Denuncia que la organización internacional que preside está «acusada de lavado de dinero»

«Antidemocrática y corrupta». De esta manera califica el Partido Revolucionario Institucional (PRI) la gestión de Pedro Sánchez al frente de la Internacional Socialista (IS), a pesar de que inicialmente el partido mexicano brindó su apoyo al líder español con la expectativa de una «nueva etapa de renovación y fortalecimiento institucional», cuando asumió el cargo en el Congreso de Madrid de 2022.
El descontento del PRI hacia Sánchez, sumado a los intentos de este por excluirlos de la organización, ha desembocado en la publicación de una carta muy contundente. En ella se lanzan acusaciones graves y se anuncia la apertura de varios procedimientos para denunciar la corrupción dentro de la organización socialista. En el PRI temen que Sánchez pretenda reemplazarlos en la IS por el Movimiento de Renovación Nacional (Morena), un partido populista e izquierdista fundado por el exmandatario Andrés Manuel López Obrador, en el que participa la actual jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum.
«El PRI no permitirá ni una injusticia; no se convertirá en testigo ni cómplice de las arbitrariedades ocurridas en el interior de la IS, avaladas por su presidencia y su equipo», subrayó el partido mexicano. Actualmente, la socialista española Hana Jalloul desempeña la vicepresidencia en la IS y actúa como persona de confianza del jefe de gobierno español en su ausencia.
«Hoy la IS está comprometida por acusaciones de corrupción y lavado de dinero como nunca antes. Diversos medios y excolaboradores de Sánchez han señalado que el Gobierno de Venezuela, catalogado como una narcodictadura comunista y terrorista, utiliza a la IS para canalizar fondos de origen dudoso en beneficio del PSOE. Estas acusaciones han sido resaltadas por el Gobierno de Estados Unidos y otros países», afirmó el PRI, citando las declaraciones de Víctor de Aldama, quien se considera el intermediario en la trama de cobro de comisiones relacionada con la venta de mascarillas investigada en el caso Koldo.
Como confirmó a EL MUNDO Sofía Carvajal, secretaria de Asuntos Internacionales, el PRI está dispuesto a llevar el asunto hasta sus últimas consecuencias, incluso recurriendo a denuncias civiles y penales, ante la «posible triangulación de recursos ilícitos». «Anteriormente, otras personas ya han presentado denuncias«, afirmó a este medio.
Carvajal desmintió que el PRI haya sido expulsado de la IS, aclarando que «solo un congreso tiene la capacidad para tomar esa decisión». «La IS está secuestrada y silenciada por su presidente», criticó. La IS aplicó una sanción de seis meses que impide su participación en la organización, «sin que exista ningún estatuto que dé esa facultad al Comité de Ética, y bajo amenaza de expulsión», ratificó el PRI.
Uno de los principales reproches previos del partido mexicano tiene como protagonista a Miguel Vargas Maldonado, controvertido ex canciller dominicano, quien mantiene el liderazgo de la presidencia americana de la formación socialista desde hace casi 15 años, «pese a haber obtenido apenas el 0,4% de los votos en las elecciones presidenciales de ese país caribeño», añadió Sofía Carvajal.
Uno de los episodios más sombríos durante la presidencia de Sánchez en la IS se relaciona con la expulsión de la secretaria general Benedicta Lasi, por cuestionar el manejo de fondos. EL MUNDO ha sabido por fuentes no oficiales de la IS que esta dirigente africana viajó por carretera desde París directamente a la sede de Ferraz, pero no se le permitió entrar. El PRI votó en contra de su destitución.
Desde ese momento, según las mismas fuentes, las cuentas de la organización fueron trasladadas de Londres a Madrid. «Representan miles de libras esterlinas y euros en los últimos tres años, sin que exista una rendición de cuentas confiable«, afirmó Carvajal.
La cúpula política de Sánchez ha impedido que otros partidos menores critiquen su gestión dentro de la IS, a pesar de que el líder del PSOE ha fortalecido sus vínculos políticos con la izquierda radical del continente americano, que no forma parte de la organización socialista. La aproximación a un discurso más izquierdista comenzó con la cumbre mexicana del Grupo de Puebla, evento que Sánchez saludó efusivamente, aun coincidiendo con la presencia de dos altos mandatarios de dictaduras regionales: la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez.
«Es el jefe de gobierno de España y se ve obligado a mantener la compostura», confiesa bajo anonimato otro miembro de la IS. Sin embargo, el PRI está decidido a continuar enfrentándose a Pedro Sánchez. Entre sus planes se encuentra la organización de giras internacionales «para revelar el autoritarismo, la intolerancia, la corrupción y la incompetencia que predominan en la IS desde la llegada de Pedro Sánchez», aseguró en su carta pública.
La relevancia de la IS ha disminuido en los últimos años, y una crítica frecuente es la inconveniencia de que un presidente de Gobierno lidere la organización, lo que dificulta la adopción de posturas relevantes y consensuadas. Previamente, Sánchez fue precedido durante 16 años por Yorgos Papandreu, líder del PASOK, quien también desempeñó el cargo de primer ministro griego durante dos años.
Otra queja del PRI se enfoca en que Pedro Sánchez no se pronunció contra el autoritarismo del Gobierno de Turquía durante el cónclave socialista de Estambul, aumentando así la soledad del Partido Republicano del Pueblo (CHP).

