La Comisión Europea ha identificado ocho proyectos energéticos clave en el marco del «Grids Package», cuyo anuncio está previsto para esta semana, según informó Euronews. Este plan busca aumentar la transmisión eléctrica en la UE27. Además, la Comisión apoyará proyectos de almacenamiento e hidrógeno.
La Comisión Europea tiene previsto lanzar un proyecto cercano a 1,2 billones de euros para ayudar a los estados miembros de la UE a acelerar los permisos para infraestructuras de red, proyectos de energías renovables y almacenamiento, con el objetivo de modernizar la red eléctrica del bloque, según un documento filtrado al que Euronews ha tenido acceso.
El sistema actual de planificación y concesión de permisos para la red ha sido señalado como fragmentado e insuficiente frente al ritmo necesario de expansión, representando un obstáculo importante para integrar energías renovables.
Los estados miembros y actores industriales han insistido en la necesidad de que la Comisión acelere los procesos de permiso, dado que las iniciativas en energías renovables pueden tardar hasta nueve años en ser aprobadas, ocasionando retrasos y costos adicionales, según se explica en el documento.
En el plan que renovará la red eléctrica del bloque de 27 países, la Comisión ha seleccionado ocho proyectos para «fortalecer las estructuras existentes» y «asegurar recursos», con la intención de observar avances concretos en un plazo de seis a nueve meses. Estos incluyen interconexiones eléctricas, almacenamiento e hidrógeno.
El enfoque se orienta a conexiones de red a lo largo de los Pirineos para integrar mejor la península ibérica, unir Chipre con Europa continental y conectar los estados bálticos mediante un enlace entre Lituania y Polonia.
También se promoverá la creación de un centro de interconectores offshore en Dinamarca, por su potencial de expansión y conexión con otros puntos en el mar Báltico.
Finalmente, la Comisión planea fortalecer las capacidades de almacenamiento energético en la región sureste y favorecer la coordinación para desarrollar el corredor de hidrógeno sur, que unirá Túnez, Italia, Austria y Alemania.
Asimismo, un proyecto de corredor de hidrógeno entre Portugal y Alemania recibirá «una fuerte coordinación» y «apoyo político» por parte de la Comisión.
El bloque está legalmente comprometido a alcanzar la neutralidad climática para 2050 y ha invertido considerablemente en producción renovable. Sin embargo, la infraestructura obsoleta de transmisión eléctrica genera un retraso considerable en proyectos renovables que esperan conexión a la red, afectando la transición climática.
Actualmente, la UE27 no está en camino de cumplir las metas de interconexión de red del 15 % para 2030, al haber 14 estados miembros por debajo del objetivo.
Infraestructura anticuada incompatible con la transición energética
El plan de la Comisión se concentrará en la infraestructura desfasada del bloque, especialmente en la capacidad de transmisión entre estados miembros, además de mejorar la digitalización para garantizar que la red esté preparada para la demanda futura y las necesidades de la transición energética.
Eventos como el apagón de abril en la península ibérica, que afectó a más de 60 millones de personas, podrían haberse evitado con una actualización adecuada de las redes, según responsables del organismo regulador de energía de la UE, ACER.
Si el paquete de la Comisión se implementa con éxito, facilitará la integración de las renovables y podría disminuir los costos energéticos a largo plazo, dado que los precios eléctricos en el bloque continúan siendo entre dos y tres veces superiores a los de EE. UU., según los informes Draghi y Letta.
Además, promoverá que las regiones se beneficien de conexiones transfronterizas y de una integración más eficaz de la generación local solar o eólica, incrementando la eficiencia en las importaciones y exportaciones.
Los beneficios de contar con una red modernizada podrían ser amplios, permitiendo mejorar la capacidad para vehículos eléctricos, bombas de calor y la descarbonización de la industria pesada.
Tom Lewis, experto en políticas energéticas de la ONG ambiental Climate Action Network Europe (CAN Europe), valoró positivamente el plan de la Comisión, destacando que facilitará la transición del bloque hacia una red integralmente renovable y resiliente.
«Mediante una planificación europea renovada, se podrá ampliar y modernizar las redes de manera más eficiente, aprovechando al máximo las infraestructuras existentes», afirmó Lewis en respuesta a la filtración.
«Las nuevas normas de participación pública y distribución de beneficios permitirán a la ciudadanía obtener ventajas de la energía renovable, fortalecerán el apoyo social y evitarán retrasos en la transición», añadió.
No obstante, CAN Europe advierte la necesidad de ser precavidos para evitar retrocesos ambientales y rechazo social ante el desarrollo de redes.
Para anticipar posibles dificultades, la ONG verde recomienda que los responsables políticos prioricen la implementación de la ley comunitaria de energías renovables, la digitalización de los procedimientos de permisos, y doten adecuadamente de recursos humanos y financieros a las autoridades nacionales y locales.
Por su parte, Kristian Ruby, secretario general de Eurelectric, asociación que representa a la industria eléctrica, indicó que las políticas de la UE deben considerar la importancia vital de la energía hidroeléctrica bombeada, que compone más del 90 % de la capacidad mundial de almacenamiento eléctrico.
«Al incrementar la producción de eólica y solar a un ritmo sin precedentes, es imprescindible invertir en soluciones de almacenamiento de larga duración que mantengan el sistema fiable, accesible y resiliente», afirmó Ruby durante un evento en París en septiembre.
Inversión colosal
La Comisión Europea ha estimado una inversión de aproximadamente 1,2 billones de euros para modernizar la infraestructura de la red del bloque para 2040.
Se prevé que alrededor de 730.000 millones de euros se destinen a inversiones en redes de distribución y aproximadamente 477.000 millones en redes de transmisión.
La estructura financiera aún no está definida, pero la UE necesitará acudir a múltiples fuentes, incluyendo fondos comunitarios, presupuestos nacionales, inversión privada y mecanismos de reparto de costes, dada la magnitud del proyecto.
Eurelectric ha solicitado a la Comisión crear una línea de financiación descentralizada dentro del marco presupuestario plurianual de la UE para el periodo 2028-2034, entre otras propuestas.
La industria propone que se reserve una parte de todos los fondos destinados a electrificación para la modernización, actualización y expansión de las redes de distribución.

