectáreas forestadas es de 4,49. La ganadería de vacunos de carne genera 5,84 empleos permanentes en la misma extensión de tierra, en tanto que la ganadería de ovinos provee 9,18 empleos. Y éstas, junto a la producción de arroz (7,75), son las peores cifras. En el extremo opuesto se encuentran la producción para autoconsumo (262 empleos/mil hectáreas), de aves (211), la viticultura (165), la horticultura (133) y la producción de cerdos (128), en tanto que en el medio se ubican la producción de vacunos de leche (22), los servicios de maquinaria (20) y los cultivos cerealeros e industriales (10). (datos de Guayubira). Las exportaciones forestales no aumentaron significativamente y las condiciones de trabajo son pésimas en salubridad, mano de obra en negro y condiciones poco menos de esclavitud. Es la herencia de incentivar la forestación hasta la asunción del gobierno progresista. El 21 de marzo de 2002, en Montevideo, se firmó el Acuerdo de Protección de Inversiones entre Uruguay y Finlandia, bajo la presidencia de Jorge Batlle. El Senado lo aprobó el 15 de octubre y la Cámara de Representantes el 4 de mayo del 2004. Votaron a favor los representantes del Partido Nacional, del partido Colorado y el Partido Independiente. En contra, votaron todos los legisladores del Frente Amplio. Hubo debate, donde se denunció que el tratado era una exigencia de la empresa Botnia como lo reafirma el diputado Mieres del PI que manifiesta: “…como todos sabemos, es el marco necesario para una inversión de mil millones de dólares. Lamentamos que no haya sido por unanimidad…”; y Bergstein del PC declara: “…en el mundo entero, hoy las grandes empresas privadas no hacen inversiones importantes fuera de fronteras si no median previamente estos acuerdos de protección recíproca”. Los legisladores frenteamplistas (Raquel Barreiro, Silvana Charlone, Ricardo Castromán) cuestionaron los artículos 5, 6 y 9 que establecen: a) que las inversiones no podrán sufrir expropiaciones directas o indirectas, b) que el estado deberá indemnizar las pérdidas por manifestaciones o revueltas y c) que en caso de controversias se saltan los juzgados nacionales y se pasa a tribunales internacionales eligiendo las empresas el tribunal arbitral. Es un acuerdo por 20 años en un nuevo modelo de dependencia que supedita leyes nacionales y hasta tratados internacionales y que marca el avance de los superpoderes de las multinacionales. El Octavo Congreso del PIT CNT del 2003 en su resolución Nro. 14 declara que: “El Octavo Congreso del PIT CNT respalda la decisión adoptada por los Plenarios Sindicales Departamentales de Soriano y Río Negro, contraria a la instalación de las plantas de celulosa”, moción aprobada por unanimidad. En el Noveno Congreso, la obsecuencia de la mayoría de la conducción del PITCNT, verdadero furgón de cola del proyecto progresista, y desde donde se reclutan legisladores, jerarcas y funcionarios del gobierno neoliberal y fondomonetarista, se cambió la decisión del octavo congreso y ahora se apoyan las inversiones en plantas de celulosa. El propio presidente el 5 de junio del 2004 en la localidad de Minas de Corrales, departamento de Rivera, en su campaña electoral manifestó: “lo otro que produce la destrucción del medio ambiente o la producción de determinados elementos que el mundo desarrollado sabe que produce destrucción del medio ambiente y entonces para no destruir su medio ambiente y sabiendo que las necesidades de los países más pobres con su gente empobrecida nos traen acá inversiones en industrias que destruyen el medio ambiente que es nuestro porque ellos no quieren destruir su medio ambiente”, sigue diciendo Tabaré Vázquez: “ese ultraconsumismo de los poderosos que también producen la destrucción del medio ambiente y que los lleva a sentirse tan poderosos y tan hegemónicos que se creen que son los dueños del mundo y en ese consumismo que tienen, en esa concepción de consumir cada vez más y de consumir elementos cada vez más contaminantes que terminan destrozando el medio ambiente que le pertenecen a toda la humanidad y no solo a un país poderoso…” El actual gobierno ha autorizado ya siete enormes plantas. Una de las razones del apoyo progresista son los articulados del Acuerdo de Protección de Inversiones con Finlandia y EE.UU., donde cualquier traba, huelga o atentado a la propiedad representan indemnizaciones cuantiosas. El gobierno promueve el discurso único, elimina el debate desde los medios de comunicación que domina o influencia. Se sumerge en un chovinismo intoxicador, en la supuesta defensa de la soberanía nacional que esconde una dependencia a la inversión extranjera.

