
En Australia ha entrado en vigor una legislación pionera que prohíbe el acceso a redes sociales a los menores de 16 años. Plataformas como Facebook, Instagram, TikTok, Snapchat, YouTube, X, Reddit y Threads están obligadas a aplicar «medidas razonables» para comprobar la edad de sus usuarios a través de tecnologías como reconocimiento facial, documentos oficiales o algoritmos, así como a eliminar las cuentas de menores existentes.
El Gobierno decidió no implementar un sistema obligatorio de verificación de edad para todos los usuarios, con la intención de limitar el manejo de datos personales. «Las plataformas ya cuentan con mucha información sobre nosotros. No es necesario comprobar la edad de alguien que, por ejemplo, utiliza Facebook desde 2009», explicó la ministra australiana de Comunicaciones, Anika Wells, al presentar la norma en septiembre.
Dicha normativa tiene como objetivo salvaguardar la salud mental de los niños, mitigando la exposición a contenidos nocivos, ciberacoso y dependencia, estableciendo multas de hasta 32,5 millones de dólares (equivalentes a 30,7 millones de euros) en caso de incumplimiento. La prohibición abarca nueve servicios principales: Facebook, Instagram, Snapchat, Threads, TikTok, X, YouTube, Reddit y Kick.
Por otro lado, las plataformas de mensajería como WhatsApp o los juegos están excluidos, al igual que los sitios que permiten acceso sin necesidad de cuenta. Las empresas deben bloquear el registro de nuevas cuentas, desactivar perfiles activos y facilitar mecanismos para denunciar, garantizando su cumplimiento constante.
Varios países han contemplado iniciativas similares, pero Australia se posiciona a la vanguardia con la entrada en vigor de esta norma desde el 10 de diciembre. No obstante, este tipo de regulaciones sobre redes sociales y menores enfrentan desafíos técnicos, jurídicos y económicos, comenzando por los sistemas de verificación de edad que chocan con las políticas de privacidad y las distintas regulaciones entre países, lo que dificulta a las empresas tecnológicas establecer criterios uniformes.
Por su parte, la Comisión Europea está desarrollando una guía para garantizar que los menores no accedan a contenidos inapropiados en Internet, y para definir la edad mínima requerida para crear una cuenta en redes sociales, dentro del marco de la ley de servicios digitales.
La implementación de esta nueva norma en Australia servirá como modelo a seguir en el futuro para proteger a los menores frente a los riesgos y efectos negativos que pueden derivarse del uso de redes sociales, especialmente en edades tempranas.

