Ni la secretaria general de Podemos ni la eurodiputada mencionaron siquiera de forma superficial la gestión del PSOE tras las denuncias de víctimas por acoso sexual y conductas machistas.

Tanto la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, como la eurodiputada Irene Montero, evitaron referirse al escándalo del caso Salazar durante su visita a Plasencia este sábado para asistir a un acto electoral con la candidata de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel. En sus intervenciones, abordaron temas como el feminismo («Abascal quiere a las mujeres en casa y calladas»), la privatización de la sanidad pública (criticando a Ayuso y Moreno Bonilla), los «gobiernos de Guerra» (incluido el español) y, coincidiendo con la celebración del Día de la Constitución, la crítica a la Monarquía («por su herencia franquista»). Incluso volvieron a referirse a la condena contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, señalándola como «un aviso a navegantes» de la «guerra sucia judicial», que según Belarra, ya tuvo precedentes años atrás afectando a «las fuerzas independentistas, Podemos o activistas y sindicalistas, como los seis de Suiza».
No obstante, en el transcurso del evento no se produjo ni una sola referencia ni palabra para reprobar, denunciar o cuestionar la actuación interna del PSOE y del Gobierno de Pedro Sánchez frente a las denuncias de varias mujeres víctimas de acoso sexual y comportamientos machistas vinculados a Francisco Salazar, persona de máxima confianza del presidente y considerado el fontanero de Moncloa. Durante la hora y cuarto que duraron las intervenciones, el polémico asunto no mereció ni una alusión por parte de las dirigentes de Podemos.
En el acto celebrado en la Sala Artesonado del Centro Cultural Las Claras, de Plasencia, que registró gran afluencia, Belarra dedicó numerosos elogios a Irene Montero, afirmando que («estaré siempre en tu equipo»), y que esta última había viajado desde Madrid a Plasencia en tren, según la presentación realizada por Nerea Fernández, coordinadora regional de IU en Extremadura. La secretaria general de Podemos calificó Extremadura como «el primer paso para reactivar a la izquierda transformadora a nivel autonómico en España» y denunció que «todo el proyecto de transición ecológica en esta región busca exprimir la tierra de arriba a abajo, instalando placas solares para que a los extremeños no les quede ni un euro». Por ello, confió en que el 21D logren «expulsar de una vez al Partido Popular, y también acabar con el bipartidismo».
Belarra subrayó que actualmente tanto el PSOE, como el PP y Vox «están muy centrados en el Congreso en perseguir a los ‘multirreincidentes'», lo que, en su opinión, equivale a «castigar la pobreza» y «criminalizar a los sectores más humildes de la sociedad». Asimismo, especificó: «¿Sabéis quiénes son realmente los multirreincidentes? Rajoy, Aznar, Aguirre, Koldo, Ábalos, Santos Cerdán. Son ellos los que llevan el dinero a Suiza,» y «nos roban mediante regalos fiscales a los rentistas», siendo esos los que «deben ser perseguidos hasta que todos acaben en prisión».
La líder de Podemos criticó que el Gobierno de Pedro Sánchez ha aplicado un recorte de 1.500 millones de euros en educación para 2024 y 2025 a través de la no ejecución del gasto, además de haber recortado 1.000 millones de euros en transición ecológica, mientras que «en los últimos cuatro consejos de ministros se han destinado 18.000 millones de euros a contratos de la industria militar», alertó.
«Se está malgastando nuestro dinero, que debería ir a reducir las listas de espera, en armas y tanques por orden de Donald Trump«, advirtió, señalando que desde Podemos no lo permitirán y alzarán su voz tantas veces como sea necesario.
Por su parte, Irene de Miguel planteó la cuestión: «¿Cómo es posible que Extremadura sea tan rica y aporte tanto al resto del país, pero que nadie se preocupe por asegurar la vertebración de esta tierra, cuidando el campo, los hospitales, los centros de salud y las escuelas rurales?». Añadió que «Europa y España están destinando a la compra de armas el dinero que Extremadura requiere para hospitales, colegios y el sector agrario. Además, Europa ha recortado la PAC un 22%, cuando Extremadura no necesita tanques ni municiones, sino fondos para sus servicios públicos».
Para la candidata de Unidas por Extremadura, «el PP usa Extremadura como un escaparate de postureo instagramer, olvidando que aquí hay vecinos que lo han perdido todo en los incendios y que aún no han recibido las ayudas, que son migajas y miserias». Se mostró convencida de que «el PP es más peligroso por su ineptitud que por corrupción», citando el ejemplo de que «esta semana cayó la licitación de 427 viviendas de protección pública porque el alcalde de Plasencia incluyó una parcela que no era municipal».