Se instala una crisis política nacional e internacional

El gobierno progresista, como en tantos otros temas económicos, sociales y políticos, se ha dado vuelta como una media y es el responsable político de la oposición social y política que se está generando con las movilizaciones populares dentro y fuera del país contra la instalación de las plantas de celulosa. Los bloqueos de los puentes internacionales sobre el Río Uruguay protagonizados por los ambientalistas argentinos (ambientalistas, grupos sociales, comerciantes y productores rurales y urbanos) tienen el amplio respaldo de la población de Entre Ríos, disponen de miles de militantes para rotar en los bloqueos, y con las acciones de los activistas de Greenpeace, han creado una verdadera crisis en las relaciones argentino- uruguayas, querella que los gobiernos trasladan a organismos internacionales (Corte de La Haya, Vaticano, Academia de Ciencias de Viena, MERCOSUR, OEA, etc) y mediadores como el Rey de España, o el gobierno socialdemócrata de Rodriguez Zapatero, el primero es la imagen de la depredación y exterminio de la América indígena de la corona Española y el segundo abanderado de las modernas inversiones españolas de dominación neoimperialista en la etapa globalizadora del capital. Hay que separar las crisis políticas entre los gobiernos, ambos con similares proyectos económico-sociales y con visiones políticas diferentes de como instrumentarlos, lo que en síntesis quiere decir “entre bueyes no hay cornadas”; son distintas las crisis entre los pueblos influenciados por la dirección política de los partidos políticos de la burguesía y pequeña burguesía, tanto del más rancio conservadurismo como de los noveles progresistas. Mujica y Fernandez Huidobro llevan la delantera en los agravios a los luchadores ambientalistas argentinos y a los piqueteros de los puentes, arremeten con los ambientalistas criollos en su famoso discurso en el Senado de la “Cholulez de Izquierda”, en materia de falsedades lideran el Ministro Arana y subsecretario Igorra; en materia de hipocresía el Presidente Tabaré Vázquez, eminente oncólogo, se lleva las palmas, pues con una campaña mediática de proporciones, prohíbe fumar tabaco en lugares públicos por contaminante y generador de enfermedades cancerosas, sin embargo, autoriza siete plantas que convertirán a nuestro país en el vivero mayor del planeta en proliferación de cánceres a presentes y futuras generaciones de orientales, donde será recordado como el Mengele criollo. Como frutilla del postre, coloca al ejército, especializado en levantarle la mano a su propio pueblo, en custodio de las inversiones extranjeras de las multinacionales finlandesas. Tabaré Vázquez “todo un criollo de ley”. Hay opositores dentro y fuera del Frente Amplio, hay gremios y agrupaciones sindicales dentro del PITCNT y se organiza la resistencia en el interior y la capital mediante una “Comisión en defensa de la Soberanía contra las plantas de celulosa” La lucha de los pueblos hermanados por el Río Uruguay la resume la convocatoria de las organizaciones sociales argentinas a los movimientos de América Latina “contra el saqueo y por un futuro por todas y todos”. “Se trata de aquellos bienes que no son ni argentinos ni uruguayos, se trata de la calidad de vida de argentinos y uruguayos y de todos nuestros hermanos explotados, allí donde se encuentren; se trata, en definitiva, de un río que deberá ser una línea de confluencia, no de división”. “ Entre Argentina y Uruguay se ha instalado un debate que no es precisamente entre la gente de a pie, entre los que somos iguales, sino entre las trasnacionales de un lado y las comunidades del otro, mediados por los gobiernos y las grandes empresas de comunicación. Ante esta situación, nos proponemos tejer la unidad entre los pueblos, entre sus organizaciones de base; y para esto queremos señalar algunas cosas ocultas en medio de las declaraciones rimbombantes de los gobiernos, habitualmente duros con los pueblos pero blanditos con las multinacionales y los organismos de crédito, con los que cumplen puntualmente.” “…lo que hay que discutir es otra cosa: que lo que se está enfrentando es, por una parte, el interés de los pueblos, y por otra parte, el interés de las empresas por generar o aumentar sus ganancias estropeando nuestros recursos naturales, los bienes que son de la comunidad, de todos. La misma contradicción que existe en el sur y en el norte con el gas y el petróleo; en toda la cordillera con la minería; en toda la llanura con el desmonte y el monocultivo sojero. Allí, donde se expulsa mano de obra y se desplaza a las comunidades y se envenenan las tierras, el aire y el agua”. “Reivindicamos también los métodos de lucha de los pueblos, que al no apelar a los lobbies asépticos y silenciosos necesitamos del ruido de las actividades públicas, en las calles, para que los poderosos lo noten y se preocupen, para que otros sectores del pueblo puedan conocer, también, que hay un problema y nos puede afectar a todos”. “Este es el debate que los gobiernos y medios ocultan: en toda América Latina están saqueando nuestros territorios y comprometiendo nuestro futuro. Con el monocultivo, con el desmonte, con la extranjerización del gas y el petróleo, con la extracción de minerales, con la apropiación de las fuentes de agua potable (cuando la necesitan) o su envenenamiento (cuando dejan de necesitarla), con un uso extractivo y destructivo de nuestros suelos, abandonando todo cuando ya no queda un árbol para talar o un nutriente en el suelo para cultivar. Todo ese saqueo y destrucción es para que las empresas ganen más dinero. Las consecuencias para todos nosotros son desastrosas. Por eso hay que oponerse a la instalación de las papeleras, y sobre todo, tenemos que debatir y unirnos entre los pueblos, sin dejar que los poderes económicos nos dividan para sacar una mayor tajada. Nos preocupa enormemente la posibilidad de vernos como enemigos, cuando estamos seguros que todos y todas tenemos los mismos intereses y merecemos el uso y disfrute de nuestro patrimonio, ese que nos pertenece a los pueblos, el que no tiene bandera, el que no queremos que se transforme en una marca registrada. No le hagamos el juego a los que nos oprimen, no dejemos que nos dividan. Ejerzamos, unidos, presión sobre nuestros gobernantes, para construir una América unida en rechazo a la explotación y al saqueo. Invitamos al debate y a la acción conjunta de argentinos, uruguayos y todos los pueblos hermanos, por una América Latina unida, libre, justa y solidaria.

– Por la vida y la soberanía. Contra el saqueo y la contaminación. – Por la tierra, el agua y el aire. Por los recursos naturales, que son de la comunidad; y contra la apropiación privada, que los degrada y los destruye. – Por nuestro patrimonio: por la defensa de lo que aún no nos han quitado y por la recuperación de lo que está en manos privadas. – Contra el hambre, el desempleo y la represión. Por la libertad y la justicia”

Mario Cesar Rossi Garretano

mro.nuevaradio.org

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