Pedro Sánchez dio comienzo a la campaña en Plasencia resaltando los recortes en los ámbitos de educación y sanidad bajo el Gobierno de María Guardiola, evitando abordar los casos de corrupción dentro del PSOE.
Alberto Núñez Feijóo calificó al PSOE como «un peligro para las mujeres» tras el caso Salazar, reprochando la gestión socialista respecto a las denuncias por acoso sexual.
El PP se posiciona como favorito según las encuestas para los comicios anticipados del 21 de diciembre en Extremadura, mientras que el PSOE podría perder hasta nueve escaños.
Ambos partidos centran su mensaje en el modelo de sociedad y la administración de los servicios públicos, poniendo especial énfasis en la discusión sobre la privatización de la sanidad.
La contienda electoral en Extremadura ya ha comenzado: mientras el presidente Sánchez defiende las políticas de su Gobierno, sin abordar los escándalos de corrupción en el PSOE, Feijóo ha señalado el 21-D como «el inicio del fin del sanchismo».
Pedro Sánchez inició la campaña electoral en Plasencia (Cáceres) con un discurso enfocado en los «recortes» presupuestarios realizados por María Guardiola en educación y sanidad.
Durante el acto omitió mencionar que su candidato, Miguel Ángel Gallardo, está siendo procesado por la Justicia por presuntamente haber creado un empleo para el hermano mismo de Sánchez. El presidente guardó silencio sobre este asunto.
Tampoco hubo explicaciones en su visita a Plasencia acerca de las fallas en el canal de denuncias de acoso dentro del PSOE que desembocaron en el caso Salazar,
Por su parte, el líder del PP, en un evento en Don Benito (Badajoz), lanzó su ofensiva contra los socialistas comenzando con este tema.
Feijóo opinó que lo sucedido en el PSOE con Paco Salazar, exsecretario de la Presidencia acusado de acoso sexual por varias compañeras en Moncloa y Ferraz, evidencia que «se ha desplomado toda la política feminista del Gobierno».
«El PSOE representa un riesgo para las mujeres».
Las críticas del líder popular se dirigieron a lo que calificó como la “hipocresía feminista” del PSOE.
Feijóo reprochó que Salazar permaneciera durante seis años en el Palacio de la Moncloa sin ser destituido, a pesar de las denuncias internas, y acusó al PSOE de intentar «cerrar el caso» sobre los testimonios.
Mientras tanto, tanto Sánchez como Gallardo enfocan su mensaje en la defensa de las «privatizaciones» promovidas por la Junta de Guardiola.
«El 21-D está en juego el modelo de sociedad que queremos: Son pacientes, no clientes, son estudiantes, no clientes. Por eso es necesario apostar por el PSOE», afirmó Sánchez.
El presidente también hizo referencia a las grabaciones difundidas sobre el hospital de Torrejón (Madrid), donde la empresa gestora ordena rechazar pacientes para incrementar sus ganancias.
«Nos han dejado claro que el negocio de la sanidad privada se refleja en las listas de espera del sistema público».
«No os confiéis»
A dos semanas de las elecciones del 21-D, el CIS dirigido por José Félix Tezanos señala una pérdida de hasta nueve escaños para el PSOE en comparación con 2023. Gallardo pasaría de los 28 actuales a un rango estimado entre 19 y 22 diputados.
El PP liderado por María Guardiola se posicionaría como favorito con un rango de 25 a 29 escaños, cifras similares a las obtenidas en 2023, cuando consiguió 28.
Pese a esta previsión, Feijóo instó a su partido a «no confiarse»: «Luchen por cada voto. No den ninguno por asegurado ni perdido».
Porque las elecciones en Extremadura son «clave» para toda España: «pueden marcar el inicio del fin del sanchismo» y también el «comienzo de la superación de la crisis política» que atraviesa el país.
«Extremadura puede convertirse en una región que envíe un mensaje de cambio y esperanza a toda la ciudadanía española. Garantizo que nunca unas elecciones autonómicas en esta comunidad habían tenido tanta relevancia para España».