Mientras tanto, la candidata del Partido Popular, María Guardiola, evitó el sábado toda polémica con Vox. En una visita a Peraleda del Zaucejo (Badajoz), durante la XVIII Matanza Didáctica de la localidad, defendió el sector porcino como un «importante motor» de la economía regional y un «activo fundamental» para Extremadura.
Guardiola trasladó un mensaje de calma a los consumidores, asegurando que en Extremadura «no hay ningún caso» de peste porcina africana, y destacó la «excelente calidad» de los productos ibéricos de la región.
Asimismo, recordó que en la presente legislatura se han implementado medidas de apoyo a este sector, incluyendo ayudas por un valor de 48 millones de euros para combatir enfermedades animales, así como un aumento en las subvenciones para los seguros agrarios.
Adelantó que el próximo Consejo de Gobierno aprobará el programa ‘Yo Repueblo’, que incluirá «medidas esenciales» para facilitar la transferencia de negocios y pequeñas explotaciones en municipios con menos de 3.000 habitantes.
Guardiola alertó de que España atraviesa un momento «complicado» en el que «se cuestiona todo lo construido en los últimos 47 años». Por ello, solicitó la «confianza» de los extremeños hacia el PP, afirmando que votar a esta formación es apostar «por el mundo rural» y por el campo.
PSOE
Por otro lado, el candidato socialista a la presidencia de la Junta de Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, celebró la conmemoración de la Constitución de 1978 por su capacidad para «unir voluntades», aunque lamentó que derechos como el de contar con una vivienda digna «aún no se cumplen». En referencia al artículo 47, que reconoce el derecho de todos los españoles «a disfrutar de una vivienda digna y adecuada», Gallardo alertó que en los últimos «dos años y medio» el acceso a la vivienda en Extremadura se ha encarecido más que en cualquier otro punto, denunciando que, proporcionalmente, el precio de la vivienda ha subido incluso más que en capitales de provincia, tanto en compra como alquiler. Considera que la vivienda protegida «no es una prioridad» para el Gobierno de María Guardiola.
VOX
Por su parte, el presidente de Vox, Santiago Abascal, se tomó un descanso este sábado en Extremadura tras una semana con actos matutinos y vespertinos, cediendo el protagonismo a su portavoz en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, quien esta mañana respaldó al candidato de VOX a la Junta de Extremadura, Óscar Fernández Calle, en Mérida. Por la tarde, tenían previsto un encuentro con viticultores en Almendralejo.
Buxadé criticó a María Guardiola por haber «traicionado» la confianza depositada por los extremeños y la expectativa de cambio tras las pasadas elecciones autonómicas en 2023. Señaló que «los extremeños se brindaron a sí mismos una oportunidad para superar la realidad actual», pero acusó a la candidata del PP de «haber traicionado ese voto y la posibilidad de cambio en Extremadura». También destacó que su partido se ha personado en todos los procesos judiciales, como el de la contratación de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, por la Diputación de Badajoz, mientras que Guardiola, en cambio, «parecía más interesada en complacer la ideología socialista, cerrar acuerdos presupuestarios con el PSOE o facilitar la entrada masiva de inmigrantes, especialmente menores procedentes de Canarias».
El responsable europeo de Vox afirmó que «Extremadura no necesita milagros» y estableció las prioridades de su formación: evitar la emigración juvenil, garantizar servicios públicos de calidad, impedir el cierre de la central nuclear de Almaraz y reducir la criminalidad y el precio de la vivienda. En este sentido, señaló que «es necesario poner fin a una Extremadura donde el 15% de la renta mínima de inserción se destina a extranjeros, cuando apenas representan el 5% de la población», además de criticar las políticas europeas que afectan a agricultores y ganaderos explicando que «hay que eliminar los ecoregímenes, ecoesquemas y todas las ecoimposiciones desde Bruselas que están destruyendo el campo extremeño».
Por último, el candidato de Vox a la presidencia de la Junta, Óscar Fernández Calle, alertó sobre las consecuencias de las políticas aplicadas por PP y PSOE, que «han demonizado la energía nuclear y dejado a miles de familias en la estacada». Destacó que el regadío de Tierra de Barros, que afecta a 1.200 familias, es fundamental para la generación de riqueza y empleo, pero que unos lo han dejado en un cajón y otros directamente lo han ignorado. Además, denunció que PP y PSOE «gobiernan juntos en Europa y comparten un fanatismo climático que destruye al sector primario extremeño».

